Viernes 10 Marzo 2017
La Columna

Distancia y cercanía con jazz

MondoSonoro

— Jorge Sierra

Su jazz posee algo de post bop y hard bop. Por supuesto, con alguna recurrencia a esos giros estilísticos balcánicos (turco más bien). Y es que el cuarteto del saxofonista Erick Rothenstein procede de Eslovaquia, región centroeuropea donde la música está bien arraigada por diferentes frentes. Eso mostró en su concierto del pasado lunes 6, en el teatro del IGA.

Integrado por Erik Rothenstein (saxofón y clarinete), Pavol Bereza (guitarra), Peter Korman (contrabajo) y Marián Ševčík (batería), se puso manos a la obra con el material de los álbumes, Blázni z Chelmu, The Fools of Chelm y otras con arreglos especiales como, La chica loca y Zhayla. La vitalidad es cierto la imprime la base del grupo (Korman y Ševčík) apoyado en este grupo por Rothenstein, pero a decir verdad, quien mejor desempeño tuvo acá fue Bereza, cuyo sonido recuerda a aquella guitarra del húngaro Gabor Szabo. Y aún más habilidoso. Es Bereza quien sube la temperatura en las piezas. El saxofonista busca hacerlo igual, pero no lo consigue. En general el grupo eslovaco mantuvo distancia y no logró conectarse del todo con el público.

Muy diferente ocurrió con The Shuffle Demons, que son más histriónicos, desenfadados, exagerados y contagiosos. En su presentación del miércoles 8, su idea fue no bajar la guardia y poner a bailar al personal. Y lo hizo a base de un melange de funk, soul, rap, jazz y pop. Llama la atención el bajista George Koller, un showman, que toma baquetas de batería para jugar con su instrumento y cantar, y luego el saxofonista tenor Kelly Jefferson, que ofreció improvisaciones más avispadas y audaces. No es un grupo de jazz al uso, sino es precisamente eso, una mezcla endemoniada.

Al margen de estos conciertos hay que mencionar la impartición de talleres o clínicas a estudiantes en el marco del Festival Internacional de Jazz. Esto es súper importante si se considera lo desactualizado de los métodos guatemaltecos en cuanto a técnica instrumental, concepto (modos) jazzísticos, armonía e improvisación. Muchas veces, a lo largo de los encuentros, los estudiantes descubren que existen otras formas de encarar el instrumento o de hacer una lectura e incluso de construir carácter a base de ciertas notas y frases. A la fecha se han beneficiado cientos de jóvenes (mujeres y hombres) tanto en la ciudad capital como en el interior.

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