Domingo 23 DE Septiembre DE 2018
Investigación

Los negocios sobrevalorados de la “Dignidad”

La tragedia del volcán de Fuego se convirtió en la excusa para ejecutar un presupuesto con millonarios sobrecostos. El FSS no solo pagará Q28.5 millones de más por las mil viviendas para los damnificados, también contrató la supervisión de la obra que costará, al menos, el doble de lo usual.

Fecha de publicación: 22-07-18
Por segunda semana, Manuel López Custodio, director del FSS no atendió a las llamadas de elPeriódico para explicar las sobrevaloraciones. Por: Investigación investigacion@elperiodico.com.gt
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Cuando el flujo piroclástico descendió de la punta del volcán de Fuego, arrasó con los poblados que tuvo a su paso, soterró a decenas de personas, dejó familias sin hogar, pero tras analizar los concursos más grandes adjudicados por el Fondo Social de Solidaridad (FSS), pareciera que también creó una oportunidad: la de incrementar los costos reales que tendrán las viviendas para los damnificados.

La semana pasada elPeriódico hizo pública la sobrevaloración que tendrán las mil viviendas que el gobierno de Jimmy Morales anunció como ayuda para las víctimas. Las casas debían tener un valor de Q144.2 millones (incluida la urbanización) y no los Q172.7 millones por los cuales fue adjudicado el proyecto.

El representante de V&T, empresa que recibió el contrato de construcción de viviendas, aseguró que esos eran sus costos reales y que el precio estaba justificado. No obstante, al contrastar su proyección con el presupuesto que recibió inicialmente el Gobierno por medio del comité de crisis, se demostró que cada vivienda costará más de lo que hubiera costado en el mercado, una diferencia de Q28.5 millones. La historia se repitió, esta vez con el contrato de supervisión.

Un ganador cuestionable

En toda obra gris de gran tamaño, no importa si es pública o privada, el propietario del proyecto debe contratar a dos empresas: la que construye y la que supervisa. La primera se encarga de todo el proceso que va desde el diseño de los planos hasta los detalles finales requeridos por la obra; la segunda funciona básicamente como un auditor que garantiza la calidad de la obra.

El pasado 26 de junio el FSS creó el concurso denominado “supervisión para la construcción, urbanización y vivienda La Dignidad, Escuintla, Escuintla”, el cual busca contratar a una empresa que supervise y apruebe los planos de urbanización del proyecto, para luego supervisar, corregir y aprobar la construcción de las mil viviendas para los damnificados.

La ganadora fue Asalda, S.A., empresa representada por Álvaro Miguel Asturias Lara –quien laboró para el Ministerio de Desarrollo hasta mayo pasado– la cual presentó una oferta para supervisar la obra por Q12 millones 779 mil 686.08. Aunque el constructor asegura que sus costos son correctos, este monto puede ser cuestionado desde distintos ángulos.

Oferta dos veces más cara

El concurso estuvo abierto en Guatecompras por dos días y medio, a la convocatoria se presentaron dos empresas: Asalda y Gisystems S.A. La oferta de la segunda sociedad fue por Q6 millones 494 mil 823.05, es decir, la mitad que la elegida por el FSS.

La Junta de Licitación revisó las propuestas y dictaminó inmediatamente que la oferta de Gisystems, no cumplía con distintos requisitos, entre ellos una carta de compromiso de parte del ingeniero a cargo, la fotocopia de las constancias extendidas por las empresas a las que han supervisado, y otra documentación similar.

El acta de la junta dictaminó que Gisystems podía complementar la papelería el 29 de junio antes de las 12 horas, es decir, le dieron un plazo de 22 horas. La siguiente acta hace constar que la empresa no cumplió con los requisitos, por tanto, la oferta que hubiera implicado un ahorro de Q6.2 millones fue descalificada por procedimientos burocráticos.

Sobrevaloración en números

El arquitecto Darío Díaz, director de Incorpora, una empresa especializada en administración de megaproyectos, realizó los cálculos de cuánto debió costar la supervisión de las mil viviendas. Su resultado: La adjudicación del FSS tiene una sobrevaloración de Q6.3 millones, equivalentes al 198 por ciento del valor real.

