Martes 15 DE Octubre DE 2019
Investigación

La sombra de Gustavo Herrera en las Cortes

Gustavo Herrera había sido durante muchos años un fantasma que rondaba las Cortes del país, sin embargo, la CICIG logró documentar su actividad para influir en la elección de las Cortes en 2014 y distintos actores que estuvieron a lo largo de los procesos de elección relatan la forma en la que operaba el Gato Herrera para elegir a magistrados afines.

Fecha de publicación: 30-09-19
Entre el 23 y 25 de junio pasado, 32 jueces y magistrados integrantes de la Asociación de Jueces y Magistrados de Guatemala, presidida por el juez Mynor Motto, viajaron a Managua, Nicaragua, para visitar la Corte Centroamericana de Justicia, al menos 20 de ellos habrían sostenido una reunión privada con Gustavo Herrera, quien se encuentra cobijado en ese país por Daniel Ortega.
Por: Investigación

Cómo si se tratara de un fantasma, Gustavo Herrera Castillo, conocido en el mundo político como Tren Parado o el Gato, era omnipresente desde hacía muchos años en la elección de magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y de las Cortes de Apelaciones.

Herrera, como operador, era un mito para quienes estaban fuera de ese mundo y eran pocos los que sabían y conocían su forma de operar, hasta que la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) encontró evidencia documental de cómo, por medio de sus empresas, Herrera servía de anfitrión y acompañaba la elección de los magistrados.

La CICIG no logró profundizar en la forma en la que Herrera ponía su fortuna al servicio de la elección de magistrados, sin embargo, políticos y abogados involucrados en los distintos proceso de elección de magistrados confiaron a elPeriódico la forma en la que se movía y se sigue moviendo, hasta antes de su súbita partida a la Nicaragua de Daniel Ortega.

LOS HALLAZGOS DE LA CICIG

Mientras investigaban la forma en la que fueron electas las Cortes en 2014, la CICIG encontró documentación en donde se evidenciaba cómo una de las empresas de Gustavo Herrera había financiado varias reuniones con los magistrados que serían electos para acordar que les fueran leales antes de ser nombrados por el Congreso.

A estas reuniones, según una confesión escrita a mano por Manuel Baldizón, excandidato presidencial del desaparecido partido Lider, y enviada a la CICIG, además de él asistieron varios integrantes del Partido Patriota (PP), entre ellos Juan de Dios Rodríguez, entonces presidente del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), Mauricio López Bonilla, entonces ministro de Gobernación, y Alejandro Sinibaldi, ministro de Comunicaciones.

“…me invitaron a un desayuno al Hotel Vista Real, reunión en la cual estarían todos los magistrados que iban a ser electos”, señala en su declaración el excandidato de Lider.

En ese desayuno, en el que también figuraba Herrera y quien lo pagó por medio de una de sus empresas, asistieron 12 de los 13 magistrados que serían electos para conformar la Corte Suprema de Justicia, la única que no habría asistido es Blanca Stalling por estar fuera del país.

“Al ingresar saludó a los presentes y Alejandro Sinibaldi toma la palabra y básicamente era acerca de un consenso que se hiciera entre todos si surgía cualquier situación, que se recordara que quienes los habían puesto eran los que estaban en esa reunión, fue un discurso directo hacia los magistrados que iban a ser electos por el Congreso de la República pocas horas después del mismo.”, señaló Baldizón en el manuscrito enviado a la CICIG.

Es conocido que al ser electos, los magistrados reconocen a quienes los eligieron para que en algún momento, de necesitar algún apoyo, estos resuelvan a su favor y, según lo expresado por Manuel Baldizón, los magistrados hicieron un juramento en esta línea.

“(…) en la reunión, los magistrados también juraron que iban a defender y proteger a los presentes, al presidente (Otto Pérez) y vicepresidente (Roxana Baldetti), este juramento fue solicitado por Alejandro Sinibaldi”, indicó el expresidenciable del partido Lider en su confesión escrita remitida a la CICIG.

Herrera, según la documentación encontrada por la CICIG, habría pagado al menos tres reuniones: una la noche previa a la elección con el grupo (miembros de la Comisión Postuladora de magistrados de la CSJ) que escogió a los magistrados, por la cual canceló Q6 mil 502 a la empresa que administra el hotel donde se reunieron.

Otra fue un desayuno en el cual participaron 12 de los 13 magistrados de la CSJ que serían electos esa tarde por el Congreso, por la cual desembolsó Q6 mil 440; la tercera reunión fue previo a la elección de los magistrados de las Cortes de Apelaciones, en donde se reservó la suite más grande del hotel, por la cual pagó Q13 mil 992. Las reuniones se realizaron el 24 y 25 de mayo de 2014 y la suite se alquiló del 29 al 30 de mayo, la noche anterior a la elección de los magistrados de Apelaciones.

