Lunes 19 DE Noviembre DE 2018
La Columna

Baby Driver

AT-Field

— Juan D. Oquendo
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No sé porqué pero siempre paro en el cine viendo cosas como si tuviera todo el tiempo del mundo para perderlo en tonterías. No lo sé. Quizás sea el hecho de que me encanta estar metido en la sala oscura con la gran pantalla enfrente, quizás sean los poporopos de Cinépolis. El punto es que esta semana me pasó lo mismo. Estaba entre ver Baby Driver y American Made (una lica con Tom Cruise sobre la vida del famoso piloto gringo que traficó drogas para Pablo Escobar). Lamentablemente elegí la primera porque en el tráiler vi que estaba Kevin Spacey y porque está a punto de desaparecer de cartelera.

La cosa va algo así: Baby es un joven con problemas auditivos capaz de escapar de cualquier situación detrás de un volante. Un día robó el carro de un tal Doc, el líder de una red de crimen organizado a quien debe pagarle una deuda trabajando como conductor. Su vida cambia cuando termina de pagar la deuda, conoce una nueva chica y decide salirse del negocio. Ok, nada del otro mundo ahí, nada prometedor ni nada terrible. Pero si les dijera que el director, Edgar Wright, es el de Shaun of the Dead, cualquiera podría pensar que la lica iba a estar buena.

Pues resulta que no todos son perfectos, y que siempre hay pelos en la sopa en toda trayectoria. La película es absurda, pero en el mal sentido. No solo es predecible, sino que es sosa. No pasa nada interesante, las escenas de persecución con los carros no son nada memorables. Kevin Spacey es un adorno en su papel de Doc, y Ansel Elgort en su papel de Baby es absolutamente insustancial. Creo que sus interpretaciones en Divergent e incluso en The Fault on our Stars son más interesantes.

Lo único que rescato, y es porque un amigo mío me lo señaló entre el desmadre de película, es el soundtrack. Toda la historia va acompañada de una serie de canciones que por sí solas no son la gran cosa, pero en conjunto hacen una banda sonora coherente con una película que intenta ser de acción y comedia pero que no logra aterrizar en nada concreto. Quizá la mejor opción sea siempre ir a ver American Made.

Por cierto, esta semana se estrena Mother!, escrita y dirigida por Darren Aronofsky (Black Swan), con Javier Bardem y Jennifer Lawrence en un thriller donde la pareja es puesta a prueba cuando personas que no habían sido invitadas invaden su casa.

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