Sábado 20 DE Julio DE 2019
Investigación

Tohom, el director de la PNC que llegó para el retroceso

Colegas y excolegas de Carlos Tohom recuerdan cómo una vez fue destituido por manejar sospechosamente un operativo de droga, la forma como está destruyendo la investigación criminal, y cómo sus cambios están debilitando la investigación criminal. Todos coinciden en un punto: Los crímenes se incrementarán en un año.

Fecha de publicación: 04-02-19
Por: Investigación investigacion@elperiodico.com.gt

elPeriódico conversó con seis agentes y exagentes de la Policía Nacional Civil (PNC), de distintos rangos y distintas subdirecciones. Los une el enojo contra el ministro Enrique Degenhart, la frustración por ver cómo, después de cada destitución, argumentó ante los medios la misma mentira, una y otra vez: “Fueron destituidos después de la evaluación de desempeño”. “¡Esas son casacas!” –responde indignado un agente– “A mí me evaluaron y saqué más de 90 puntos, los manuales establecen un procedimiento y no es ese… además, al actual director también fue destituido en 2015”.

Los despedidos quieren pelear su reinstalación, los que siguen dentro optan por el silencio, tienen miedo de perder su trabajo tras “otro berrinche del Ministro”. Todos aceptaron a ser entrevistados bajo la condición de anonimato, ninguno entiende con certeza cuáles son las intenciones del nuevo director, aunque tienen una sospecha: Solo le interesa desbaratar la institución.

ASCENSO IRREAL

Carlos Roberto Tohom Escobar, el nuevo director de la PNC nombrado por Enrique Degenhart, tuvo un despegue laboral. “La forma como escaló le hubiera podido tomar años, si él llegó ahí no es casualidad, fue apadrinado por Kamilo Rivera”, comenta una de las fuentes. Fue el ex viceministro Rivera, hoy prófugo por el caso Pavón, quien lo presentó ante Degenhart; por otro lado, Tohom ese viejo amigo de Pablo Duarte, del Partido Unionista, él lo presentó con Álvaro Arzú Jr., ambos lo mostraron como “el elemento ideal”.

Con la bendición de ambos inició uno de los ascensos más notorios en la carrera policial durante los últimos años. De Inspector general ascendió a Subdirector General de Operaciones, a Director Adjunto, a Director General, todo en menos de un año. Tohom tuvo un ascenso “que rompe con los liderazgos naturales de la institución” agrega la misma fuente que compartió labores con él desde que ingresaron a la academia.

Los movimientos dentro de la cúpula de la PNC empezaron con la salida del ministro de Gobernación, Francisco Rivas, y la llegada de Degenhart. La primera acción fue remover al director Nery Ramos y el director adjunto Stu Velazco. En un contexto político, los cambios de la cúpula se interpretaron como una estrategia para reducir el apoyo a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), pero esa solo fue la excusa. Desde entonces, los cambios y retrocesos siguieron y no paran.

Las siguientes destituciones trascendentes fueron las de Nery Benito y Armin López Osorio removidos de la División Especial de Investigación Criminal (DEIC) “por reorganización”, según el acuerdo ministerial firmado por Degenhart. Ambos elementos fueron reconocidos en julio de 2017 por las fundaciones Ghalep y Teleprensa así como el Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York, Estados Unidos, por demostrar su valor y devoción a su deber a nivel latinoamericano.

Tohom, en cambio, llegó a la institución hace dos décadas, sus colegas y excolegas se refieren a él como una persona en quien no se podía confiar, ni durante el tiempo que estuvo al frente de la Comisaría 75 de Chimaltenango, ni cuando estuvo al frente del departamento de Inspectoría General.

“Cuando era inspector tenía una costumbre” –recuerda uno de los agentes consultados– “en las reuniones nos quitaba los celulares institucionales y les extraía la información”. Otro agente corrobora y agrega esta anécdota: “Ahora que es Director hace lo mismo, pero también con los celulares personales… esto es algo ilegal, tiene miedo que su gente se le voltee”.

LA MENTIRA DE LA EVALUACIÓN

Un exagente de la Policía Nacional Civil (PNC) habla con frustración, ya pasaron varios meses y todavía se enoja al recordar el día que fue despedido después de más de una década de servicio. “Mi destitución no explicaba por qué me removieron, solo supe lo que salieron diciendo en la tele ¿Por evaluación de desempeño? ¡Pajas! Si a ese Tohom ya lo habían sacado una vez, no sé por qué fue pero al final lo restituyeron. En mi evaluación yo obtuve más de 90 puntos y él no me podía sacar” –hace una pausa para intentar calmarse– “…puras pajas”.

