Martes 20 DE Agosto DE 2019
La Columna

Mi punto de vista para mañana

follarismos

Fecha de publicación: 15-06-19
Por: Raúl de la Horra

Las elecciones las tenemos encima. ¿A quién o a quiénes elegir el día de mañana? Lo importante no es tanto la dirección de la orquesta, o sea, la Presidencia de la República, sino los diputados al congreso (que es donde se concentra el poder de mando), y los poderes locales: los alcaldes. Sabemos que en nuestro medio no existe cultura política, ni diálogo, ni discusión pública de ideas, ni verdaderos partidos (lo que hay son agencias electorales de empleo), tampoco hay desde hace cuarenta años líderes de envergadura y de arrastre (los que habían los asesinaron las ideas que hoy gobiernan), ni elaboraciones teóricas e ideológicas sobre lo que quieren los partidos a largo plazo y cómo esperan conseguirlo, es decir, propuestas de programas máximos con especificación de objetivos y reivindicaciones mínimas, distinciones claras entre lo que sería el “enemigo estratégico”, por un lado, y los “enemigos inmediatos”, por el otro, así como su posicionamiento sobre las alianzas tácticas, etcétera, para decirlo de forma simple.

Mi pregunta: ¿Cuál es la tarea más urgente que tenemos como sociedad en este momento? Lo más importante, de forma inmediata, es apartar del poder con la máxima rapidez y contundencia a los sectores económicos, sociales y políticos involucrados en la cooptación del Estado realizada a través de todas las variantes de corrupción y de impunidad que aumentaron vertiginosamente en los últimos años, y que la CICIG y el MP, con Thelma Aldana a la cabeza, combatieron de manera exitosa pero insuficiente. Y para lograr dicho objetivo, es importante que haya un amplio consenso entre las fuerzas sociales y políticas progresistas del país representadas en el Congreso. Así, considero no solo risibles sino retardatarias y absurdas las declaraciones que afirman que el “enemigo” interno en Guatemala son todos los partidos y quienes los apoyan, tanto revolucionarios “históricos” como reformistas, partidos del centro izquierda o de la derecha moderada, y que son iguales prácticamente a la derecha fascista, puesto que todos ellos –según estos comentadores autodenominados “radicales” de banderita rojo púrpura–, óigase bien, Todos menos el partido MLP o Movimiento de Liberación de los Pueblos (que es la expresión política de Codeca), son una y la misma cosa: partidos vendidos al neoliberalismo. Casi como decir, son la porquería de la porquería. ¡Guácalas!

Definitivamente, con tal visión maniquea y descerebrada, con tales dogmatismos no iremos a ninguna parte, como lo ha demostrado la historia. Yo creo, en cambio, en la posibilidad de alianzas y pactos puntuales antes y después de las elecciones, creo en la posibilidad de crear en el futuro cercano un gran frente unido contra la corrupción y a favor del rescate del Estado (como afirma el partido Semilla), lo que para mí es un paso previo para llegar después a la refundación del Estado (que es a lo que aspira el MLP), si una mayoría de ciudadanos estuviese de acuerdo con ello. Por eso votaré a favor de la señora Thelma Cabrera del MLP para el puesto de Presidente, con la esperanza de que este partido se sitúe, cada vez más, como puntero y representante de una parte importante de los guatemaltecos excluidos y olvidados de nuestra tierra, y para que se vaya preparando con paciencia, sabiduría y amplias competencias, a gobernar el país, solo o acompañado, en el plazo de una o dos elecciones más. Para diputados al Congreso votaré por los candidatos que encabezan las listas de los principales partidos de izquierda, básicamente del MLP, del Winaq, Semilla, URNG-Maíz y Convergencia, entre otros, y para alcalde, hubiera deseado votar por Álvaro Véliz, que me parece el más idóneo, pero opté por ejercer un voto útil, así que le daré mi voz a Canela, que es el único que tiene posibilidades reales de defenestrar a los insoportables e incompetentes herederos del aristócrata Mono de Oro. Dicho esto, les deseo a todas y a todos unas reflexivas y muy pacíficas elecciones.