Miércoles 21 DE Noviembre DE 2018
Investigación

Alfil de viejas mafias toma el control de Puerto Quetzal

Hugo Roberto Arriaga Padilla fue nombrado gerente general de la Empresa Portuaria Quetzal (EPQ), por el presidente Jimmy Morales. Su historial incluye haber autorizado contratos que beneficiaron a Juan Carlos Monzón y Jürg Widmer “el Rey de las Portuarias”, así como haber asesorado al diputado Estuardo Vargas y al exinterventor de aeronáutica, JAir Samayoa, actual colaborador eficaz.

Fecha de publicación: 17-09-18
Juramentación de Hugo Roberto Arriaga Padilla como gerente de la Empresa Portuaria Quetzal. Por: Investigación investigacion@elperiodico.com.gt
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El diputado Luis Hernández Azmitia libró una batalla mediática en la Empresa Portuaria Quetzal (EPQ) –donde su familia política tiene negocios– que terminó con la renuncia del presidente de dicha entidad, Bernardo López, y el gerente general, Enrique Gil.

Este vacío lo llenó inmediatamente el presidente Jimmy Morales, su elección, una persona con amplia –y cuestionada– trayectoria en las portuarias estatales, y que autorizó millonarios contratos para beneficiar a personas actualmente sindicadas por el Ministerio Público y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG).

El elegido fue Hugo Roberto Arriaga Padilla. Fungió como subgerente general de la Empresa Portuaria Nacional Santo Tomás de Castilla (Empornac) entre febrero de 2008 y marzo de 2012, durante el gobierno de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE). Anteriormente se desempeñó como Coordinador de la Asesoría Jurídica de la Empornac de 2006 a enero de 2008. Estos puestos fueron claves para lograr futuras vinculaciones.

Contratos para Monzón

Arriaga Padilla es un abogado que se ha formado en el tema de compras y contrataciones en entidades públicas, su mejor carta de presentación es su experiencia en la Empornac donde realizó múltiples contrataciones, muchas con proveedores cuestionados.

El 24 de diciembre de 2009, Arriaga Padilla como subgerente general de la Empornac, suscribió un contrato por Q211 mil 400 con Juan Carlos Monzón Rojas. En esa época, Monzón era gerente de Integral de Servicios y Comercio, S. A. empresa que fue beneficiada para la compra de uniformes para los trabajadores de la Portuaria, según el contrato administrativo número 911-2009.

Los beneficios para el futuro secretario privado de Roxana Baldetti continuaron. El 19 de mayo de 2010, Arriaga Padilla suscribió otros dos contratos con Monzón Rojas, ambos por un total de Q897 mil 522, para proveerle más uniformes para los trabajadores de la Empornac.

Esta Portuaria fue la entidad que más favoreció a Monzón Rojas con la compra de uniformes. Las adjudicaciones sumaron Q1 millón 108 mil 922 a su empresa Integral de Servicios y Comercios, más dos contratos por Q738 mil 533.42 a su empresa Canchas Deportivas, estas dos últimas adjudicadas por parte del Plan de Prestaciones de los Trabajadores de la Empornac para instalar grama sintética a su campo de fútbol.

Monzón Rojas es actualmente colaborador eficaz del Ministerio Público en distintos casos de corrupción en contra del expresidente Otto Pérez Molina y la ex vicepresidenta Roxana Baldetti, durante su gestión, Monzón fue el enlace con las portuarias y ayudó a cobrar millonarias comisiones y a lavar el dinero proveniente de dichas actividades.

 

Amigos de mis amigos

Otro de los proveedores favoritos de la Empornac con los que Arriaga Padilla solía firmar contratos es Juan Carlos Salguero Barrientos, alías Run Run, quien durante el gobierno del Partido Patriota (PP) forjaría una amistad y millonarios negocios con Juan Carlos Monzón.

La empresa de Salguero, Proimgua, obtuvo entre 2010 y 2011 contratos por casi Q14 millones con la Empornac. La mayoría adjudicados durante la gestión de Arriaga Padilla.

Salguero Barrientos se encuentra actualmente en prisión acusado de pagar sobornos millonarios a Monzón, Pérez y Baldetti a cambio de obtener contratos en la Empornac.

