Sábado 15 DE Agosto DE 2020
La Columna

Paz y amor, hermanos

Lado B

Fecha de publicación: 14-07-20
Por: Luis Aceituno

1. Aunque no es un dato del todo exacto, el festival de Woodstock, que reunió a unas 500 mil almas alrededor de la música rock, pasa por ser la mayor concentración de jóvenes ocurrida en la década de los sesenta del siglo XX. Más que el inicio de la fiesta, esos tres días (entre el 15 y el 18 de agosto de 1969) de paz, música y amor, como rezaba el eslogan, marcaban el ocaso de un verano que se extendió desde 1967 (con la celebración del Monterey Pop Festival) y que firmó su acta de defunción en el Festival de Altamont, organizado por los Rolling Stones en diciembre de 1969. Tres años de aventura colectiva, de utopías enredadas y lisérgicas, que se terminaban de manera trágica y abrupta con el asesinato del joven negro Meredith Hunter, a manos de la pandilla neo fascista los Hells Angels, mientras los Stones entonaban ‘Gimme Shelter’ (‘Dame Protección’).

2. ‘Palomita Blanca’ (1971) es una novela del chileno Enrique Lafourcade (1927-2019) que estoy releyendo por estos días. Volví a ella indagando sobre las repercusiones que festivales como Woodstock habían tenido en América Latina, un territorio en donde hace medio siglo el rock se abría camino entre la incomprensión y el silencio. A Lafourcade le interesaba mostrar la influencia que la cultura ‘hippie’, con su amor libre, su pacifismo, sus rituales, sus ropas y su música estrafalarias tenían sobre la juventud que crecía en sociedades profundamente autoritarias y clasistas como las nuestras. Una muchacha de clase popular y un muchacho de clase alta se encuentran en el camino al Festival de Piedras Rojas donde tocarán Los Jaivas, esa mítica banda sudamericana que luego musicalizaría el poema de Neruda ‘Alturas del Machu Picchu’. Buscan amarse más allá de cualquier tipo de determinación social. Nuestro verano del amor comenzaba, y Piedras Rojas o el Buenos Aires Rock, ambos celebrados en 1970, marcaban el inicio de la fiesta, un guateque casi “clandestino” que finalizaría con la salvaje represión policiaca desatada luego del Festival de Avándaro en México, el 11 de septiembre de 1973, el mismo día del Golpe de Estado en Chile contra Salvador Allende.

3. En noviembre de 1970, en Guatemala, el general Carlos Arana Osorio decretó el Estado de Sitio, pocos días después de que se celebrara el festival de rock de la Avenida de las Américas, llamado el “Woodstockito” y organizado por Rony de León, vocalista de los S.O.S. No creo que la asistencia haya llegado a los 3 mil jóvenes, pero el acontecimiento despertó la alarma, no solo de la sociedad conservadora y la prensa amarillista (¡sexo, drogas y rock and roll!), sino del mismo Presidente, que convirtió a ‘hippies’ y rockeros criollos en un objetivo preciso de las políticas represivas de su gobierno. Salvajes redadas en la 6a. avenida, encarcelamientos en los tétricos sótanos de la Policía Judicial. Ronny y los S.O.S fueron detenidos días después del concierto, acusados de ser una banda de secuestradores. Sufrieron vejámenes y torturas. Chicas con minifalda y muchachos con pelo largo eran apaleados en el centro de la ciudad y luego secuestrados en los “pájaros azules”, las camionetas policiacas similares a los vagones de la muerte. “Paz y amor, hermanos”, rezaba un anuncio de bebidas gaseosas.