Lunes 1 DE Junio DE 2020
Investigación

La sombra de Jerónimo Lancerio en el Ministerio de Cultura

Personajes vinculados al exministro de Cultura durante la administración del Presidente Álvaro Colom han sido contratados en puestos clave dentro de dicha cartera.

Fecha de publicación: 13-04-20
La ministra de Cultura, Silvana Martínez (centro), y su familia, junto al exministro Jerónimo Lancerio y su esposa (último a la derecha), afuera del Teatro Nacional Miguel Ángel Asturias, el día de la Toma de Posesión del Presidente Alejandro Giammattei.
Por: Investigación elPeriódico

Pese a su escasa experiencia política, Lidiette Silvana Martínez Cayetano fue nombrada por el Presidente Alejandro Giammattei como ministra de Cultura y Deportes, convirtiéndose en la tercera mujer, la primera garífuna y la más joven (tiene 33 años de edad) en dirigir dicha cartera.

Sin embargo, los empleados del Ministerio presienten la sombra de Jerónimo Lancerio Chingo, ministro de Cultura entre 2008 y 2010, controlando de nuevo a dicha cartera, y perciben a Martínez Cayetano como la operadora de Lancerio, los vínculos entre ambos empiezan a aflorar.

La ministra Martínez es pareja  de Denys Ariel Lancerio Hernández, sobrino de Jerónimo Lancerio (es hijo de su hermano Sebastián Lancerio Chingo, quien labora en el Fondo de Desarrollo Indígena Guatemalteco –Fodigua- desde 2009). Ariel Lancerio trabajó como Técnico en el Ministerio de Cultura entre febrero y agosto de 2009, cuando su tío era el jefe de la cartera.

Ariel Lancerio y su pareja Silvana Martínez Cayetano, en diciembre
de 2017, en una fiesta de 15 años en Izabal.

Además de que Martínez Cayetano y Jerónimo Lancerio apoyaron al partido oficial durante la pasada campaña electoral, Martínez Cayetano fue candidata a concejal II a la Alcaldía de Puerto Barrios, Izabal, postulada por el Partido Vamos.  Mientras que Lancerio fue visto en varios actividades proselitistas luciendo su camisa con el logotipo de Vamos.

Lancerio no podía ser ministro nuevamente ya que tiene varios casos pendientes, el Ministerio Público lo acusó de fraude en el caso Transurbano por haber avalado un aporte anómalo de Q270 millones a la Asociación de Empresas de Autobuses Urbanos (AEAU) para la implementación del Transurbano entre otros casos, explicó un político vinculado al partido de Gobierno.

Por lo anterior, Lancerio habría apoyado y recomendado a la esposa de su sobrino para por medio de ella poder controlar la cartera nuevamente, opinó la fuente. El punto anterior es difícil de comprobar; sin embargo, hay algunos indicios como que el 14 de enero pasado, acudieron juntos al Teatro Nacional a la toma de posesión del Presidente Alejandro Giammattei, como lo confirma una foto publicada en las redes sociales.

Además, el retorno de varios allegados y funcionarios de la gestión de Lancerio contratados en puestos clave para apoyar la gestión de Martínez parecieran respaldar esta afirmación.

El administrador del Ministerio

Los empleados del Ministerio de Cultura fueron sorprendidos con el retorno de varios funcionarios muy vinculados a Lancerio, contratados en puestos clave por la ministra Martínez Cayetano para apoyarla en su gestión.

El primero en retornar fue Jacobo Bolvito Ramos, quien fue viceministro del Deporte y la Recreación en la gestión de Lancerio, quien fue contratado como administrador general del Ministerio.

Bolvito laboraba como asesor en la Secretaría de la Paz (Sepaz) desde 2016 y aunque tenía contrato vigente hasta el 31 de marzo por Q44,032.26 (Q15 mil mensuales), rescindió su contrato el 31 de enero pasado para trasladarse al Ministerio de Cultura a partir del 10 de febrero.

Dos días después, el 12 de febrero, Bolvito acudió al Congreso  a una reunión con la Comisión de Pueblos Indígenas en representación de la ministra Martínez para tratar un tema presupuestario.

Pero Bolvito no regresó solo. El 17 de febrero pasado fue contratado Jorge Mario Toc Caal, cuñado de Bolvito, como Asesor del Despacho del Viceministerio de Patrimonio Cultural y Natural del Ministerio de Cultura con honorarios por Q188,068.97 (unos Q18 mil mensuales).