A este listado de vínculos Arriaga Padilla suma otro personaje conocido. En la Empornac también suscribió múltiples contratos con la empresa Novacom, S. A., propiedad del empresario suizo Jürg Widmer Probst, alias el Rey de las Portuarias y dueño de las grúas Caribe Gru y Servicios Bayside, las cuales prestan el servicio de descarga de contenedores en la Empornac y Puerto Quetzal.

Servicios Bayside mantiene un litigio en Puerto Quetzal, que dirige Arriaga, debido a que las anteriores autoridades se negaron a renovar el contrato pues lo consideraron desfavorable para los intereses del Estado, en especial por las cláusulas de Exclusividad (únicamente podían utilizarse las grúas de Bayside) y lucro cesante (pagar aunque no se utilizaran).

Entre 2008 y 2011 Novacom proveyó maquinaria y repuestos a la Empornac por un monto de casi Q125 millones. Además, durante dicho periodo su empresa Caribe Gru facturó casi Q250 millones por el servicio de carga y descarga de contenedores.

Widmer Probst se encuentra actualmente prófugo de la justicia al ser acusado por el MP de haber pagado sobornos por más de Q20 millones a Monzón Rojas, Pérez Molina y Baldetti, a cambio de mantener los contratos de sus empresas de grúas en las portuarias así como un dragado de más de Q100 millones en la Empornac.

Según la declaración de Monzón, quien era el enlace entre las portuarias y la Vicepresidencia, Widmer Probst le comentó que era su práctica pagar el 10 por ciento de soborno a las autoridades portuarias a cambio de mantener intactos sus negocios y recibir puntualmente los pagos por sus servicios.

Arriaga Padilla, en su cargo de subgerente general de la Empornac, firmaba los contratos menores de Q1 millón, mientras que Jorge Estuardo Vargas Morales, quien fungió como gerente general de la Empornac de 2008 a 2011, autorizaba los contratos mayores de Q1 millón

Un ejemplo de esto fue el contrato por Q118 millones para el mejoramiento de los atracaderos otorgado a la empresa Tecuntrac, S. A. Esta empresa es propiedad de Raúl Osoy Penados, quien está prófugo de la justicia sindicado por asociación ilícita, lavado de dinero y pago de sobornos millonarios a Monzón, Otto Pérez y Roxana Baldetti.

 

Hugo Arriaga, como subgerente de la Empornac, firmó contratos con personajes como Jürg Widmer, Juan Carlos Salguero y Juan Carlos Monzón.

Un posible fantasma en el Congreso

La carrera de Arriaga Padilla como funcionario público se reactivó en febrero de 2017. Ese mes fue contratado como empleado bajo renglón 022 en el Congreso de la República, donde devengaba un salario de Q7 mil mensuales.

Los trabajadores bajo renglón 022 son contratados temporalmente por periodos máximos de un año, pero tienen casi todos los beneficios de un trabajador permanente renglón 011. Gozan de prestaciones laborales (bono, aguinaldo e indemnización) y un horario de trabajo estipulado, generalmente estas plazas son otorgadas a solicitud de los diputados.

Su puesto era de Secretario y estaba asignado a su antiguo jefe en la Empornac, el ahora diputado Jorge Estuardo Vargas Morales de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).

elPeriódico intentó confirmar si Arriaga llegaba al Congreso a laborar, sin embargo, no existe constancia de ello. Su expediente fue uno de los secuestrados por el Ministerio Público (MP) en el caso bajo investigación por supuestas plazas fantasma en el Congreso.

Arriaga Padilla se retiró del Congreso el 30 de junio de 2017, tres días después fue contratado como Asesor de Procesos Administrativos en Materia de Adquisiciones asignado a la Gerencia Administrativa de Puerto Quetzal, esta vez con un contrato de Q90 mil.

En diciembre de 2017 fue nombrado Subgerente General de la EPQ por el presidente Jimmy Morales. El mes pasado lo ascendió a Gerente General de la Portuaria.

 

Hugo Arriaga laboró cinco meses en el Congreso. Su expediente fue secuestrado por el MP por un caso de investigación de plazas.

Asesor del colaborador eficaz

El 27 de noviembre de 2013, Arriaga Padilla fue contratado como asesor jurídico en la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) con honorarios por Q22,500 mensuales.

