Miércoles 17 DE Julio DE 2019
La Columna

El testimonio del derrumbe

Lado b

Fecha de publicación: 09-07-19
Por: Luis Aceituno

Aparecida hace un poco más de 40 años, la primera edición de Jornadas y otros cuentos de Dante Liano puede marcar el inicio del cuento contemporáneo en Guatemala. Más que una recopilación de relatos breves que su autor venía escribiendo desde la primera mitad de la década de los setenta, el libro era casi una declaración de principios literarios; una indagación en el habla cotidiana guatemalteca que, rehuyendo el folclore y el pintoresquismo, daba rienda suelta a un lenguaje capaz de transformar la realidad relatada en una experiencia estética que perturbaba la supuesta normalidad de la vida cotidiana.

Dante no narraba grandes historias, dignas por así decirlo de la literatura, sino historias ordinarias, casi vulgares, propias de la irrelevancia de la clase media nacional, historias comunes a todos nosotros: un día de votaciones, un accidente de moto, una parodia de las mitologías sentimentales adolescentes, unos ejercicios espirituales vividos desde el aburrimiento… Todo esto, desde una visión profundamente irónica, desencantada y transgresora, que desconcertaba y seducía en igual medida, y sostenido por un trabajo de estilo excepcional, en donde cada palabra adquiría su justo significado.

Dante Liano no estaba inventando nada, simplemente revivía una tradición de ruptura que puede rastrearse en las letras nacionales desde Miguel Ángel Asturias hasta Marco Antonio Flores, sin olvidar escritores decimonónicos como Pepe Batres Montúfar o outsiders geniales como Tito Monterroso. Lo que su estilo nos procuraba era una cercanía con la experiencia literaria, le daba cartas de nobleza, por así decirlo, a ese lenguaje arrebatado con el que el guatemalteco común narra su realidad más inmediata, abría una vía para indagarnos mediante la palabra.

Dueño de una sólida obra que le valió el Premio Nacional de Literatura en 1991, a los 42 años, y autor de una de las más importantes novelas de la posguerra guatemalteca: El hombre de Monserrat, Dante Liano regresa a sus orígenes de transgresión estilística y temática con lo que, para mí, es su mejor novela de madurez, así como una de las más relevantes de las letras nacionales de los últimos años: Réquiem por Teresa, publicada por el Fondo de Cultura de México, en coedición con la librería Sophos de Guatemala.

Réquiem por Teresa es una indagación despiadada en la familia de clase media guatemalteca, en sus mitos y fantasías, en el derrumbe de las buenas costumbres, en los estragos que la guerra va provocando en la vida doméstica, en la locura cotidiana, en la criminalidad del machismo, en la fatalidad de la muerte, en la cobardía, en la depresión… Temas que van surgiendo en una plática de cantina, mientras que el alcohol va ensombreciendo los sentidos y trastocando los recuerdos y un imitador de Elvis Presley –versión Las Vegas, casi esperpéntico– va desenterrando canciones que fueron parte de la banda sonora de una vida que se prefiere olvidar. Como siempre, lo que sostiene la literatura de Dante, es ese humor corrosivo con el que narra los acontecimientos que van construyendo nuestro propio hundimiento personal, porque lo que cuenta al final es una historia común a todos nosotros, nuestra más íntima historia nacional.

“Réquiem por Teresa” será presentada el próximo sábado 13 de julio, en el marco de la Feria Internacional del Libro (Forum Majadas). A las 18:00 hrs. en la Sala Miguel Ángel Asturias.