Al igual que Bolvito, Toc Caal laboraba como asesor en la Sepaz desde 2016 y tenía contrato vigente por Q35,225.81 (unos Q12 mil mensuales) hasta el 31 de marzo, pero rescindió su contrato el 31 de enero, para trasladarse al Ministerio de Cultura.  Toc Caal trabajó en el Ministerio de Cultura entre 2008 y 2010 como Delegado de Sistemas Informáticos en la Dirección General del Deporte y la Recreación, e incluso participaba como miembro en juntas de licitación.

Yahel, Ariel y Jerónimo Lancerio, exministro de Cultura.

Otro que llegó con Bolvito fue su amigo Jorge Mario Hernández Bermúdez, un diseñador gráfico contratado el 28 de febrero para prestar servicios en Comunicación en la Dirección General del Deporte y la Recreación con honorarios por Q119,612.90 (unos Q12 mil mensuales).

Al igual que Bolvito, Hernández laboraba en la Sepaz desde 2016 y tenía contrato vigente por Q17,612.90  (unos Q6 mil mensuales) hasta el 31 de marzo pero rescindió su contrato el 31 de enero pasado para vincularse al Ministerio de Cultura.

Otros allegados a Lancerio

El segundo en llegar al Ministerio fue el abogado Pablo Alejandro Ochoa Cifuentes, contratado el 13 de febrero para prestar sus servicios profesionales en el Despacho Ministerial con honorarios por Q190,551.72  (unos Q18 mil mensuales) y entre sus funciones está asesorar en la elaboración de convenios y contratos administrativos al Vicedespacho del Deporte y la Recreación.

Durante la pasada elección, Ochoa Cifuentes fue candidato a diputado al Parlacen por el Partido Avanza, pero no resultó electo.  Durante la segunda vuelta fue visto en varios mitines junto con Jerónimo Lancerio apoyando la campaña de Alejandro Giammattei a la Presidencia.

Otro que regresó al Ministerio fue el experto en temas financieros Gershwin Henry Romero Romero, amigo de Lancerio, quien fue contratado el 13 de febrero para prestar sus servicios en el Despacho Ministerial con honorarios por Q211,724.14 (unos Q20 mil mensuales).

Romero laboró en el Ministerio de Cultura durante la gestión de Lancerio prestando servicios en control de proyectos en la Dirección de Infraestructura Física del Viceministerio del Deporte y la Recreación, de 2010 hasta el 2015 cuando se retiró como director general del Deporte y la Recreación.

Además,  se reportan otras personas con vínculos de amistad con Lancerio que también fueron contratadas en el Ministerio de Cultura como Nathalie Zussette Austin Estrada, una bachiller en computación de 32 años, contratada el 6 de marzo pasado para prestar servicios en la Dirección de Vinculación Institucional de la Dirección General de Desarrollo Cultural y Fortalecimiento de las Culturas con honorarios por Q147, 580.65 (unos Q15 mil mensuales).

Y  Magdalena Evedia Terraza Cedillo, ex Delegada indígena suplente en Fodigua, quien fue contratada el 5 de marzo con honorarios por Q108 mil 580.65 para prestar sus servicios en la Dirección General de Desarrollo Cultural y Fortalecimiento de las Culturas.

Pablo Alejandro Ochoa (empleado como asesor jurídico del Ministerio de Cultura), Jerónimo Lancerio, y Selfa Amarilis Mungia, exdirectora de Cooperación Internacional del Ministerio de Cultura, durante un mitin de Vamos en la segunda vuelta.

El hijo de Lancerio

Otro de los recién contratados es Yahel Alfredo Lancerio Marrero, un  bachiller de 24 años y exestudiante de medicina, hijo de Jerónimo Lancerio, quien fue contratado el 5 de marzo de 2020 para prestar sus servicios en la Dirección de Vinculación Institucional de la Dirección General de Desarrollo Cultural y Fortalecimiento de las Culturas del Ministerio con honorarios anuales por Q118 mil 451.61 (unos Q12 mil mensuales).

El único trabajo reportado por Yahel Lancerio fue entre octubre y noviembre de 2018 en una empresa de procesamiento de negocios.

Junto con Lancerio Marrero  fue colocado su amigo Billy Anthony Estrada Reyes, un bachiller en ciencias y letras con orientación en computación de 25 años y exestudiante de medicina, quien fue contratado el 13 de febrero para prestar sus servicios en la Dirección de Sistemas Informáticos del Ministerio con honorarios anuales por Q105 mil 862.07 (unos Q10 mil mensuales).

Pablo Alejandro Ochoa, candidato a diputado al Parlacen en 2019, no ganó la curul, pero fue contratado como asesor jurídico del Viceministerio del Deporte y la Recreación.