De acuerdo con fuentes internas de la DGAC, el trabajo de Arriaga Padilla consistió en asesorar en el tema de compras y contrataciones al interventor Jair Samayoa, quien realizó una de las gestiones más cuestionadas que ha tenido la Terminal Aérea.

Actualmente Samayoa es colaborador eficaz del Ministerio Público (MP) en el caso conocido como La Coperacha por su participación en la compra de un helicóptero valorado en US$3 millones para el entonces presidente Otto Pérez Molina.

Durante la gestión de Jair Samayoa como interventor de la DGAC se gestaron negocios cuestionados como el intento de concesión de la terminal de vuelos nacionales, y la Plaza 13 B’aktun a una empresa vinculada a Gustavo Herrera, autor intelectual de la estafa de Q350 millones al IGSS.

También se gestó el arrendamiento de locales en la Terminal Aérea para el mismo interventor Samayoa y allegados; así como el arrendamiento del edificio de parqueos de La Aurora a la empresa Constructores y Consultores Viales, S. A. (Cocvisa) por un plazo de 15 años, una negociación que le generará una pérdida de casi Q50 millones a la DGAC. Entre otros fraudes.

Todos estos casos pasaron por la asesoría jurídica de la DAGC –donde laboraba Arriaga– sin que esta reparara los daños y perjuicios que se le estaba causando a la Terminal Aérea.  Arriaga Padilla renunció a su contrato en la DGAC el 30 de septiembre de 2014.

Casado con la espía de la postuladora

> Hugo Roberto Arriaga Padilla está casado con la abogada Karla Lisbeth Gutiérrez Herrera de Arriaga, quien en el anterior proceso de elección de magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), de la Corte de Constitucionalidad (CC) y de las Cortes de Apelaciones fue descubierta cuando fotografiaba expedientes de los candidatos postulados. Su hermana, Sharon Johanne Gutiérrez Herrera fue contratada como Jefe de Recursos Humanos de la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia, durante el actual gobierno.

El testimonio de Monzón

“Conocí a Jürg (Widmer Probst) al momento de ser nombrado enlace entre las portuarias y la Vicepresidencia a inicios de 2013, ya que es uno de los contratistas con el mayor número de adquisiciones en ambas Portuarias. Tiene adjudicado el servicio de grúas en ambas portuarias desde hace mucho tiempo. Específicamente me buscó porque me explicó que a la persona encargada de los puertos él le otorgaba el 10 por ciento del contrato como comisión. Así que me ofreció el pago en el despacho de Casa Presidencial, indicándome que vendía todo tipo de productos específicos marítimos. Esta comisión no bajaba de Q250 mil mensuales que entregaba en efectivo…” relata Monzón en una de sus declaraciones ante el MP y la CICIG para explicar la forma de operar del empresario suizo.

Los sobornos una práctica usual en las portuarias

Durante el gobierno del Partido Patriota, Jürg Widmer Probst no limitó su influencia a su grupo de empresas. Dragamar es otra empresa que, si bien no figura dentro del organigrama del Grupo Interport, fue utilizada por Jurg y Juan Carlos Monzón en septiembre de 2014 para ganar un contrato por Q92 millones con la Empresa Portuaria Nacional Santo Tomás de Castilla (Empornac).

Jürg también utilizó Comercializadora Pahamé para obtener un contrato con la Empornac, la adjudicación le permitía ofrecer el servicio de carga y descarga de buques con granel sólido (carbón, níquel y otros minerales) por los siguientes diez años y con la posibilidad de ser renovado. El objetivo real de este contrato era crear un puerto flotante al lado del muelle de Santo Tomás –construido sobre una propiedad de Jürg Widmer– a fin de funcionar como un puerto especializado para las empresas mineras que operan en el país.

Por este contrato, Jürg acordó pagarle a Pérez y Baldetti una renta de US$0.25 por cada tonelada métrica movilizada; Monzón se quedaría por una renta de US$0.04 por tonelada.

Este acuerdo fue descubierto en una de las computadoras incautadas a Monzón en un documento denominado “Cuadro de Jubilación”. El mismo detallaba una serie de negocios con los cuales la pareja presidencial planificaba mantener su oneroso estilo de vida cuando abandonaran el gobierno. Por este negocio, afirmó el colaborador eficaz, Jürg entregó a través de uno de sus cuñados Q4 millones en efectivo a Monzón.

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