Estas reuniones fueron financiadas, según las investigaciones de la CICIG, por la empresa Distribuidora de Químicos Agrícolas S.A. (Quimagro), en la cual Herrera junto a sus hijos fungen como directivos.

LA FORMA DE OPERAR DE HERRERA

Tras verse involucrado en procesos judiciales por el caso de la estafa millonaria al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) en 2003, Herrera se percató de la importancia de tener “amigos” en las Cortes del país, que le ayudaran en el momento que lo necesitara.

De la mano de los diputados del Frente Republicano Guatemalteco (FRG), Baudilio Hichos (actualmente prófugo de la justicia) y Leonel Soto Arango (quien presuntamente se habría suicidado en junio de 2016), así como actores externos, pero vinculados al mismo partido como Roberto López Villatoro mejor conocido como el Rey del Tenis, exesposo de Zury Ríos; y el abogado Freddy Cabrera, empezaron a “conformar” las Cortes a su gusto, colocando piezas clave a las cuales acudir en momentos críticos.

Herrera, asegura un viejo político que participó en varias elecciones de las Cortes, era quien financiaba las maestrías en España de varios de los jueces, a quienes esos estudios les servirían para ser mejor calificados al momento de postularse para magistrados.

“Roberto (López Villatoro) era el que daba la cara, pero el dinero para las matrículas era del ‘Gato’ Herrera”, señala una fuente vinculada a las distintas elecciones de Cortes que pidió omitir su nombre.

La conformación de estas Cortes le permitió a Herrera salir impune en los procesos legales en su contra y únicamente devolvió una parte de los fondos que había estafado al IGSS sin ninguna consecuencia penal, recursos que hasta el gobierno del Partido Patriota no había devuelto en su totalidad, ya que faltaban más de Q100 millones por reintegrar sin incluir los intereses que estos hubieran devengado por las inversiones del Seguro Social.

EL OPERADOR EN TIEMPOS DE LA UNE

Con la llegada de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) al poder, Herrera continuó siendo un protagonista importante de las Cortes, confirmaron a elPeriódico cuatro políticos que tuvieron participación en la elección de las Cortes en 2009.

Con la separación entre López Villatoro y Freddy Cabrera por diferencias provocadas por desavenencias con Gloria Torres, hermana de Sandra Torres, quien fungió como operadora en la elección de magistrados para el entonces partido oficial, Herrera tomó el bando de Torres y empezó a financiarlos.

Dos políticos que estuvieron involucrados en la elección confiaron a elPeriódico cómo sostenían constantes reuniones en el penthouse de un edificio de la zona 10, en donde Herrera tenía una de sus oficinas y también financiaba cenas con finos vinos y licores en un apartamento en la esquina opuesta al hotel Intercontinental, en donde también los recibía Herrera para definir los listados de los candidatos que serían electos por el Congreso.

Herrera se mantuvo a la sombra de las elecciones, pero siempre ha resultado siendo el gran elector, al poner sus millones a disposición de quienes eligen a los magistrados de las distintas Cortes.

Según políticos que participaron en esas elecciones, Herrera tenía a por los menos dos candidatos a quienes pidió incluir en la nómina final y quienes serían electos, Luis Alberto Pineda Roca y Thelma Aldana.

En agosto de 2008 ya en el gobierno de la UNE, Herrera logró que se detuviera la persecución penal en su contra, luego de que sus abogados alcanzaran un acuerdo en un juzgado penal, nadie, ni el MP, ni el IGSS, ni la Procuraduría General de la Nación impugnaron el acuerdo.

Herrera, por medio de su empresa Quimagro, pagó también el desayuno en el cual participaron Mauricio López Bonilla, Juan de Dios Rodríguez, Alejandro Sinibaldi y Manuel Baldizón, con 12 personas, quienes serían electos esa misma tarde del 25 de mayo de 2014, según el mismo Baldizón.

OPERANDO DESDE NICARAGUA

En agosto del año pasado, Herrera recibió asilo en Nicaragua arropado por el presidente Daniel Ortega, que ha dado refugio a distintos personajes cuestionados de varios países.

Herrera se refugió en Nicaragua argumentando ser un perseguido político de la CICIG y aunque no se conocía públicamente ningún nuevo proceso en su contra, este ya tenía información sobre el caso Fénix que se destapó en abril de este año. Para obtener el asilo, Herrera argumentó que el caso por el que se le persigue fue sobreseído en 2009 por el delito de lavado de dinero u otros activos.

