Sábado 20 DE Julio DE 2019
La Columna

Y la regia enseña tremolando está

Lado b

Fecha de publicación: 15-01-19
Por: Luis Aceituno

Jimmy Morales, no cabe duda, es el resultado de la grave crisis de la educación en el país. Me cuesta comprender cómo alguien que ostenta una licenciatura en Administración de Empresas y varios posgrados: Teología, Altos Estudios Estratégicos, Seguridad Estratégica, Administración en Medios de Comunicación… tenga un conocimiento tan burdo del país que le tocó gobernar. Cualquier profesor de secundaria, mínimamente serio, lo aplazaría luego de leer los enrevesados datos históricos sobre Guatemala que nos recitó en su reciente Informe de Gobierno. Esa puerilidad con la que aborda nuestro pasado más reciente y con la que intenta explicar nuestra posición frente al concierto global de las naciones, solo puede ser ideológica. Es decir, lugares comunes sin ningún fundamento teórico que se repiten ya sea para adoctrinar, para confundir o para sostener un andamiaje político espurio. ¿Qué son para Jimmy las nuevas “tendencias mundiales o corrientes geopolíticas” a las que quiere que le pongamos atención? O ¿de qué se tratan esas “políticas guatemaltecas propias” con las que quiere que nos enfrentemos a la globalización? ¿Cuáles son esas “formas de pensar, de actuar, de convivir por encima de nuestras leyes” que quieren imponernos desde el extranjero?

“Chirmolero” era un calificativo que utilizaba mi abuela para definir a las personas que metían lo que iban encontrando en un mismo costal (mentiras, intrigas, chismes, maledicencias…) para poner a todos en contra de todos y obtener de ello beneficios personales. Huelga decir que esta ha sido la forma más primitiva de hacer política en Guatemala. Yo no sé si lo de nuestro actual presidente es una severa confusión mental digna de tratamiento o un chirmol de ideas recibidas por aquí y por allá que lo han vuelto errático, calculador y siniestro. En otras palabras, es difícil saber si lo que hace o lo que dice es resultado de la maldad o de la tontería, si su mentalidad es simple o elaboradamente perversa. Si aislar a Guatemala de todo tipo de “ideologías foráneas” hace parte de una estudiada política en contra de los males de la globalización o es una manera de librarse del control internacional para convertir esto en una dictadura militar y religiosa negada a la civilización.

Porque si lo tomamos en serio, pareciera que Jimmy quiere librarnos del socialismo (de los siglos XIX, XX, XXI y hasta del XXII si fuese posible), del comunismo, del capitalismo, del liberalismo, del colonialismo, del ateísmo, del feminismo, del homosexualismo, del libertarismo, de la globalización –de todo junto, por supuesto– no sé si para regresarnos a algún tipo de organización social primitiva a la que solo la mueva la fe, las armas y la televisión basura. Por lo pronto, hay que salvar la corrupción, porque según le voy entendiendo es lo único que nos representa y nos sostiene como guatemaltecos. La verdadera ideología nacional. Nuestra manera propia de hacer y de pensar.

Así que “firmes y adelante huestes de la fe, sin temor alguno que Jesús nos ve; jefe soberano Cristo al frente va y la regia enseña tremolando está”. Un llamado a la batalla para consolidar las ideas y costumbres nacionales que nos hace nuestro preclaro e ilustre comandante general al final de su Informe.