Domingo 23 DE Septiembre DE 2018
La Columna

La dimensión humana

Viaje al centro de los libros

— Méndez Vides
Más noticias que te pueden interesar

Lo que tiene de maravilloso la literatura es su independencia del espacio y tiempo, aunque su superviviencia se analice en cuanto a la conservación del material (papiro, papel, digital) y la superviviencia del idioma, y depende en lo espacial de la imaginación del otro, del lector posible. La obra está entonces limitada al hecho humano, y se extinguirá con la humanidad.

Los Diálogos de Platón es una obra clásica porque se lee hoy como hace 2 mil años, porque es actual, porque describe la condición humana con gran precisión, pero igual perecerá. La obra de Platón ha superado la prueba de los siglos, pero desde otro punto de vista, desde un alguien ubicado fuera de la Vía Láctea, quizá apenas haya transcurrido un instante.

Al referinos a la superación de las dimensiones humanas es por la fuerza que tiene la obra de arte de trascender en el mismísimo instante de la lectura, allí radica su riqueza, no importa el antes ni el después relativos.

Los autores se extinguen antes que su obra o en ella, no hay medida ni prisa. Algunos han escrito mucho, otros una línea escuálida que fue suficiente, o ni siquiera se conoció su existencia, quizá dejaron la obra anónima o se publicó póstumamente, pero lo que sí importa son los dos grandes momentos del arte, el de la escritura y el de la lectura. Los dos son momentos de creación. El autor, impulsado por una fuerza que no le pertenece porque es un don, inventa algo que es como abrir una puerta al vacío, y lo deja marcado con convenciones para que otro ingrese. Digamos, se descubre la sensación helada al momento de palpar el hielo, y se plasma en la escritura para que otro la experimente enriquecida por su imaginación, como si se tocara el fuego. Lo que importa no es ni siquiera la posible verdad de lo particular que se expresa, sino la apertura al vacío, esa entrada que conduce fuera de las dimensiones humanas a las que estamos referidos y esclavizados. Se trasciende al saltar fuera del tiempo, al romper con la limitación del espacio. Un gran acontecimiento de la ficción fue la invención de la sirena, y una narración espectacular de los siete viajes de Simbad el Marino. El autor no importa, es apenas una referencia histórica. En la literatura actual, opacada por el asombro de los descubrimientos de la ciencia, se cultiva más autores pasajeros que obra.

mendezvides@itelgua.com

Etiquetas: