Jueves 1 DE Octubre DE 2020
La Columna

La cultura no es basura

Otra orilla.

Fecha de publicación: 11-09-20
Por: Silvia Tejeda

Indigna la retorcida gestión que la ex-Ministra de Cultura y su equipo más cercano realizaron equivocadamente. Se aprovecharon de su cuota de poder para cometer excesos administrativos, según lo descubrió públicamente el  presidente de la Comisión de Cultura del Congreso, diputado Jairo Flores, 971 asesores han sido nombrados, –de los cuales 74 son asesores específicos del despacho–. Los 897 restantes han sido nombrados en estos meses de pandemia, tiempo en que, ante una realidad contraria, la mayoría de las dependencias gubernamentales han permanecido cerradas.

El nivel de descaro con que se están distribuyendo los fondos presupuestales en el nombramiento de nuevos empleados y el despilfarro en gastos de viáticos es, ante la realidad del país, inaudito, inconsecuente e intolerable. Ese criterio equivocado de que en el rubro de “cultura guatemalteca” cabe cualquier justificación es el resquicio por donde gestiones anteriores encontraron el camino para el escamoteo, hasta ser denunciados, como le sucedió a la señora Silvana Martínez.

Esa tendencia, ya casi costumbre, de entregar el Ministerio de Cultura a cualquier recomendado por los anteriores grupos que se mantienen en el poder, o para cumplir compromisos adquiridos en campaña, la entendemos como el resultado de la despreocupación y hasta la ignorancia con que los gobernantes de turno entregan los cargos que requieren preparación y conocimiento. Principalmente, el de Cultura, que es importante, que su gestión sea incluyente y pluralista.

La cultura no se entrega a la política parcializada. Menos, a personas que las guíen la ignorancia y la corrupción. Felicitaciones al diputado Jairo Flores, por su actitud tan decidida, en estos tiempos en que la corrupción se encubre desde los más altos escaños de ese Congreso. Felicitaciones a Giammattei porque le estamos viendo un aire con remolino ante un grave error cometido por su gestión. La cultura no es la basura de nuestra sociedad para que su manejo sea tirado a personas sin conocimiento, sin preparación ni principios.