Miércoles 16 DE Octubre DE 2019
Investigación

Sandra Torres y su obsesión por la Presidencia

La candidata competirá por segunda ocasión por la Presidencia de la República, postulada por el Partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).

Fecha de publicación: 29-07-19
Pese a su divorcio exprés de Álvaro Colom, la Corte de Constitucionalidad rechazó la participación de Torres en las elecciones de 2011.
Por: Investigación investigacion@elperiodico.com.gt

La obsesión por el poder es un trastorno que afecta a la mayoría de políticos y los guatemaltecos no son la excepción: viven para alcanzarlo, se postulan a la Presidencia aunque tengan impedimento, y una vez alcanzado se esfuerzan por mantenerlo, aumentarlo y sobre todo no perderlo. Y cuando cesan su periodo o pierden el poder, nace en su interior un síndrome de abstinencia que les provoca una gran ansiedad por recuperarlo lo más pronto posible.

El poder se vuelve como una droga o el oxígeno que da sentido y hace posibles sus vidas, afectando su comportamiento normal, su personalidad, su pensamiento, sus emociones, sus decisiones, y su desempeño social, especialmente sus relaciones interpersonales. Viven y mueren por el poder, por el solo placer de llegar a tenerlo para sí mismos.

La vida política de Sandra Julieta Torres Casanova pareciera ajustarse al cuadro clínico anterior: en 1999, 2003 y 2007 trabajó por su lado la candidatura a la Presidencia de Álvaro Colom, con quien se casó en 2003. Cuando Colom fungió como presidente de 2008 a 2012, Torres cogobernó con él; en marzo de 2011 se divorció para evadir la prohibición constitucional y poder postularse a la Presidencia, pero la Corte de Constitucionalidad (CC) frustró su intento de “fraude de ley”. En 2015 pudo competir y fue barrida en la segunda vuelta por Jimmy Morales. En 2019 volvió a postularse a la Presidencia y fue inscrita un día antes que el Ministerio Público (MP), por medio de la FECI/CICIG, presentara una denuncia muy documentada y con evidencias sólidas en su contra por asociación ilícita, lavado de dinero y financiamiento electoral no registrado en su campaña en 2015, y por lo tanto, 24 horas antes gozaba de derecho a antejuicio y consecuentemente inmunidad. El MP accionó ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para que retiraran el derecho de antejuicio a Sandra Torres, sin embargo, la CSJ ni siquiera quiso conocer el fondo del caso. El control que ejerce Sandra Torres en la CSJ es casi absoluto.

Es posible aseverar que Torres y la UNE construyeron una supercarretera eficaz para alcanzar la Presidencia, pues lograron alinear todos los planetas: una Ley Electoral y de Partidos Políticos a la medida, influencia determinante en la CSJ, el Tribunal Supremo Electoral y el Renap, y el apoyo político y financiero de Mario López, el empresario más poderoso de la región.

EDUCACIÓN

Sandra Torres nació el 5 de octubre de 1955 en Melchor de Mencos, Petén, hija de Enrique Torres Morales y Teresa Casanova Trujillo de Torres, quien fuera alcaldesa de Melchor. Como sus hermanas, realizó sus estudios primarios en Melchor y los secundarios en Belice.

En 1972 ingresó a la Universidad de San Carlos a estudiar Ciencias de la Comunicación, se graduó en julio de 2006 con una tesis donde analiza la cobertura periodística que los diarios Prensa Libre, elPeriódico y Siglo 21 le dieron a la segunda vuelta electoral de 2003 entre Óscar Berger y Álvaro Colom, donde señala a dichos medios de favorecer al primero.

En 2004 se inscribió en la Universidad Rafael Landívar (URL), y se graduó en septiembre de 2018 de la Maestría en Políticas Públicas, con una tesis sobre las políticas de protección social que implementó entre 2008 y 2011 durante el gobierno de Álvaro Colom.

ETAPA EMPRESARIAL

En la década de los setenta trabajó para la empresa de cosméticos Maybelline y llegó a ser Gerente de Mercadeo y posteriormente fue contratada por Max Factor Hollywood, donde uno de su jefes la recordó como una excelente promotora de ventas.

Durante su etapa estudiantil conoció a su primer esposo, Édgar Augusto de León Sotomayor, un abogado que era catedrático universitario. Se casaron en 1977.

