sábado 31 diciembre 2016
La Columna

Turrón de miel

Ayer

— María Elena Schlesinger

Nada más dulce al paladar que una buena cucharada de turrón de miel blanca. Pegajoso y de punto alto, con sabor y aroma sutil a miel de abeja y flores; del que saboreamos, golosos y culposos, a cucharadas, salpicado con polvo de canela o filetes de almendra tostada, o acompañado, de hostias, obleas o en su defecto, con los barquillos que venden embolsados en rezados y ferias, o inclusive en muchas de las esquinas de la ciudad.

El turrón tomó punto y fama en Alicante y Jijona, España –siendo su origen árabe, como muchos de los dulces y postres españoles que vinieron al Nuevo Mundo. Aquí se tropicalizó y mezclaron en el más perfecto y delicioso de los mestizajes, el culinario. Para celebrar la llegada de este nuevo año, tengo el gusto de compartirles la receta del turrón de almendras, el cual, aunque usted no lo crea, se hace en un dos por tres siguiendo paso a paso el instructivo. Aquí mi regalo de Año Nuevo, la receta:

Ingredientes: 5 claras de huevo (sin trazos de yema), 1 cucharadita de cremor tártaro o en su defecto una cucharadita de vinagre claro; 3 cucharadas de azúcar blanca. En este momento, batir con batidora las claras con el cremor. Inicie con velocidad baja para darles aire y luego subir la velocidad. Incorporar por poquitos el azúcar blanca, como para hacer un merengue. Seguir batiendo hasta punto de nieve.

Para la miel: colocar en un olla (mediana-pequeña. No de aluminio, no recubierta de teflón y deparada únicamente para hacer mieles y jarabes): 1 taza de azúcar (la más refinada que encuentre); una taza de miel de abejas (pura y de calidad), ¼ de taza de agua fría: Mover esta mezcla antes de poner a fuego medio. No volverla a mover porque se cristaliza el azúcar. Cuando comienza a hervir en forma lenta y con grandes burbujas, colocar el termómetro de mieles y verificar que la temperatura suba a 250-260, punto de bolita dura. Verter esta miel lentamente sobre las claras a punto de nieve en movimiento, y seguir batiendo hasta que la taza de la batidora enfríe. Echarle unas gotas de limón para que blanquee.

La batida hace que el turrón endurezca, no pierda la calma. Ya listo, buscar el más querido de sus platos y colocar el turrón en forma de buñuelos con la ayuda de dos cucharas de servir, haciéndole picos. Rociar con canela y con filetes de almendra que tengan la cáscara tostada.