Lunes 22 DE Julio DE 2019
La Columna

“Historia de un Pepe”

SOBREMESA

Fecha de publicación: 11-02-19
Por: María Elena Schlesinger

El padre de la novela guatemalteca, específicamente de la novela histórica, fue José Milla (1822-1882), quien firmaba sus obras con el pseudónimo de Salomé Gil, quizá porque pensaba que novelar la historia podía desmerecer en relación a su trabajo formal como historiador y académico.

Milla fue un narrador ameno y coloquial, y ha trascendido en el tiempo, para convertirse en un clásico nacional, porque en sus obras pudo plasmar la esencia del “ser chapín”.

Su obra continúa siendo editada y es muy leída, porque los lectores disfrutan su ingenio y gracia, y porque logra trasladarnos con la imaginación a episodios, situaciones y paisajes de nuestra historia patria. En sus obras están al alcance, para conocerlos y tomarles el pulso, personajes célebres como Pedro de Alvarado, y muchos que habitan en los compendios de historia nacional de manera fría e impersonal.

Con pluma hábil y siendo gran conocedor, Milla nos conduce de la mano por las calles, callejones, casas y plazas de la Guatemala colonial habitada por criollos, principales protagonistas de sus historias de amor y desafío, donde saltan sus envidias, traiciones, costumbres y taras.

Milla era de pensamiento conservador y eso quedó reflejado en sus novelas.

En la actualidad, una de las novelas más leídas por los alumnos de secundaria es la Historia de un Pepe, que se basa en un hecho que dio mucho de qué hablar en la nueva ciudad de Guatemala a finales del siglo XVIII, cuando recién comenzaba a florecer en el nuevo Valle de la Virgen. La trama inicia cuando bajo el amparo de la noche, es dejada una pequeña canasta de mimbre con un recién nacido en el portón de la casa de una familia acomodada.

La ciudad se inundó de chismes y habladurías. Las redes sociales de los chismosos de entonces no dejaban de hablar entre dientes y en voz baja, conjeturando sobre quién habría sido la madre despiadada y acongojada que abandonó al pequeño infante frente a la casa del matrimonio del Coronel Manuel F. Goyena y Gertrudis Gálvez, gente muy respetable, quienes lo adoptaron como suyo.

Nunca se conoció a los padres biológicos del niño, quien recibió las aguas bautismales con el nombre de José Mariano Felipe Goyena y Gálvez, y creció rodeado del amor y sus privilegios de padres adoptivos.

José Mariano se formó y convirtió con el tiempo en gran figura, y se le señala como verdadero patriota, hombre de Estado, político hábil y honesto, enérgico y con grandes ideales a favor de Guatemala. A los 18 años, este joven de ojos profundos y negros destacó en la política, y luego llegó a ocupar la Jefatura de Estado de Guatemala, cuando ya empezaban a soplar en el ambiente patrio los aires independentistas. Emprendió grandes reformas y obras civiles, como la del Mercado Central.

El protagonista de la novela de Pepe Milla, es “el Pepe”, el niño adoptado en la joven capital en los tiempos de los serenos recorriendo las calles de noche, duelos con espada para defender el honor, pobreza profunda y mujeres proscritas como criminales por la pérdida de su honra o por una maternidad ilegítima sin explicación, como la que dio lugar al nacimiento del protagonista probo y ejemplar.