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Hogar

¿Debemos tener licencia laboral por muerte de mascota? La idea toma fuerza


Quien ha pasado por la pérdida de una mascota sabe el dolor que supone esta situación.

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A lo largo de la historia, las mascotas han acompañado a millones de personas en su diario vivir a tal punto de convertirse en un miembro más de la familia, acompañando a sus dueños en celebraciones, así como en momentos difíciles.

No obstante, la alegría de tener una mascota va de la mano de la tristeza de perderla, ya sea por la edad, una enfermedad o un accidente. Muchos de los que hayan tenido una mascota saben que puede ser similar a la pérdida de un familiar o un amigo cercano.

Según un estudio del departamento de ciencias animales de la Universidad de Hawai en Estados Unidos, en el cual entrevistaron a 106 dueños de animales domésticos en una clínica veterinaria, encontraron que el 30 por ciento de los dueños sienten dolor seis meses o más trás la pérdida, mientras que para un 12 por ciento supone un suceso muy traumático en sus vidas.

De acuerdo con una publicación de La Vanguardia, este vínculo puede afectar a la salud física y mental y reafirma que la reacción de duelo tras la muerte “en muchos sentidos es comparable a la que se experimenta con un miembro de la familia”. 

Asimismo, aseguran que en la era contemporánea existe un aumento de familias o individuos que eligen la opción de no tener hijos, pero adoptan relaciones profundas con los animales que cuidan, en su mayoría, perros y gatos.

Por lo que esta gran pérdida puede suponer uno de los momentos más difíciles en la vida de una persona, a pesar de que a nivel social no esté reconocido como el mismo impacto emocional y anímico que se vive con la de un ser humano.

Es una cuestión que, a pesar de tomar cada vez más importancia debido al creciente cambio de rol de las mascotas en el núcleo familiar, sigue siendo ignorada, infravalorada e incluso negada a nivel social.

Cada persona tendrá un duelo distinto pero, ante esta situación, se suelen experimentar cuatro sentimientos: la negación, la culpa, el enfado y la tristeza.

En un primer momento es común la negación, no aceptar que la mascota se ha ido y que los paseos, la hora de la comida, los cepillados o el amor que daba ha desaparecido. Incluso pasado el tiempo, muchos dueños consideran que tener un nuevo animal sería serle infiel a la mascota fallecida. 

Otro sentimiento que suele presentarse es la culpa y se debe a que muchas personas se sienten responsables de la situación. Asimismo, el enfado va de la mano con la culpa, ya que es un sentimiento de impotencia.

Y por último, la tristeza que se debe asumir para que no consuma a la persona que está sufriendo. 

Acciones en torno a la pérdida

Recientemente, el representante a la Cámara por el departamento de Norte de Santander, Colombia, Alejandro Carlos Chacón, presentó un proyecto de ley con el objetivo de reconocer la pérdida de una mascota y el luto que esta conlleva para las personas.

El objetivo de este proyecto es que se le otorguen dos días de licencia remunerada a cualquier trabajador, sin importar la modalidad de contratación, por el fallecimiento de un animal de compañía.

Según el proyecto, debido a dicha pérdida, muchas personas podrían experimentar momentos de dolor, tristeza y estrés, lo que les impediría fabricar el duelo y trabajar de manera simultánea.

Asimismo, detalla que para acceder a la licencia, el empleado tendría que informar al empleador sobre la muerte de su mascota y presentar una prueba verídica en la que conste el fallecimiento del animal; de lo contrario, el empleador no estará obligado a otorgar el beneficio por incumplimiento de los mínimos requeridos.

En Guatemala, estas propuestas aún están muy lejos de que sucedan, ya que únicamente se tiene autorizada dicha licencia cuando una persona ha perdido a su cónyuge, hijo o padres, sin embargo, la ley no menciona hermanos, tíos o abuelos, que también podrían tener un vínculo cercano con el trabajador.

Gina Morataya, animalista y representante de la fundación “Gatita al rescate”, comentó que el duelo luego de la muerte de una mascota es importante, ya que solo las personas saben cuán importante eran los animales para ellos.

Además, Morataya agregó que actualmente en Guatemala existen algunas funerarias de mascotas que brindan el servicio de acompañamiento psicológico cuando las mismas fallecen, debido que para algunos puede afectar de forma significativa.

Por 46 años, Gina se ha dedicado a la labor de rescatar animales, por lo que en varias ocasiones ha pasado por este momento. Asimismo, comentó que es posible que los niños se vean afectados por estas pérdidas, ya que a su corta edad pierden a sus amigos de cuatro patas con los que han compartido decenas de buenos momentos.

Para Gina es necesario que el gobierno se preocupe por el bienestar animal y realicen leyes de forma integral que permitan darles una buena calidad de vida y eduquen a la población con respecto a los cuidados y responsabilidades que conlleva tener una mascota.

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Claudia Ramirez
Reportera de Cultura y Entretenimiento. Periodista profesional con Licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de San Carlos. Considero que la educación es clave para formar una sociedad empática, consciente y justa.

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