Viernes 21 DE Septiembre DE 2018
La Columna

Sara, la cantautora indígena

MondoSonoro

— Jorge Sierra
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Hay motivos para escribir sobre la presentación de Gilberto Santa Rosa, comentar igual el estreno del lugar, antes ClubCo (un simil de Mundo E), en Majadas, cuya acústica es desaconsejable. No se digan esos baños y ese servicio de comida del hotel Camino Real, carísimo y su negación a extender factura. Pero opto mejor por revisar el trabajo de la primera cantautora guatemalteca de procedencia indígena, Sara Curruchich, que presentó el sábado 14, en el teatro del IGA.

Bajo los arreglos del percusionista y tecladista Chejo Enríquez, Curruchich desgranó temas como, Matiox K’aslem, Amigo, Hijos de la tierra, Ave, Una canción, Quiero, Mujer y su nueva canción Resistir, entre otras. En ellas, prevalece el estilo folk, sin dejar de lado lo étnico, el rock y el pop. Y lo hizo con una instrumentación corta: guitarra acústica y eléctrica, bajo, marimba y coro.

Curruchich goza ya de la atención de los medios de comunicación. Si se considera que este es un país racista y machista, eso ya es un gran logro. Hay que tomar en cuenta que ella es desacomplejada, tiene muy claro su camino y su condición. Esto le ha permitido liderar hasta cierto punto un movimiento de despertar de conciencia y de valor entre jóvenes indígenas, en particular mujeres. Patentizado esa noche con la presencia del coro de 16 adolescentes de Santa Catarina Palopó, Sololá. También está su voz: emotiva, fuerte, proyectada con equilibrio y un timbre que se asemeja por ratos al de Gaby Moreno (igual me lo comentan otras personas). Pero no llega a más, porque proceden de fuentes distintas. Luego esa capacidad que posee de encontrar los acordes justos tanto de su guitarra como de su armónica que la exponen con mayor libertad. Hasta ahí todo bien. En lo que conviene poner atención con el tiempo es en la melodía y en las letras. Las canciones no enganchan (lo digo con mentalidad occidental) y transmiten poco. Y lo otro es que uno escucha estrofas brevísimas con ciertos clichés, que se repiten. Las canciones tampoco cuentan historias ni presentan frases memorables. En esto, da la impresión que teme al compromiso o tiene mucho pudor. Pero, repito, con el tiempo se espera que estas partes evolucionen en grandes proporciones, porque seguro en esto último, ella tiene muchas cosas que compartir. ¡Adelante Sara!

Mondosonoro2003@yahoo.com.mx

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