Martes 13 DE Noviembre DE 2018
La Columna

Las “fans” de la música

MondoSonoro

— Jorge Sierra
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De ellas se habla realmente poco. Aunque son las que más bulla hacen. Me refiero a las fans, a las seguidoras o a “las histéricas”, como peyorativamente les llamaban hace más de un siglo. Son ciertamente un músculo fuerte que mueve a la música y asiste a los artistas. Solo fíjese: promueven o asisten a los conciertos, compran sus discos, colocan fotos en las redes, leen los chismes de pulgada y media en los diarios o revistas y piden sus canciones en la radio. Hay quienes les llaman: las jefas del negocio.

¿A qué viene el tema? Resulta que en estos días se analiza el papel de este sector tras el proyecto presentado por la diseñadora gráfica Lottie Hanson-Love, como final de estudios en la Kingston Universty, titulado, Love me do, From Frank Sinatra to One Direction, a look at the boy bands and their super fans. Acá hay una mirada retrospectiva del importante papel que el sector femenino que integra los clubes juega en la música y se discute cómo la cultura digital influyó para que estos se reprodujeran y fortalecieran.

Solo dos cosas quiero resaltar ahora de esto. Una, que esos clubes no son nuevos. Se sabe que entre 1839 a 1847, el pianista Franz Liszt se pasó casi una década de gira y creó una lisztomanía. Sus seguidoras vivían ante él una especie de éxtasis, la respiración se les ponía fuerte, se robaban las colillas de sus cigarros, los posos de su taza de café, hacían pulseras de las cuerdas rotas del piano y se pegaban a los mechones de su pelo. Algo así como cuando en 1944, Frank Sinatra quiso caminar en el Times Square entre casi 30 mil personas que lo querían tocar.

Y segundo, llama la atención que según Hanson-Love “ese fue un fenómeno revolucionario para las mujeres jóvenes”, y que con desparpajo se dejaron ver en público, gritaban, sudaban y mostraban un comportamiento cuasi sexual. De hecho explica que, “para muchas de estas chicas tener un ídolo masculino sobre el que fantasear era una manera de entender qué tipo de pareja sexual querían”. Por supuesto, eso chocó con una generación adulta callada, conservadora y poco expresiva.

El ambiente musical le resta respeto a los clubes, porque los ven como grupos emocionales, irracionales y acríticos. Lo que queda por confirmar es si en verdad las fans son importantes o no en la carrera de los artistas.

mondosonoro@yahoo.com.mx

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