Viernes 24 DE Mayo DE 2019
Mundo

Anécdotas de la visita del papa en Ecuador

El papa Francisco protagonizó algunos momentos anecdóticos en su visita a Ecuador, que vivió con la espontaneidad y sencillez que le caracterizan.

Fecha de publicación: 07-07-15
Papa Francisco, a su llegada a Ecuador

– A su llegada a Quito al salir del avión de Alitalia, el fuerte viento le jugó una mala pasada y su solideo voló por los aires. Francisco no perdió su sonrisa por el incidente.

 

 

– En Guayaquil sufrió un pequeño resbalón al moverse del altar al atril para dar su sermón en la primera misa campal de su gira latinoamericana. Los sacerdotes cercanos se apresuraron a ayudarle y evitaron que llegara al suelo.

 

– El presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, Fausto Trávez ha sido su permanente compañía en sus desplazamientos en el país. A su retorno a Quito desde Guayaquil, Francisco tuvo que esperar unos minutos sentado en su automóvil al prelado. Lo hizo sin molestia, aunque sus guardias empezaron a ponerse tensos. Aprovechó la espera para saludar a quienes estaban a su alrededor y algunos se acercaron a tomarle fotos, hasta que por fin apareció apresurado Trávez.

 

– El Papa estableció una relación especial con los niños y permitió que se le acercasen. Cuando llegó al palacio de Gobierno, el presidente Rafael Correa lo recibió al pie de la casa de gobierno y llamó a una señora con un niño en brazos para que se acercara al Pontífice. El papa accedió también a dar un beso al chico, pero el pequeño le viró la mejilla y en dos ocasiones.

 

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– En cambio en el mismo palacio, una niña burló la seguridad y corrió a abrazar al papa. Un  guardia suizo elevó a la niña para que alcanzara el beso del religioso.

 

– Francisco también hizo pedidos espontáneos a los fieles como el que formuló entrada la noche a quienes le gritaban en la puerta de la Nunciatura Apostólica en Quito: les pidió dejaran de gritar “para que puedan  dormir los vecinos”. O cuando, con humor, dio la bendición a discapacitados diciéndoles que no les iba a cobrar por ella, pero les pidió rezar por él.

 

– Al papa también se lo ha visto cargar su portafolio negro siempre que puede y utiliza un modesto auto Fiat para sus traslados.