Antes de él tuvo un breve noviazgo con un compañero de la universidad llamado Rafael Augusto Baldizón Núñez, quien años más tarde llegaría a ser conocido como Comandante Isaías de la Organización Revolucionaria del Pueblo en Armas (ORPA), quien fue capturado el 19 de octubre de 1996, señalado de ser el autor del secuestro de Olga Alvarado de Novella, lo cual puso en peligro la Firma de los Acuerdos de Paz. Novella fue liberada, los Acuerdos de Paz se firmaron en diciembre de ese año y del paradero del Comandante Isaías nunca más se supo. Según un reportaje del diario digital Nómada, Torres reconoció que fueron novios “como seis meses” cuando ella entró a la universidad y apenas tenía 17 años, aseguró que nunca colaboró con la guerrilla y no sabía que él era guerrillero.

En los años ochenta inició con su exesposo un negocio de importación de ropa. En marzo de 1987 fundaron Distribuidora D y T, S.A. (siglas de De León y Torres) de nombres comerciales Centro de Terminados y Lavados Industriales Acuario y Chicos y Más. Sandra Torres fue inscrita como Administradora Única y Representante Legal, cargo que aún sigue vigente.

En 1995 registró la empresa individual Almacén Osh Kosh B’Gosh, el nombre de una conocida compañía estadounidense de ropa para niños.

En agosto de 1998 constituyeron Confecciones con Estilo, S.A., de la cual también fue administradora única y representante legal hasta 2004. La maquila funcionó en un complejo de bodegas industriales en Mixco. Uno de sus empleados recuerda su gestión como gerente: “era muy exigente y le gritaba a los trabajadores”, recuerda.

El representante legal actual de Confecciones con Estilo, S.A. es Nery Fernando Guzmán Castañón, quien fue candidato a diputado por la UNE en 2015 por el Distrito de Guatemala. Guzmán también fungió hasta noviembre de 2015 como administrador único de Mini Bodegas de Mixco, S.A., cuando fue relevado por Nadia Lorena de León Torres, hija de Sandra y actual diputada al Parlamento Centroamericano (Parlacen).

Un exfuncionario de la UNE recuerda que la bodega en Mixco es propiedad de Sandra Torres y fue remodelada durante el gobierno de la UNE para convertirse en un complejo de minibodegas para arrendar. Sandra Torres reportó que vive de lo que generan dichos arrendamientos.

Sandra Torres promete a sus partidarios recuperar los programas sociales si es electa presidenta.

Guzmán Castañón también fue socio, junto a Édgar Antonio de León Torres, hijo de la candidata, de Blackbox Solutions, una empresa de análisis de datos surgida en 2015 y que, según su página web, partió “de sus experiencias pasadas, siendo consultores de compañías y partidos políticos”. La empresa fue cancelada en septiembre de 2018.

ETAPA POLÍTICA

Sandra Torres se inició en la política por su exesposo Eduardo de León Sotomayor, fundador y secretario general del partido Desarrollo Integral Auténtico (DIA) inscrito en 1993.

Toda la familia Torres Casanova participaba en las actividades de DIA de ideología “centro izquierda”. Su hermano Rolando Torres Casanova fue secretario general adjunto de DIA y candidato presidencial en 1995. Su madre, Teresa Casanova de Torres, fue electa alcaldesa de Melchor de Mencos en 1995 y reelecta en 1999, en ambas postulada por el DIA.

Sandra Torres y Álvaro Colom se conocieron en 1999 cuando los partidos DIA, el Frente Democrático Nueva Guatemala (FDNG) y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) formaron la coalición Alianza Nueva Nación (ANN) para competir en las elecciones generales de ese año con Colom como candidato presidencial, quien obtendría el tercer lugar.

En 2000 Sandra Torres animó a Álvaro Colom a abandonar la izquierdista ANN y un año después fundaron la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) de ideología socialdemócrata. Ese año Colom empezó a cortejar a Torres. Según una entrevista brindada por Colom, fue durante un seminario de la ANN en Chimaltenango que “me la empecé a cantinear”.

Durante un mitin de presentación de su precandidatura presidencial realizado en el Parque de la Industria, Colom anunció a los 30 mil asistentes que acababa de pedirle matrimonio a Torres mediante un mensaje escrito en una servilleta y ella aceptó. El 20 de febrero de 2003 se casaron ante los oficios del notario César Fajardo, diputado de la UNE. Juntos se lanzaron a su primera campaña presidencial, aunque Sandra siempre realizaba sus actividades proselitistas sin su marido, como si estuviera promocionando su propia imagen.

La campaña 2003 fue muy disputada, Óscar Berger y Álvaro Colom pasaron a segunda vuelta que se definió a favor del primero con el 54.1 por ciento de los votos válidos. Tocaría esperar a las elecciones de 2007 donde Sandra Torres tendría un rol protagónico al lado de Álvaro Colom, quien se impuso en la segunda vuelta frente al general Otto Pérez Molina con el 52.82 por ciento de los votos. Colom y Torres harían gobierno juntos.

