Lunes 22 DE Julio DE 2019
Investigación

Alguien está ansioso en Casa Presidencial y la SAAS le compra su medicamento

La SAAS adquirió en julio y diciembre pasado 15 cajas de Lyverium (alprazolam), un fármaco prescrito para el tratamiento de la ansiedad, la depresión y los estados de pánico.

Fecha de publicación: 21-01-19
Por: Investigación investigacion@elperiodico.com.gt

La Secretaría de Asuntos Administrativos y de Seguridad (SAAS) cubre todos los gastos del Presidente, Vicepresidente y el personal que trabaja en la misma Secretaría. Si bien cubre los gastos de todos, es difícil pensar que los mandos altos autorizaran comprar medicamentos para cuidar la salud mental de los agentes, en especial si es para tratar la depresión, la ansiedad o los ataques de pánico.

Los agentes de la SAAS tienen la función de resguardar la vida del Presidente, el Vicepresidente y sus familias, por lo tanto, deben estár en las mejores condiciones físicas y de salud, tanto mental como psicológica.

Si alguno de ellos tuviera que tomar el ansiolÍtico alprazolam –adquirido por la Secretaría recientemente– lo más probable es que sería suspendido de sus labores, en especial por los efectos secundarios que este medicamento puede provocar a los pacientes.

Durante julio y diciembre del año pasado la SAAS adquirió cinco y diez cajas de 30 tabletas de Lyverium (alprazolam) 0.50 miligramos. Cada caja tiene un costo de Q54, en total la Secretaría gastó en las 450 tabletas Q810.

Según el prospecto del medicamento, este está indicado en el tratamiento de los estados de ansiedad generalizada, ansiedad asociada a síntomas de depresión y en el tratamiento de trastornos por angustia.}

La primera compra del ansiolítico fue realizada en julio de 2018, cuando adquirieron 10 cajas de 30 tabletas .

 

La SAAS realizó una nueva compra en diciembre pasado, cuando solicitó 5 cajas de 30 tabletas, el Secretario de la institución no respondió las llamadas para conocer para quién son esos medicamentos.

 

El alprazolam es una benzodiazepina, las cuales, según las indicaciones, están fabricadas para el tratamiento de un trastorno grave, que limita la actividad del paciente o lo somete a una situación de estrés extrema.

El prospecto del medicamento amplía: “Las benzodiazepinas pueden ocasionar una pérdida de memoria y reacciones tales como: intranquilidad, agitación irritabilidad, agresividad, delirios, ataques de ira, pesadillas, alucinaciones, psicosis, comportamiento inadecuado y otros efectos adversos sobre la conducta”.

DIFICULTAD PARA MANEJAR ARMAS

elPeriódico consultó con tres médicos para conocer en qué casos recetan el ansiolítico y los tres coincidieron en señalar que dicho medicamento es recetado en casos de ansiedad. Además, una traumatóloga señaló que también es utilizado en casos de dolores musculares, pero por las dosis adquiridas tendrían que ser muchas las personas que tienen complicaciones o hay muchas personas con ansiedad.

Además, uno de los médicos también recomendó no utilizarlo debido a la adicción que este puede producir. “Una sobredosis de este medicamento puede producir depresión ventilatoria (la primera complicación médica que provocó la muerte del famoso cantante estadounidense Michael Jackson)”, señaló.

 

La SAAS también ha adquirido medicamentos para infecciones de las vías respiratorias, así como para restituir la flora intestinal.

El alprazolam es uno de los pocos medicamentos que, en las farmacias de Guatemala, no se venden si el paciente no presenta una receta firmada por un médico colegiado. Al ser consultadas, dos farmacias de distinta casa médica se negaron a entregarlo sin la prescripción médica autorizada.

Consultado un psiquiatra que trabaja para el Estado sobre si un agente de SAAS podría estar recetado con este medicamento y cumplir con su función, señaló que si una persona maneja armas, sus reflejos podrían verse afectados, “Podría no coordinar bien, lo mismo que al conducir, y dependiendo también de la dosis y la tolerancia”, explicó.

RASGOS PSICOPÁTICOS

Desde el jueves pasado se intentó conocer la versión del secretario de SAAS, Orlando Ramírez, para que pudiera aclarar quién o quiénes son las persona que están consumiendo estos medicamentos, sin embargo, no contestó las llamadas a su celular.

