Lunes 12 DE Noviembre DE 2018
Investigación

Los negocios del “Coronel salvatrucha”

Según las investigaciones, el coronel Ariel Salvador de León recibía dinero producto de las extorsiones con el fin de invertirlo en distintos negocios. Sus vínculos incluyen, una pequeña aceitera en zona 18 –que recibió 75 adjudicaciones del Ejército en dos años–, importación de vehículos –negocio con el que lavaba el dinero– y una empresa de seguridad.

Fecha de publicación: 29-04-18
Las investigaciones determinaron que este negocio, propietario del padre de un miembro de la Mara Salvatrucha, realizó operaciones bancarias por al menos Q18.9 millones. Por: Investigación investigacion@elperiodico.com.gt
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Llegó al restaurante de comida rápida tal como lo acordó por teléfono. De un vehículo–propiedad del Ejército– descendió –custodiado por soldados– un hombre que vestía el distintivo uniforme militar. Aquella persona que lucía las respectivas insignias en el hombro y brazo era Ariel Salvador de León, o el Coronel como se presentaba, aunque si existía confianza podía omitir su cargo militar, tal como lo demuestran las conversaciones que sostenía con el hombre que recolectaba extorsiones de la Mara Salvatrucha.

El Coronel es un hombre orgulloso de su carrera –exhibía en su hogar cada distintivo ganado desde la Escuela Politécnica hasta el curso Kaibil–, entrenado en repetidas ocasiones por el Comando Sur de Estados Unidos para combatir al narcotráfico, fungió como subdirector de Logística del Ministerio de la Defensa.

En los últimos meses, al menos en los que se pudo escuchar su voz, los investigadores supieron que su mente acostumbrada a la lógica militar estaba ocupada por otro tema alejado al resguardo del país: Quería, casi de urgencia, emprender negocios, no tenía un segmento definido, hablaba de una farmacia, de lavar carros, así como de ser proveedor del Instituto de Previsión Militar (IPM). Qué tipo de negocio era aparentemente lo de menos, su prioridad era instalar una maquinaria comercial.

En el parqueo del restaurante lo esperaba un hombre que vestía playera, no tiene tatuajes ni se expresaba con alguna jerga que lo distinga de un civil común, tal como lo ordena la rueda de la Mara Salvatrucha.

Se saludan y caminan despacio. Salvador de León, relajado con las manos en la bolsa, gira brevemente y permite a los investigadores confirmar su identidad. Es él, un coronel que conversa con un miembro de la Mara Salvatrucha. Siguen caminando, entran y piden una mesa. Según lo acordado por teléfono, conversaron de negocios que implicaban mucho más dinero del que ambos reportaron al fisco.

Dinero de pequeños comerciantes

Emigdio Rodas Díaz, el hombre con quien el Coronel se reunió el 5 de junio de 2017 en un restaurante de la zona 5 capitalina, es un aficionado a las maratones, muestra afición por los militares y en 2014 fue capturado por los delitos de asesinato en grado de tentativa, lesiones graves y asociación ilícita.

Según las investigaciones, Emigdio Rodas recibía el dinero producto de las extorsiones para Jorge Arturo Lagos Reyes, alias el Fantasma, líder de la clica Hemster Locos y miembro del llamado “Consejo de los 9” agrupación que dirige todas las operaciones de la Mara Salvatrucha en el país. En 2010 ordenó el asesinato de un fiscal de Mixco cuando este lo investigaba.

Lagos Reyes –actualmente detenido en Fraijanes II– tiene una importancia especial dentro de la pandilla. Una de sus atribuciones es dirigir el “programa de los” el cual es básicamente un programa de refugiados para miembros de la Mara Salvatrucha.

Si un pandillero es deportado de Estados Unidos, tiene orden de captura o es amenazado de muerte, sea en Guatemala o en otro país, este programa puede darle abrigo temporal mientras se readapta y es reubicado en otra clica.

El dinero recolectado por Emigdio Rodas provenía de las extorsiones pagadas por taxistas, tiendas de barrio, propietarios de buses y otros pequeños negocios ubicados en el área ocupada por la clica Hemster Locos. “Lo que a el Fantasma le interesaba era tener dinero disponible para que su esposa pudiera tener lo necesario cada mes” asegura una fuente cercana a la investigación.

Esta visión respecto a cómo manejar el dinero, continúa esta fuente, explica por qué utilizaron un método de lavado tan burdo.

Ingresos por Q18 millones

En la colonia San Rafael, zona 18, se puede encontrar la aceitera y venta de repuestos “San Gabriel”, un inmueble de dos pisos. El próspero negocio tiene la fachada ahumada y la pintura descascarada. En el primer nivel tiene dos espacios, de un lado atienden –detrás de una reja– a los clientes que buscan repuestos, del otro funciona un taller.

Si se puede pensar que este es un negocio próspero es porque, según los reportes financieros, la aceitera hizo depósitos en sus cuentas bancarias por un total de Q18 millones 955 mil 424.10 desde 2001 hasta el día de los allanamientos. Eso implicaría que este local, bastante descuidado, debió tener ganancias brutas por al menos Q1.1 millones cada año.

 

Según el Registro Mercantil, la aceitera San Gabriel y San Gabriel #2 son propiedad de Alfonso Emigdio Rodas Miranda, padre del hombre de confianza del líder de la Salvatrucha. Alfonso Rodas también fue detenido durante los allanamientos para desarticular la estructura de la pandilla.

Esta aceitera pudo haber jugado un papel importante en los negocios entre Emigdio Díaz y el coronel Salvador de León. El día de los allanamientos, dentro del taller se encontraron  vehículos del Ministerio de la Defensa, la explicación se encuentra en el portal de Guatecompras.