Desde el inicio del gobierno de Colom los ministros recibieron un mensaje claro al ver a Sandra Torres sentada en la mesa central del Gabinete general el primer día: “la Primera Dama no solo iba a estar en el Gabinete sino que estaría a un nivel equivalente al del Vicepresidente… su participación sería determinante y cogobernaría… Y desde el principio del gobierno se comenzó a mencionar la posibilidad de que ella sucediera al presidente Colom como próxima presidenta”, relata Juan Alberto Fuentes, ministro de Finanzas Públicas del gobierno uneísta en su libro Rendición de Cuentas.

Su rol incluía ser la asesora política del presidente Colom y del Gabinete y la conductora de la política social por medio del Consejo de Cohesión Social y su programa estrella de transferencias monetarias condicionadas Mi Familia Progresa (Mifapro), que entregaba aportes de Q300 bimensuales a las madres con hijos en situación de pobreza a cambio de enviar a sus hijos a la escuela y a los centros de salud, llegando a favorecer a 900 mil familias, el cual Torres utilizó desde su inicio para granjearse simpatía, posicionar su imagen personal y obtener su futuro apoyo político para sus ambiciones presidenciales.

Sandra Torres apoyó el subsidio ilegal de US$35 millones al Transurbano con el fin de lograr la simpatía de los votantes urbanos.

“No hubo quien combinara el poder político y la capacidad gerencial –como lo hacía Sandra Torres–”, relata Fuentes Knight en su libro. “La percepción de Torres era de un tractor que empujaba lo que ella creía que era necesario, muchas veces sin tener en cuenta las consecuencias… Le interesaban los resultados rápidos, lo cual impulsaba con una combinación de capacidad gerencial y autoritarismo… En la segunda mitad de 2009 ya tenía la capacidad de impulsar sus propias acciones sin el apoyo del presidente Colom o incluso contra su voluntad”. Incidía en que despidieran a funcionarios sin contemplaciones, en ocasiones justificadamente y en otras con base en un torpe criterio de fidelidad política”, agregó Fuentes Knight en su libro.

Torres se fortaleció políticamente por ser la coordinadora de Cohesión Social, una posición desde la cual tomaba decisiones, pero no rendía cuentas por sus actuaciones por no ser funcionaria pública, impulsando sus perspectivas como candidata presidencial.

En 2010 ya existía una instrucción clara de aprovechar las iniciativas gubernamentales como medios para fortalecer la imagen electoral de Sandra Torres e impulsar su campaña.

El 11 de marzo de 2011, Sandra Torres solicitó el divorcio de Álvaro Colom para poder postularse a la Presidencia, con el fin de burlar la norma constitucional que prohíbe a los familiares y parientes del presidente de turno postular sus candidaturas a la Presidencia. Y apenas a los 28 días ya estaban divorciados legalmente. Dos días después, el 24 de marzo, Torres anunció públicamente que se divorciaba de Colom para “casarse con el pueblo”.

Muchos sectores presentaron múltiples recursos de amparo contra el divorcio de Torres y Colom, pero los tribunales los rechazaron y la Corte de Constitucionalidad lo ratificó. Sandra fue proclamada candidata presidencial del partido UNE e inició su campaña proselitista.

El 28 de junio de 2011, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) no aceptó la inscripción de su candidatura basándose en el Artículo 186 de la Constitución Política; Torres presentó amparos ante los tribunales de justicia y la Corte de Constitucionalidad (CC), pero el 8 de agosto de 2011 esta rechazó su participación y quedó fuera de la contienda electoral.

SEGUNDO INTENTO EN 2015

En 2012 Torres tomó el control del partido UNE y empezó a trabajar con miras a las elecciones de 2015. Prácticamente recorrió todo el país, no hubo municipio de Guatemala que no visitará y se reuniera con los grupos de mujeres que apoyó desde el gobierno y a quienes prometió restituir y mejorar las transferencias de dinero, de llegar a la Presidencia.

El 6 de septiembre de 2015 se realizó la primera vuelta y en un repunte dramático, Torres logró el segundo lugar con apenas 5 mil 958 votos de ventaja sobre Manuel Baldizón, quien partía como el favorito de las encuestas para hacerse con la Presidencia.

El 25 de octubre de 2015, el comediante Jimmy Morales y Sandra Torres disputaron la segunda vuelta electoral, en la cual Morales derrotó ampliamente a Torres con el 65.48 por ciento de los votos válidos, casi duplicó los votos de Torres con 2 millones 393 mil 269 sufragios frente a 1 millón 261 mil 607 votos obtenidos por la candidata uneísta.