Según la resolución 14-2016, hace tres años se creó el Manual de Evaluación del desempeño del personal de la Policía Nacional el cual establece procedimientos de evaluación del personal. Entre los puntos fijados se indica que este procedimiento se aplica solamente una vez cuando el agente cumple años dentro de la institución, para hacerlo, existe una tabla que evalúa 20 aspectos distintos. Si el evaluado obtiene una nota menor a 70 puntos puede apelar el resultado, si se confirma, el procedimiento es enviarlo a capacitación en el área que punteó bajo. La destitución es la última de las opciones.

El manual también establece claramente que el único que puede hacer esta evaluación es el jefe inmediato. Así, por ejemplo, según el organigrama, solamente el Subdirector de Investigación Criminal podía evaluar y pedir la destitución de la División Especial de Investigación Criminal (DEIC). Sin embargo, el 18 de diciembre pasado despidieron a un bloque de agentes, incluidos mandos medios y sus dependientes, especializados en investigación criminal.

En términos más claros, la simple vigencia de este manual desmiente a Degenhart y a Tohom cuando aseguran que los cambios son “por evaluación de desempeño”.

UNA VEZ DESTITUIDO Y PERDONADO

Otros miembros de la PNC confirman la historia que el primer agente no pudo completar. “Sí, a Tohom lo destituyeron por un caso cuando trabajaba como Inspector General”, comenta uno de ellos. El operativo al que se refieren ocurrió el 9 agosto de 2015, un total de 14 personas, la mayoría agentes de PNC, fueron detenidos en El Asintal, Retalhuleu, mientras transportaban drogas en una autopatrulla.

La misión para desbaratar esta estructura fue confiada a Carlos Roberto Tohom Escobar –en ese entonces director de la Inspectoría General– pues la unidad que dirigía se encarga de tratar los casos donde el personal propio se ve involucrado. Según la investigación, la banda robó un cargamento de drogas a un grupo narcotraficante que operaba en el departamento.

El reporte de capturas indicó que durante el operativo hubo disparos, al terminar, Tohom, tenía un disparo en el centro del chaleco antibalas. “¿Está bien?” –le preguntaron sus colegas– “sí sí” –repondió –“¿No quiere que lo llevemos al hospital?”– “No tenga pena, estoy gordito y eso amortiguó la bala”– bromeó Tohom.

 

 

Esta es una boleta para evaluación de desempeño el cual, según especifica claramente el manual instituido en 2016, se puede aplicar solo una vez cuando el agente cumple años en la institución, y únicamente el mando superior inmediato al evaluado es quien califica. Si el agente es mal calificado se envía a capacitación, la destitución es la última de las opciones.

Así, además de llevar a cabo con éxito las aprehensiones, ese día hubo otra buena noticia, el equipo recientemente donado por la Embajada de Estados Unidos para la protección de los agentes salvó una vida. Para resaltar el éxito de la cooperación, las autoridades decidieron enviar un informe que resaltara la funcionalidad de los chalecos, sin embargo, al examinarlo encontraron algo extraño. El equipo protector tenía una perforación frontal, pero también una interna, una marca que solo ocurre cuando la bala atraviesa las placas protectoras. Eso solo tenía una explicación: la presencia de Tohom en el lugar había sido una farsa y esto abrió la puerta a cuestionar todo el operativo.

El caso fue estudiado y subido a un nivel administrativo, donde ordenaron su destitución. Meses después, tras evaluar el caso, se aceptó reinsertarlo.

EL PLAN: BLOQUEAR TODO

Aunque la PNC perdonó a Tohom, él no aplicó los mismos procedimientos que le favorecieron. Por el contrario, sus acciones parecieran enfocadas a bloquear cualquier desarrollo de la institución. La lista de acciones es larga.

Uno de los agentes consultados asegura que la dirección guardó la papelería del trámite que dio aval a una condecoración que él y su equipo merecían. “La dirección anterior hizo la petición y tuvo la aprobación del departamento jurídico, pero Tohom la engavetó y nos negó el reconocimiento”.

En 2018 el Ministerio de Gobernación dejó de pagar la matrícula universitaria para los agentes de PNC que estudiaban las maestrías en Políticas Públicas, Estudios estratégicos y Política Fiscal en la Universidad Rafael Landívar. El programa fue inaugurado por el exministro Rivas, los últimos dos meses la cartera de Gobernación se negó a continuar con los pagos.