 

Negocio de lavado con carros

 

La investigación de la Fiscalía contra el Delito de Extorsión del MP determinó que, con el objetivo de lavar el dinero obtenido, Emigdio Rodas y el Coronel se asociaron para crear negocios que justificaran estos ingresos.

El esquema funcionaba básicamente así: Emigdio Rodas aportaba el capital de origen ilícito y, junto con el Coronel, importaban vehículos usados de Estados Unidos, los reparaban (probablemente en el taller de aceitera San Gabriel) y los vendían. No tenían un predio específico para ponerlos a disposición de sus clientes.

Bajo este esquema se contabilizaron al menos 17 vehículos, el de modelo más reciente fue de 2008, ninguno lujoso. El perfil del tipo de vehículos vendidos por el salvatrucha y el coronel descartaría que los ingresos millonarios registrados en sus cuentas bancarias puedan provenir de este negocio.

De 2009 para 2017, las cuentas de el Coronel reportaron ingresos por Q13 millones 809 mil 269.73, es decir Q1.5 millones cada año. Según reportó a la Intendencia de Verificación Especial (IVE), en su declaración los ingresos mensuales no pasaban de los Q10 mil. Según el Registro Mercantil, un hermano de el Coronel es el propietario de una empresa llamada “Importadora de Carros San Francisco” la cual se investiga si pudo tener un posible vínculo con esta red.

Soldados, clientes  y patrulleros

Según el portal de Guatecompras, la Aceitera San Gabriel ha recibido adjudicaciones por Q1 millón 166 mil 121. Del total de adjudicaciones, dos terceras partes se dieron entre 2017 y 2018, un total de 75 compras, valoradas en Q329 mil 222.16, fueron hechas por parte del Ministerio de la Defensa.

Lo más interesante de estas compras son las unidades para las cuales se hicieron. Las adquisiciones varían entre Q1 mil y Q6 mil por concepto de repuestos, en su mayoría, para vehículos asignados a los Batallones Estratégicos de Reservas Militares.

Estos batallones fueron creados en 2015 bajo el Acuerdo Gubernativo 31-2015. En la página oficial del Ministerio de la Defensa se describe que, entre otras tareas, tenían la función de acompañar a la Policía Nacional Civil en sus patrullajes y allanamientos con el fin de apoyar temas de seguridad ciudadana, es decir, participaban en operativos para la captura de pandilleros.

 

La fotografía capta el momento en que el coronel Ariel Salvador de León se reúne con el miembro de la Mara Salvatrucha, Emigdio Rodas. Según las escuchas telefónicas, ambos planificaban crear un car wash en el cual pensaban invertir Q405 mil.

Negocios no ejecutados

En el Registro Mercantil, Ariel Salvador de León figura como administrador único de la empresa Importadora y Exportadora de Insumos y Productos de Guatemala, una empresa que durante 2010 y 2013 se dedicaba a la importación de limón, tubérculos y otros.

Los métodos de investigación y fuentes militares cercanas a el Coronel hablan de dos negocios que tenía planificados ejecutar próximamente. El primero de ellos era un proyecto para abrir un car wash, el capital estimado a invertir, según afirmaron vía telefónica, era de Q405 mil.

El segundo proyecto coincide con el giro de negocio de la empresa Insumos de Guatemala, según las fuentes, planificaba convertirse en proveedor de verduras para el Instituto de Previsión Militar (IPM).

Ariel Salvador gestionaba constantemente reuniones para llevar a cabo este negocio, en algunas de ellas lo acompañaba su hermano Bernabé Salvador de León, o el coronel Berna como le gustaba presentarlo. Según los registros, el teniente coronel de infantería Bernabé Salvador fue electo como secretario específico en la Junta Directiva del IPM.

Por otra parte, Bernabé Salvador también es representante de la empresa de seguridad Sanmar, S.A. / SEGUSA, ubicada en la zona 6 capitalina, en la misma dirección que reporta la empresa importadora.

Por el momento no existen pruebas que indiquen una vinculación entre el Coronel y el salvatrucha en cuanto a proveer armas o entrenamiento. Sin embargo, anteriormente se han conocido casos en los que agentes de estas empresas les facilitan armas a las pandillas.

Tal fue el caso de la empresa de seguridad Visegua, S.A., compañía con un nombre coincidentemente igual a la que es propiedad de Jorge López Jiménez, exsecretario de la Secretaría de Asuntos Administrativos y Seguridad (SAAS). En 2016 la empresa fue investigada por un posible vínculo con el crimen organizado. Durante un operativo fueron sorprendidos dos agentes de Visegua mientras entregaban armas del Ejército a miembros del Barrio 18.

La audiencia de el Coronel y el resto de miembros de la Mara Salvatrucha se llevará a cabo el próximo mes, por el momento las investigaciones examinan el destino de estos fondos captados. Solamente el análisis financiero de sus cuentas bancarias confirmará si existieron otros vínculos.

Q1

Millón 166 mil recibió la aceitera San Gabriel, vinculada a la Mara Salvatrucha, por parte de los ministerios de Gobernación  y Defensa.

¿Viejo sistema?

El portal de Guatecompras muestra otro posible vínculo del que pudo beneficiarse Emigdio Rodas, el hombre que le lavaba dinero a la Salvatrucha. La aceitera de su padre muestra que recibió Q856 mil 162 de parte del Ministerio de Gobernación, la mayoría de las adjudicaciones son por montos alrededor de Q29 mil. Aunque se dieron algunas en 2009, la mayoría fueron otorgadas entre 2013 y 2014, este tiempo coincide con el tiempo que operó la red liderada por Héctor Florentino Rodríguez Heredia, quien desfalcó más de Q30 millones en la Subdirección de Apoyo Logístico de la PNC con servicios y reparaciones inexistentes a las patrullas

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