Los amigos de la ministra

La ministra Martínez Cayetano también aprovechó para contratar a varios de sus amigos garífunas en el Ministerio de Cultura.

La primera fue Melany Amalin Zuñiga Kelly, una secretaria de 35 años, contratada el 17 de febrero de 2020 para prestar sus servicios en el Despacho del Viceministerio de Patrimonio Cultural y Natural con honorarios anuales por Q104 mil 482.76 (unos Q10 mil mensuales).

Carlos Julián Arana Baltazar, bachiller en computación. de 33 años que fue candidato a diputado de Vamos por Izabal en las pasadas elecciones pero no fue electo, fue contratado el 9 de marzo pasado para prestar sus servicios en Comunicación y Difusión Cultural en la Dirección General del Deporte y la Recreación con honorarios anuales por Q97 mil 419.35 (unos Q10 mil mensuales).

Y Olivia Nineth Nuñez Allen, exjefa de la ministra Martínez Cayetano cuando trabajó en la Comisión Presidencial contra la Discriminación y el Racismo (Codisra), fue contratada el 10 febrero pasado como directora de la Dirección General de Desarrollo Cultural y Fortalecimiento de las Culturas, donde labora Yahel Lancerio. Núñez tiene amistad con Jerónimo Lancerio y su familia.

Pese a su escasa experiencia laboral, Yahel Alfredo Lancerio Marrero, bachiller de 24 años de edad e hijo del exministro Jerónimo Lancerio Chingo, fue contratado por el Ministerio de Cultura el 5 de marzo pasado como asesor de la Dirección de Vinculación Institucional de la Dirección General de Desarrollo Cultural y Fortalecimiento de las Culturas del Ministerio de Cultura y Deportes con honorarios anuales por Q118,451.61 (unos Q12 mil mensuales).

 

Yahel Lancerio, hijo del exministro Jerónimo Lancerio.

Denunciado por actos de corrupción

Jerónimo Lancerio Chingo fue ministro de Cultura de enero de 2008 a  noviembre de 2010.

Jerónimo Lancerio, con su camisa
con el logo de Vamos, durante una
actividad proselitista en la pasada
campaña.

Su sucesor en el Ministerio de Cultura Carlos Batzín, lo denunció en febrero de 2012 por haber beneficiado a 18 Organizaciones No Gubernamentales que fueron contratadas para realizar obras por más de Q64 millones, pero que no realizaron los trabajos o los entregaron con materiales de mala calidad, por lo que solicitó al Ministerio Público su arraigo, detención y embargo de cuentas y propiedades. Lo anterior a pesar de que Lancerio hizo campaña a favor de Otto Pérez Molina, candidato presidencial del Partido Patriota durante la campaña de 2011.

Lancerio quien acababa de sufrir un accidente de tránsito que le provocaron fracturas en piernas, brazo y rostro, reconoció el problema con las obras asignadas a las ONG.

“Estoy tranquilo y confío en Dios que todo esto se resuelva”, expresó al ser consultado en esa fecha. Lancerio asegura tener sus finiquitos que le extendió la Contraloría General de Cuentas, de los años 2008, 2009 y uno temporal de 2010. “Fui Ministro en esa época y ratificaba lo que el director del Deporte y el viceministro aprobaban”, señaló.

El exministro explicó que muchas de las ONG fueron auditadas por la Contraloría, que se rescindieron varios contratos y, en otros casos, no se terminó de pagar porque no se hicieron las construcciones. “Conozco muchos de esos casos, me reuní varias veces con ellos para exigirles el avance en las obras, tuvimos informes del viceministerio del Deporte y fui citado al Congreso por estos temas”, indicó.

En octubre de 2013 Jerónimo Lancerio fue condenado a seis meses de prisión conmutables por amenazar a la periodista Sofía Menchú con la intención de evitar que realizara una investigación periodística.

En febrero de 2018 la Policía Nacional Civil (PNC) capturó al ex Presidente Álvaro Colom y a diez de sus ministros, entre ellos Jerónimo Lancerio, a quienes el Ministerio Público (MP) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) acusó de fraude y peculado al haber autorizado anómalamente la entrega de un aporte de Q270 millones a la Asociación de Empresas de Autobuses Urbanos (AEAU) para implementar el Transurbano. En mayo de ese año, el juez Eduardo Cojulum benefició con medida sustitutiva (arresto domiciliario) al ex Presidente Álvaro Colom y a los exministros Lancerio y Erasmo Velásquez para que pudieran salir del Centro de Detención Preventiva ubicado en la Base Militar Mariscal Zavala. Colom canceló una fianza de Q1 millón y Lancerio y Velásquez pagaron Q100 mil cada uno.