Viernes 21 DE Septiembre DE 2018
La Columna

La Catedral se viste de flores

Ayer

— María Elena Schlesinger
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La Catedral Metropolitana es uno de las edificaciones más emblemáticas de Guatemala, no solo por ser la sede del principal poder religioso del país, sino por su factura de orden neoclásico, estilo que se vuelve modelo y expresión de la nueva sensibilidad y gusto de la recién fundada Nueva Guatemala de la Asunción.

 

La Catedral fue diseñada por el ingeniero español Marcos Ibáñez, quien se trasladó a vivir a Guatemala para planificar y dirigir las más importantes obras públicas de la recién fundada capital. El plano catedralicio tiene la peculiaridad, entre otras, que fue concebido por Ibáñez en esta ciudad y por saber que tuvo siempre muy en cuenta la situación telúrica del país.

 

Su construcción se inició el 25 de julio de 1782, día de Santiago, cuando se colocó la primera piedra al lado oriente del trazo de lo que sería la Plaza de Armas. El 18 de octubre de 1796 se bendijeron las criptas o catacumbas y se efectuó el primer enterramiento. El 15 y 16 de marzo de 1815 se llevó a cabo, en misa de tres padres y con quema de pólvora, el solemne estreno de la Catedral en plenos albores independentistas.

 

La Catedral cuenta con cinco naves. A la izquierda del altar mayor está la puerta que conduce a la capilla del Sagrario. Su joya más significativa es la pequeña Virgen del Socorro, traída a Guatemala durante la conquista por los soldados de Alvarado, ante la cual se ofició la primera misa en el país.

 

El 5 de junio de 1871, cuando en Guatemala soplaban vientos liberales, se consagró la campana mayor, conocida como la Chepona, precisamente porque fue dedicada al patrono San José.

 

Los terremotos del XVII fueron nefastos para Catedral: sus dos torres frontales se vinieron al suelo y se destruyó el costosísimo altar de mármol traído desde Italia en 1860. Además, se destruyeron las grandes estatuas de los cuatro evangelistas que estaban delante. En el terremoto de 1976, el reloj de la torre sur congeló el momento exacto del cataclismo.

 

Este fin de semana, la Catedral Metropolitana está de flores para celebrar sus 200 años de vital existencia, gracias al trabajo conjunto de diversos grupos de expertos en el arte floral: fiesta de flores para celebrar la importancia civil y religiosa de este emblemática edificación, referencia y asidero de todos los guatemaltecos; edificación ya es parte de nuestro imaginario chapín.

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