Viernes 23 DE Agosto DE 2019
La Columna

La maravillosa casa de Popenoe

SOBREMESA

Fecha de publicación: 17-06-19
Por: María Elena Schlesinger

Casa Popenoe es una de las viviendas hermosas que encontramos actualmente en La Antigua Guatemala, ubicada en la Primera Avenida Sur y  esquina con la Sexta Calle Oriente. Sus grandes y altos muros exteriores y una maciza puerta de madera resguardan una de las construcciones de la época de la colonia española más auténtica y mejor conservadas de la ciudad.

La vieja casona solariega del siglo XVII, la cual había pertenecido a un alto funcionario de la corona española, fue adquirida a finales de la década de los años veinte por el doctor, botánico e investigador, Wilson Popenoe y su esposa, Dorothy, arqueóloga, visionarios que pudieron imaginar en su momento lo majestuoso de la vivienda, a pesar del estado ruinoso  y destruido del lugar.

Fascinados por La Antigua, su entorno verde lleno de exuberante flora y espectaculares aguacates; por su historia y por la belleza escondida de aquella vivienda, el doctor Popenoe decidió comprarle a don Cirilo Peralta, los restos de lo que había sido la casa del Oídor del Rey para hacerla su residencia personal.  

No tenía techo ni puertas, lo único que quedaban en pie eran sus muros.  La restauración duró más de seis años y para ello, se compraron puertas,  ventanas y antigüedades provenientes de otras casas viejas, en épocas en que se despreciaban los objetos del pasado colonial. 

Las rejas o miradores de madera que identifican esta casa, y la gran puerta de entrada a la sala fueron copiadas de otra elegante residencia de la época, y el techo y el piso de ladrillo lo colocaron a la usanza colonial. Muchos de sus muros fueron cubiertos con azulejos artesanales elaborados a mano por la familia Montiel.

Según testimonio del doctor Popenoe, cuando reconstruyó el artesonado del techo, los carpinteros se asombraron al descubrir que no se habían empleado clavos en la techumbre. Las vigas habían sido atadas únicamente por correas de cuero.

La casa posee la estructura de las tradicionales casas coloniales, con un hermoso patio central cuadrado con búcaro o fuente, corredores y aposentos localizados a su alrededor. Tiene  un pequeño segundo patio y un tercero con huerta dispuesto con altas jardineras, en donde se acostumbraba a leer caminando, lo cual nos lleva a deducir el rango y la educación de sus primeros habitantes habituados a la lectura.

 Cuenta con establo, patios de servicio y una despensa. Un solo baño para todo el servicio de la casa y una antiquísima cocina con poyo y linterna que servía también de cocina. 

Una de las estancias más singulares es el palomar en donde se dice que el Oídor tenía sus palomas mensajeras, encargadas de surcar los confines centroamericanos llevando sus mensajes.  

No hace mucho, la doctora Marion Popenoe de Hatch donó la emblemática casa de su padre a la Universidad Francisco Marroquín, en un acto de extrema generosidad y condescendencia a su segunda patria, Guatemala y a La Antigua. Hoy día, esta icónica casa funciona como museo y centro cultural en donde se exponen y discuten temas relacionados con la historia pasada y reciente de la ciudad. 

Visitar casa Popenoe es un exquisito e invaluable regalo para todos los guatemaltecos ávidos de conocer y estudiar parte de nuestra historia y en específico, la historia doméstica colonial. El recorrido por sus corredores, patios e instancias es un viaje asombroso para reconocernos y entender ese ámbito tan cercano e influyente que es la esencia del hogar. También, es una carta abierta de la vida singular de los esposos Popenoe y su familia.

Casa Popenoe se puede visitar con previa cita, según se anuncia en su página de Facebook, y su feliz mantenimiento se lo debemos al esfuerzo  continuo de la Universidad Francisco Marroquín y su dirección interna.  

Conocer y entender Casa Popenoe es revalorar la Ciudad Colonial, una ciudad llena de espacios mágicos desvanecidos por el ruido de fiesta embriagante de música a volumen demasiado alto, a mi sentir y entender.

 mariaelenaschlesinger@gmail.com