Sábado 17 DE Noviembre DE 2018
La Columna

Origen de “El Principito”

Viaje al centro de los libros.

— Méndez Vides
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El Principito es producto de la historia apasionada de dos personajes fuera de lo común.

 

Un solitario aviador y escritor francés, con tamaño de oso, que volaba largos trayectos apretado en las cabinas de aviones de correo sobre parajes apartados, montañas nevadas, desiertos polvorientos y mares inquietos, arriesgando la vida. Y una “salvadoreñita” que miraba al piloto como a gigante con la cabeza en las nubes. Ella era una “Sherezada tropical” por la habilidad que tenía para encandilar contando historias.

 

Antoine de Saint-Exupery llevaba el correo sobre los Andes, hasta la Patagonia, agitado por vientos y tempestades, para ganarle en velocidad a los barcos, cuando conoció en una pausa en Buenos Aires a Consuelo Sunsín, la “rosa salvadoreña”, pequeñita como un pajarito, la “mujer colibrí” que le contó esa noche historias prodigiosas sobre su país diminuto, nacida en una finca con tres volcanes en el patio, dos activos y uno extinguido, donde la Tierra temblaba, tumbando techos y muros de adobe, y las sequías asolaban diezmando ganado y cosechas, mientras los hombres se lamentaban bajo la sombra de inmensas ceibas aferradas a la tierra con raíces que eran cadenas tuberculosas. Sin perder el aliento contó que en el instante mismo que nació, sucedió un terremoto y el volcán próximo hizo erupción.

 

El francés gigante, porque medía dos metros y era toda “una fuerza de la naturaleza”, tomó aire y contó sus propias historias sobre los hechos asombrosos vividos en la Patagonia. Referió con gran detalle lo vivido llevando de noche el correo en medio de tempestades, describió la bóveda del firmamento estrellado, y cómo había actuado en un aterrizaje forzoso en el que se jugó la vida, y se amaron.

 

Ambos eran vivaces contadores de historias, de inmediato sintonizaron e iniciaron juntos un viaje turbulento que duró 13 años, con dolorosas esperas, rupturas y reencuentros.

 

No tuvieron hijos sino a El Principito, libro que fue el resultado cúspide de su relación amorosa.

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