En estudio publicado por el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN) reveló que al menos 222 agentes especializados en investigación criminal dejaron sus tareas de recolección de evidencias y fueron enviados a patrullar. “Esto es cierto” -comenta uno de los agentes especializados en esta materia y con casi 15 años en la institución- “Nos han mandado a patrullar como si fuéramos agentes nuevos ¿A qué hora vamos a trabajar en nuestras investigaciones?”.

Si bien la acción anteriormente mencionada puede responder a una carencia de personal, los números y las acciones no lo reflejan. Durante la presentación del tercer informe de gobierno reciente, se movilizó el 17 por ciento del total de personal activo para proteger el Congreso de la República, todo para que el presidente Jimmy Morales pudiera brindar su discurso sin manifestaciones a la redonda.

A lo anterior se suman dos promociones estancadas por trámites administrativos. Según un reportaje de Prensa Libre, existe una promoción de 3,174 que estudió para ser parte de la PNC, los cuales terminaron su proceso de formación en diciembre de 2018 pero, sin explicación clara, estos no han podido asumir el cargo. El Ministro Degenhart aseguró que es un atraso normal, no obstante, el reportaje señala que en el portal de Guatecompras no existe algún concurso para adquirir armas para los nuevos agentes, la última compra se hizo en 2017 y fue para preparar a los agentes graduados de ese año. Francisco Jiménez, exministro de Gobernación y analista del CIEN, confirma que este personal no ha entrado en funciones porque la actual administración insiste en que “revisarán los procedimientos de formación”.

Además de este estancamiento, existe otra promoción de 120 que laboran en la institución, pero que tomó el curso de 14 meses en la Escuela de Formación de Oficiales de la Policía (ESFOP). El objetivo de los uniformados fue ascender a oficial III, lo cual, además de crear elementos con mejor formación, implica una mejora salarial. Pese a que terminaron su formación tampoco han recibido las mejoras laborales a las que tienen derecho.Por último, las declaraciones de Mario Duarte, secretario de Inteligencia Estratégica (SIE), respecto a devolver los jeeps J8 no son aisladas. Desde que Degenhart asumió el mando, los vehículos que fueron donados específicamente para combatir el narcotráfico fueron retirados de estas zonas y concentrados en la ciudad. Por medio de una aclaración, el vocero de la Embajada de Estados Unidos indicó que este país continúa cooperando con la PNC considerando los proyectos caso por caso. “Sin embargo, estamos observando de cerca los cambios de personal en la PNC y su impacto en los programas conjuntos de seguridad” comentó.

INEVITABLE RETROCESO

Para Jiménez todos estos movimientos y bloqueos tienen una sola lógica: Degenhart quiere tener el control de la llave “quiere dejar claro que es él quien controla, quién sube y quién baja”.

Por su parte, Tohom tiene una visión más puntual. A criterio del analista, el nuevo director está guiando la institución bajo los parámetros que él entiende y que está ampliamente demostrado que son los erróneos: “La formación de Tohom es meramente operativa, su antecesor, Nery Ramos, fue formado para investigación criminal. Desde que en 2008 cambiaron el enfoque y empezaron a abordar los hechos criminales como una estructura y no como hechos aislados, los hechos delictivos han bajado… Tohom quiere volver a un esquema operativo, muy similar al militar, creen que el crimen bajará si el agente está en la calle, pero está demostrado que eso no funciona”, asegura.

“¡Pero si nosotros estábamos cumpliendo!” reclama el exagente que, después de tantos meses, sigue frustrado por haber sido destituido. La reducción de homicidios fue uno de los principales logros de gobierno presentados por Jimmy Morales durante su informe. “Los números lo dicen, estábamos haciendo bien el trabajo” insiste, otra vez intentando recuperar la calma.

 

Los retrocesos de Degenhart y Tohom

En menos de un año de mandato, el Ministro de Gobernación y su ungido han realizado distintas acciones que provocarán el retroceso de la PNC.

> Destituyeron a mandos altos y medios formados por más de diez años y especializados en investigación criminal.

> Por orden superior, dos promociones de agentes, una de recién ingreso y otra de aspirantes a oficial III, no han podido empezar a trabajar. Ha pasado medio año desde su graduación.

> Los vehículos J8 donados para combatir el narcotráfico fueron retirados de las zonas de trasiego. Estas y otras acciones dejan el paso libre para quienes trafican estupefacientes.

> Tohom y Degenhart han archivado condecoraciones ya aprobadas para agentes que realizaron trabajos extraordinarios.

> Las acciones de la nueva dirección muestran que Tohom busca dar a la PNC un enfoque preventivo y de patrullaje en las calles, un esquema que demostró no ser funcional.