Díaz explica que un proyecto de supervisión se divide en cuatro fases, cada una enfocada a evaluar los resultados presentados por la empresa constructora. El trabajo de la empresa supervisora es verificar todos los procesos que se realicen durante el periodo de construcción, esto implica corroborar que se cumplan con los estándares de seguridad, que se use el material adecuado, si se está utilizando el personal que la constructora dice pagar, etcétera.

La primera fase es de planificación, aquí la supervisora debe avalar los planos generados, el presupuesto presentado por la constructora y sus costos. En construcciones privadas no suele demorar más de un mes y, de acuerdo al tamaño del proyecto La Dignidad, debe tener un costo de Q149 mil 797.20.

La segunda fase es de excavación y obra gris. En este periodo se supervisan las plataformas de las viviendas, el alumbrado público, que exista la infraestructura para la energía eléctrica y otros elementos relacionados a la urbanización. Debe durar tres meses a un costo de Q702 mil 213.87.

La construcción de las viviendas es la tercera parte, implica hacer pruebas de block, concreto, de acero y los materiales que se utilizarán en la construcción. Esta es la etapa de más alto costo pues demanda más horas de supervisión, dura 14 meses y los datos de Incopora muestran que debería tener un costo de Q3 millones 874 mil 24.77.

Díaz agrega que en este periodo se deben realizar pruebas de laboratorio, estas sirven para tener un respaldo científico y comprobar si el material de construcción es realmente el que debe usarse. Aunque al inicio de toda obra se desconoce la cantidad de estudios que se requerirán, Incorpora estimó con base a su experiencia un total de Q1 millón 500 mil.

 

Finalmente, la cuarta etapa es el cierre del proyecto. Por decirlo de una forma, este es el cierre contable de la obra en la cual la supervisora avala los informes presentados por el constructor. Esta fase dura dos meses y tiene un costo estimado de Q228 mil 227.42.

El presupuesto final de Incorpora, que estima una ganancia del 40 por ciento –cantidad por encima de lo usual producto de los riesgos que implica trabajar con el Estado– e impuestos suma un total de Q6 millones 454 mil 263.26. Este monto, contrastado con el presupuesto de Gisystems, indica que la oferta descalificada por la Junta Licitadora era la más apegada al costo real.

Mismo precio que el constructor

Se consultó al representante de Asalda, S.A., Álvaro Asturias, respecto a por qué existe una diferencia tan grande entre su oferta y las dos planteadas anteriormente. El constructor aseguró que su presupuesto no tiene ningún sobrecosto y que es el correcto.

Asturias agregó que la diferencia de precios puede radicar en que las otras cotizaciones no conocen a profundidad el proyecto y que no toman en cuenta la cantidad de días que tienen para trabajar. “El proyecto (la fase de construcción de viviendas) se debe ejecutar en menos de un año, eso implica asignar más personal de lo usual… Lo que una empresa privada construye en cinco años nosotros debemos terminarlo en solo uno”, afirmó.

Respecto al costo por metro cuadrado que tendrán las viviendas, Asturias aseguró que no puede dar un monto específico pues en este momento se encuentran en fase de planificación. Al insistirle en un estimado, el constructor afirmó que el costo en sus proyectos anteriores ha sido de Q3 mil 500 o Q4 mil, un monto similar al que estimó el representante de V&T, empresa que construirá las viviendas.

Distintas fuentes consultadas confirmaron a elPeriódico que el costo por metro cuadrado de una vivienda de este tipo es de Q1,500. Según publicaciones de revistas de construcción, una vivienda de clase media, media-alta tiene un valor de Q2 mil 500 por metro cuadrado.

Se intentó tener la opinión de Manuel Antonio López Custodio, director del FSS, delegado por el Ministro de Comunicaciones para ejecutar este proyecto. Al igual que la semana pasada, su equipo de Comunicación aseguró que devolvería la llamada, pero al cierre de esta edición no contestó.

¿Quién avala los contratos sobrevalorados?

Por medio de un acta, el ministro de Comunicaciones, José Luis Benito, delegó a Manuel Antonio López Custodio, director del FSS, para ejecutar los proyectos relacionados al auxilio de las víctimas del volcán de Fuego. López Custodio llegó al puesto producto de ser amigo personal del presidente Jimmy Morales, además de haberse postulado como candidato a alcalde de Mixco por el partido oficial FCN-Nación.

 

El proyecto La Dignidad, será construido en un terreno propiedad del gobierno, esto debió implicar que el costo de las viviendas fuera menor al usual y no mayor al precio de mercado.

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