Domingo 19 DE Mayo DE 2019
Mundo

Atacante de cine permanecía activo en foros supremacistas

La esposa y otros familiares del atacante habían pedido una orden de protección contra el hombre en 2008.

Fecha de publicación: 25-07-15
Familiares y vecinos de las víctimas se acercaron al lugar del ataque para dejar flores. En la parte superior de la imagen aparece el atacante John Russel Houser. Por: AFP/AP

 

John Russel Houser, un hombre solitario de 59 años abrió fuego el jueves en un cine de Lafayette, Luisiana, en el sur de Estados Unidos. El ataque dejó dos muertos y nueve heridos, suicidándose tras ser cercado por la Policía.

 

El jefe de Policía de Lafayette, Jim Craft, dijo que el atacante tenía intención de huir pero al verse cercado por la Policía regresó al cine y se suicidó.

 

Por otro lado, El Southern Poverty Law Center (SPLC), una organización que sigue en Estados Unidos a los grupos que incitan al odio, analizó sus mensajes en Internet, donde aparecía como “un hombre que abrazaba ideas de extrema derecha y fascinado por ‘el poder de los lobos solitarios’”. También expresó interés en grupos de supremacía blanca, ideas antisemitas y la Iglesia Bautista de Westboro, que es abiertamente antigay y protesta en funerales de soldados.

 

El SPLC afirmó que el nombre del atacante aparece en sus archivos desde 2005, cuando se registró en una conferencia de la Organización por la Unidad y los Derechos Europeo-Americanos, del exdirigente del Ku Klux Klan, David Duke.

 

Mientras, el jefe de Policía del condado Russell, Heath Taylor, señaló que Houser solicitó un permiso para portar arma de fuego oculta, pero se le negó. Además, agregó que las autoridades recibieron una denuncia por violencia doméstica contra Houser en 2005, pero que la víctima no quiso que se procesara. Sus familiares pidieron a un tribunal de sucesiones en 2008 que se le internara porque “era un peligro para él y para otros”.

 

Houser realizó al menos 13 series de disparos con un arma semiautomática en el cine, donde había unos cien espectadores. Las víctimas son dos mujeres. De los nueve heridos, siete permanecían hospitalizados, uno en condición crítica.

 

El gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, dijo que no parecía que las víctimas hubieran sido seleccionadas y que los habitantes de Lafayette estaban asimilando este “acto de violencia indiscriminado”.

 

Asimismo, Jindal anunció que no era momento de hablar de control de armas, y que el foco debía centrarse en las víctimas.

 

 

El episodio se produjo una semana después de que un tiroteo contra un centro de reclutamiento militar en Chattanooga, Tennessee, dejara cinco muertos, además del atacante, que fue abatido por la Policía.

 

También se produjo en momentos en que el presidente Barack Obama volvió a expresar su desazón por no haber logrado la aprobación en el Congreso de una ley de control de armas de fuego, en una entrevista difundida la noche del jueves por la cadena británica BBC.

 

Plegarias con las víctimas

 

El presidente estadounidense Barack Obama acompaña “en sus pensamientos y plegarias” a las víctimas del tiroteo en Luisiana, dijo la Casa Blanca ayer. Obama se encontraba en viaje cuando se produjo el mortal incidente, dijo el portavoz de la Presidencia, Josh Earnest, en un comunicado. El mandatario “pidió a su equipo que lo mantuviera al tanto de la investigación y sobre la situación de los heridos”, agregó Earnest. –AFP

 

Debate

 

> Tiroteo tras tiroteo, el tema de las armas de fuego en Estados Unidos vuelve regularmente al debate público y político estadounidense.

 

Las muertes masivas –aquellas de al menos cuatro personas fallecidas, según la definición de la policía federal– no representan más que el uno por ciento de los asesinatos cometidos en Estados Unidos, según el periódico USA Today. Sin embargo, las muertes masivas se registran alrededor de cada dos semanas, según el periódico, que basa su afirmación en estadísticas del FBI.