En el acta de otorgamiento de asilo, la Cancillería nicaragüense justificó la medida al considerar que puede haber una doble persecución penal, puesto que Herrera alegó que era la tercera persecución política en su contra.

En abril pasado, la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI) del Ministerio Público, acompañada de la CICIG, solicitaron la captura de 10 personas, entre ellas el hijo de Herrera y el mismo hacedor de magistrados y jueces.

Herrera y su hijo están señalados de lavado de dinero.

Desde Nicaragua, el Gato sigue moviendo sus recursos para conformar las Cortes, ahora de la mano de varios personajes encarcelados en el centro de detención ubicado en la Brigada Militar Mariscal Zavala, hasta donde aseguran las fuentes, cada noche llegan aspirantes a pedir la venia de un ex alto funcionario recluido en dicho centro de detención.

En junio pasado, previo a la elección en planilla única de los magistrados que integrarían las Comisiones de Postulación, un grupo de 32 jueces y magistrados viajó a Managua, Nicaragua, para participar en una reunión en la Corte Centroamericana de Justicia. En medio de este simposio, al menos 20 de los viajeros habrían sostenido una reunión con Gustavo Herrera, para dar las directrices sobre la forma en la que elegirían las Cortes este año. Además, Herrera estaría operando también por medio de un empresario y un abogado, recluidos ambos en Mariscal Zavala.

VÍNCULOS CON EL NARCO

En abril de 2004, el diputado Otto Pérez Molina, entonces comisionado Presidencial de Seguridad, denunció públicamente que Gustavo Herrera tenía vínculos con el narco. “(Herrera) tiene relación y está dedicado al narcotráfico”, posee transporte terrestre, marítimo y aéreo para transportar la droga, afirmó Pérez Molina.

Según el diario Siglo Veintiuno, un helicóptero de su propiedad fue identificado por la agencia antidrogas de EE. UU. (DEA) como transporte de droga, en sociedad con Otto Herrera.

Entre los abogados que han participado en la defensa de Herrera y su red figuran: William Méndez, excandidato a Fiscal General; Héctor Trujillo, exmagistrado de la Corte de Constitucionalidad, quien renunció y delegó a su socia Ana del Carmen Castellanos Góngora; Telésforo Guerra y Edwin Mis Ávila, quien fue abogado de Roxana Baldetti en la demanda contra Sandra Torres en 2012, entre otros.

 

Los orígenes de “el Gato”

Durante la campaña electoral de 1999, Herrera empezó a moverse en el mundo político de la mano del desaparecido Frente Republicano Guatemalteco (FRG) de Efraín Ríos Montt.

En una vieja casona de su propiedad ubicada en Cobán, Alta Verapaz, Gustavo Adolfo Herrera Castillo invitó a comer al candidato presidencial Alfonso Portillo, a Francisco Reyes, a los futuros diputados Zury Ríos, Carlos Wohlers, y otras figuras del Frente Republicano Guatemalteco (FRG), para ofrecerles su apoyo en la campaña electoral que recién iniciaba.

Con la llegada al poder, Portillo nombró al diputado Wohlers como presidente del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) y a su recomendado, César Sandoval, un abogado que había estado preso por vender visas falsas de Estados Unidos, como gerente.

Herrera le planteó a Wohlers, con quien tenía una añeja amistad, un ambicioso proyecto para construir complejos habitacionales para los trabajadores afiliados al IGSS, un negocio que les permitiría recuperar con creces el financiamiento otorgado a la campaña del FRG.

Bajo la dirección de Wohlers y Sandoval, el IGSS aportó Q350 millones a un fideicomiso de vivienda administrado por el Grupo Uniserv, dirigido por Marco Antonio Mendoza Gramajo, un empleado de las agroquímicas de Gustavo Herrera.

En mayo de 2003, la Intendencia de Verificación Especial (IVE) denunció una estafa de más de Q238 millones al fideicomiso por la compra de cinco fincas sobrevaloradas a las off shore Escabel Management Group, Helensburg Inc., Gateville Holding Corp. y Galente Traving Limited, todas vinculadas a Gustavo Herrera. Según las investigaciones realizadas por los fiscales, las fincas no valían más de Q40 millones.

El Ministerio Público inició una persecución en contra de Herrera para intentar recuperar los Q238 millones invertidos por el IGSS. Años después, Herrera negoció con el Seguro Social poner fin a la persecución penal en su contra a cambio de devolver una parte de los fondos.