Aunque es probable, de momento no es posible indicar con precisión si es el presidente Jimmy Morales quien está sufriendo estos ataques de pánico o ansiedad. No obstante, en octubre pasado la Liga Guatemalteca de Higiene Mental advirtió que el Presidente tenía rasgos psicopáticos que ponían en riesgo la conducción adecuada del país y pidió que este fuera evaluado.

Según la Liga de Higiene Mental, el mandatario presentaba rasgos psicopáticos reflejados en cuatro indicadores, por lo que solicitaba una evaluación urgente tanto psicológica como psiquiátrica. Según los profesionales asociados, entre los rasgos que presentaba el mandatario están la tendencia a la mitomanía, rasgos de cinismo e hipocresía, desapego afectivo y un probable perfil alcohólico.

Ficha técnica del medicamento

El alprazolam es un fármaco de la familia de las benzodiazepinas y se usa para tratar trastornos de ansiedad, especialmente crisis de angustia, agorafobia (miedo a los espacios abiertos), ataques súbitos e inesperados de miedo intenso y la preocupación que dichos ataques generan y estrés intenso. A veces también se usa para tratar la depresión.

El alprazolam puede crear hábito. Si se deja de tomar alprazolam repentinamente, es posible que experimente síntomas de abstinencia, como convulsiones; temblor incontrolable de alguna parte del cuerpo; dolor de cabeza; visión borrosa; aumento de la sensibilidad al ruido o a la luz; sudoración; dificultad para concentrarse; nerviosismo; depresión; irritabilidad; conducta agresiva; entre otros.

El uso de alprazolam puede provocar efectos secundarios como: amnesia anterógrada y problemas en la concentración (falta de memoria, confusión), somnolencia, mareos, irritabilidad, ataxia y dificultad para hablar, verborragia, desinhibición, alucinaciones, ideación suicida o suicidio, reacciones paradójicas: agresión, manía, agitación, hiperactividad e inquietud, furia y hostilidad, sacudidas y temblores, entre otros.

FUENTES: https://medlineplus.gov/spanish/druginfo/meds/a684001-es.html Y
https://www.ministeriodesalud.go.cr/empresas/bioequivalencia/protocolos_psicotropicos_estupefacientes/protocolos/protocolo_alprazolam.pdf

Un somnífero con reacciones secundarias

La SAAS también adquirió en julio pasado el medicamento Stildem, un somnífero muy potente, pero que tanto la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) como la Administración de Bienes Terapéuticos de Australia (TGA), han señalado que puede provocar diversos efectos secundarios como cambios en el comportamiento y estado mental, comportamientos potencialmente peligrosos mientras aparentemente el paciente está dormido, y otros efectos menos comunes, pero que han sido reportados, como reacciones de ira, confusión, agitación, alucinaciones y otras formas de comportamiento no deseado.

El instructivo del medicamento señala reacciones psiquiátricas y paradójicas como: “agravación del insomnio, intranquilidad, pesadillas, agitación, nerviosidad, irritabilidad, accesos de cólera, liberación de agresividad, ideas delirantes, alucinaciones, delirio oniroide, síntomas psicóticos, comportamiento inapropiado y otros trastornos del comportamiento”.

La compra fue por 15 cajas de 30 tabletas cada una con un precio unitario de Q100, la SAAS pagó un total de Q1,500.02, según el documento publicado en el portal electrónico de Guatecompras.gt.

 

UNA FARMACIA ABASTECIDA

Otras facturas por compras de medicamentos indican que la SAAS también ha adquirido antibióticos para enfermedades de las vías respiratorias, gotas para los ojos y otros medicamentos utilizados para la regeneración de la flora intestinal. Por el tipo de enfermedad que tratan, es posible que estas medicinas sí puedan ser consumidas por los agentes.

En una factura de compra del 18 de diciembre pasado, la SAAS adquirió desde acetaminofén, hasta pastillas para la náusea, antiácidos, antidiarreicos, pastillas para la migraña y para el dolor muscular, entre otros. En total, en esta compra la SAAS gastó Q10 mil 765.31.