La derrota afectó a Torres, pero se repuso inmediatamente y empezó a trabajar de nuevo con vistas a las elecciones de 2019, en las cuales marcha como la favorita de las encuestas.

SEÑALAMIENTOS DE LAVADO

El 19 de enero de 2019 los diputados Orlando Blanco y Óscar Argueta acudieron al Tribunal Supremo Electoral (TSE) a inscribir a Sandra Torres y Carlos Raúl Morales como candidatos presidencial y vicepresidencial del partido UNE.

El 6 de febrero el MP y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) presentaron una investigación en la cual revelan que la UNE financió la campaña presidencial de Sandra Torres de 2015 con fondos provenientes de actividades criminales y aportaciones anónimas por Q19.5 millones. Solicitaron retirar la inmunidad de Sandra Torres por ser candidata presidencial para acusarla por los delitos de asociación ilícita y financiamiento electoral no registrado, además solicitaron la orden de captura contra el excandidato vicepresidencial Mario Leal y retirar la inmunidad a varios diputados de la UNE para ser investigados por el caso.

La investigación reveló que la UNE utilizó las sociedades Maariv, S.A. y Promotora de Recursos Habitacionales, S.A. (Prohabsa), ambas empresas de papel, para recaudar y administrar los fondos de la campaña electoral de 2015 de Torres y Leal, para lo cual simulaban prestar servicios a otras empresas que realizaban los aportes anónimos.

De los fondos captados, Q3.4 millones provenían de supuestos sobornos obtenidos por Mario Leal y Giovanni Marroquín, detenido por el caso Traficantes de Influencias, ambos son señalados de cobrar a empresarios a cambio de agilizarles la devolución del crédito fiscal por parte de la SAT.

El resto era financiamiento no registrado otorgado por varios empresarios, los cuales habrían sido recaudados por Mario Leal y Gustavo Alejos, ex secretario privado de la Presidencia durante el gobierno de la UNE. En el expediente figuran numerosas conversaciones telefónicas entre Alejos y Torres, en los que discutían detalles de la recaudación de los aportes de campaña.

Uno de los audios que se filtró y se difundió profusamente en redes sociales y que fue publicado en la prensa, revela que Torres estaba al tanto de la recaudación de fondos para su campaña y de su procedencia.

Al conocer la acusación, Sandra Torres convocó a una conferencia junto a sus diputados, en los que negó su responsabilidad en los hechos y acusó a la ex fiscal general Thelma Aldana de estar detrás de la denuncia, que afirmó “es espuria y totalmente política” para afectar su campaña a la Presidencia.

Aunque la investigación en contra de Torres y la UNE estaba lista desde octubre de 2018, el jefe de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad, Juan Francisco Sandoval, recibió instrucciones de presentar el caso hasta el 6 de febrero pasado. Según explicó en un comunicado de prensa, la fiscal general, Consuelo Porras, la demora en presentar el caso hasta esa fecha se debió a que aún faltaban correcciones y análisis jurídicos para sustentar el caso.

Lo anterior le permitió a Torres obtener inmunidad debido a que el TSE resolvió su inscripción definitiva un día antes. Aunque el MP y la CICIG accionaron ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para retirar la inmunidad a Torres, el 27 de febrero los magistrados rechazaron por mayoría y sin entrar a conocer el caso, el antejuicio contra Torres por considerar que no existían elementos de “razonabilidad suficientes” para dar trámite a la solicitud.

Además, el 15 de marzo la jueza de Mayor Riesgo D, Claudette Domínguez, prohibió al MP reproducir las escuchas telefónicas sobre el financiamiento electoral no reportado a la UNE en 2015 donde figurara Sandra Torres.

El MP y la CICIG acudieron ante la Corte de Constitucionalidad (CC), que el 17 de mayo pasado resolvió dejar en suspenso provisional la resolución de la CSJ, mientras continúa el trámite del amparo presentado y hasta emitir una sentencia definitiva para lo cual no hay plazo.

Cabe agregar, que Sandra Torres, entabló una demanda por Femicidio en contra del jefe de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI), Juan Francisco Sandoval, y que el juzgado entre otras disposiciones, ordenó a Sandoval “no perturbar” a Torres. Por cierto, Torres también abrió seis causas de femicidio en contra de Jose Rubén Zamora y una en contra de los editores y la Gerente de Ventas de elPeriódico.

De tal manera, Torres aún continúa protegida por la CSJ y mientras la CC no resuelva en definitiva la solicitud de antejuicio en su contra, competirá en las elecciones del domingo 11 donde las encuestas la posicionan como la candidata con mayor intención de voto.