Miércoles 20 DE Noviembre DE 2019
La Columna

Mac y su contratiempo

Viaje al centro de los libros.

Fecha de publicación: 14-05-19
Por: Méndez Vides

Las novelas de Enrique Vila-Matas son un ejercicio de inteligencia, donde el entendimiento ilustrado aflora como retando al lector, porque escribe para lectores iniciados, quienes al ir leyendo disfrutan las posibilidades planteadas en un mundo que sale de los libros, donde interactúan seres reales y de ficción en la acción.

En su reciente novela Mac y su contratiempo, Vila-Matas nos presenta a Mac Vives, un personaje disfrazado en las primeras páginas de constructor retirado del negocio, con tiempo de sobra, escribiendo un diario como práctica de escritor primerizo en la invención de una novela. La identidad no es creíble ni se sustenta lo suficiente al inicio, pero se recupera a medida que se suelta la historia, porque en realidad el narrador es el autor mismo, un escritor que tiene referencias de infinidad de autores, cine y cultura en general, lo que difícilmente podría disparar un aficionado. Así que olvidado el intento de la máscara, surge el planteamiento innovador: ¿Podrá escribirse una historia ya antes contada por otro, pero de otra manera? Mejorar un libro escrito por alguien más. Mientras reflexiona sobre la repetición de los actos cotidianos, del aburrimiento, de la rutina en el hogar, y revela que las historias han sido siempre las mismas. La novela plantea el reto de mejorar la primera novela de Sánchez, el escritor vecino famoso, que publicó 30 años atrás, y de la cual no quiere ni hablar por sus errores, titulada Walter y su contratiempo.

A lo largo de la ficción, el narrador va analizando el relato, sus virtudes y errores, sus referencias a los autores que inspiraron cada uno de los diez cuentos o capítulos o pasajes de que consta la obra, pensando en cómo se podría haber replanteado los mismos.

El planteamiento de la reescritura de historias viene de mucho tiempo atrás, porque lo practicaron los los latinos y Shakespeare, Racine, García Lorca o Unamuno. Pero en Vila-Matas la reinvención tiene que ver más con la excusa de replantearse el sentido del oficio, y rebusca con ingenio en la vida diaria, en las apariencias del mundo real.