Jueves 23 DE Noviembre DE 2017
Investigación

La coperacha de “Mito” Barrientos y los hallazgos de Paniagua

Los funcionarios quetzaltecos, ambos investigados por el MP y la CICIG, pagaron a un mismo intermediario para obtener copia de los expedientes en su contra. El vendedor de información busca ser colaborador eficaz por este y otros casos más.

Fecha de publicación: 23-10-17
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Para René Arturo Villavicencio, la tarde del 5 de octubre de 2016, minutos antes que fuera capturado, todo parecía haber funcionado según el plan.

Entró a un restaurante de la 29 avenida, zona 7 de Quetzaltenango para intentar repetir la misma fórmula que le permitió obtener Q400 mil del exalcalde Jorge Mito Barrientos, y Q90 mil de Armando Paniagua, exdirector del Fondo Nacional para la Paz: ofrecer sus contactos en el Ministerio Público (MP) y la Contraloría General de Cuentas (CGC) para luego venderles la información de los casos en contra de ellos.

Dos meses antes de su aprehensión, René Villavicencio, recordado por haber sido un buen futbolista en el Xelajú M.C, contactó a la exconcejal de Quetzaltenango Magaly López Cotí, para advertirle que existía una investigación en su contra. Si quería saber más era necesario verse en persona. Las llamadas y mensajes del vendedor de información fueron insistentes, López Cotí aceptó la reunión.

Hasta el momento que René Villavicencio salió de aquel restaurante de fachada blanca en el que se reunió con la concejal, aún creía que todo había salido bien. Su socio, Guillermo Arenas, se había encargado de intimidar a López Cotí, levantó la pantalla de la computadora tal como se lo pidió el vendedor de información, abrió la carpeta titulada “cotización de la señorita” y juntos le mostraron brevemente el contenido.

En 2013 la Municipalidad de Quetzaltenango gestionó un préstamo de Q81.5 millones para complementar el presupuesto de 2014. Recientemente el MP y la CICIG realizaron allanamientos relacionados con este caso

En el documento resaltaban las letras celestes del logotipo de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), más abajo se veía un esquema de la estructura criminal que operó en la Municipalidad de Quetzaltenango durante la administración de Mito Barrientos. El encuentro fue de pocas palabras, López Cotí aceptó el trato.

René Villavicencio estaba afuera del restaurante donde citaron a la concejal. Cuando abrió el baúl de su carro para que, con disimulo, López Cotí metiera Q50 mil de los Q150 mil acordados, él creía que una vez más todo había salido bien.

La exconcejal sacó de su carro un paquete con dinero –en realidad fajos de papeles recortados en forma de billetes– y lo introdujo en el baúl. Los policías y agentes fiscales salieron de sus posiciones encubiertas y aprehendieron al vendedor de información junto a su socio. Ambos fueron ligados a proceso por los delitos de tráfico de influencias y extorsión.

Los desvanecimientos de Paniagua

Fuentes cercanas a la investigación y documentos a los que tuvo acceso elPeriódico confirman la manera cómo operó René Villavicencio entre 2013 y 2014 para obtener sobornos por más de Q1 millón.

Fue él quien orquestó el plan; buscó a los agentes fiscales y auditores de la CGC para ofrecerles la oportunidad de obtener ganancias por la extracción de información. Y fue él quien hizo los contactos con los funcionarios investigados. Su ganancia sería la intermediación, aunque al final no trasladaría todo lo que realmente cobró.

Paniagua fue la primera persona a la que el vendedor de información intentó “ayudar”. René Villavicencio llegó a ser una persona muy cercana a él, fuentes cercanas al Partido Patriota lo recuerdan como el piloto de Paniagua durante la campaña. Haber conducido todos los vehículos de Paniagua le hizo escuchar conversaciones comprometedoras, fue así como se ganó su confianza.

Armando Paniagua pagó para que se desvanecieran hallazgos de la CGC mientras dirigió Fonapaz, así como para desestimar las acusaciones hechas por el MP.

Cuando Paniagua fue designado como director de Fonapaz lo nombró como Coordinador General del Programa de Alimentos por Trabajo. Después que cerraron la institución, René Villavicencio intentó obtener ganancias extra. Su nuevo trabajo –intermediario en la venta de información– le permitió comprar un vehículo Mazda 3 para él y una Cherokee Patriot 2012 para su esposa, así como solventar deudas personales.

En 2013, después de finalizada la auditoría a Fonapaz, un contacto en la CGC le hizo saber a René Villavicencio que se impondrían cinco denuncias contra Paniagua ante el MP. De ellas, tres ya habían sido presentadas, pero había dos que… se podían arreglar. El pago para “olvidar” debía ser de Q100 mil por cada una, como comisión René Villavicencio recibiría Q20 mil. Paniagua aceptó el trato y adelantó la cuarta parte del total acordado, es decir Q50 mil.

Al consultar los informes de la CGC, se puede constatar que en la auditoría de 2012 en Fonapaz existieron tres reparos que ameritaron denuncia en el MP. Estos son el hallazgo 9, pagos improcedentes a varias ONG por Q2.5 millones; hallazgo 28 por contratación y pagos a asociaciones por Q10.5 millones; y hallazgo 32 por pagos sin la aprobación del Comité Técnico del Fideicomiso por Q105.1 millones.

Consultado en el MP, las tres denuncias de la CGC tienen el estatus de “archivo físico”. Esto quiere decir que el proceso aún no ha sido desestimado pero el fiscal a cargo del mismo decidió archivarlo.

Fuentes cercanas a René Villavicencio confirman que él habría utilizado sus contactos en el MP a cambio de un pago de Q40 mil, el precio incluyó su comisión por ser intermediario.

El vendedor de información, fue capturado el año pasado después que intentó extorsionar a una exconcejal de la comuna quetzalteca. Sus declaraciones podrían involucrar a más funcionarios y constructores.

La “cooperacha” de “Mito”

Ocurrió en junio de 2014. Semanas antes que René Villavicencio tuviera la primera reunión con el entonces Alcalde de Quetzaltenango, se aseguró de obtener la información de las investigaciones que existían contra el exjefe edil.

El paquete incluía los esquemas de cómo operó la corporación municipal, además de los testimonios del caso. El precio sería mayor que para los hallazgos de Paniagua.

La primera reunión fue en un restaurante a las afueras de Quetzaltenango. Mito Barrientos escuchó atento –e incrédulo– la propuesta. Primero, dijo, se encargaría de verificar por su cuenta que existiera tal proceso. La respuesta no tardó mucho, el entonces Alcalde aseguró estar interesado en el expediente.

Una vez cerrado el trato, René Villavicencio pidió que le enviaran más información del caso. Ese día, el expediente que ponía en riesgo la vida de quienes habían testificado en contra de la corporación municipal, y que comprometía la investigación completa, fue enviada en un disco compacto vía encomienda, como si se tratara de un paquete cualquiera.

El expediente giraba en torno al préstamo de Q81.5 millones solicitado al Instituto de Fomento Municipal en diciembre de 2013, y que la corporación municipal utilizó para financiar los proyectos de 2014, de los cuales tendrían beneficios económicos.

Villavicencio acordó con sus contactos en el MP que cobrar Q300 mil por la información sería un precio razonable, su comisión sería del 20 por ciento. Barrientos estaba dispuesto a pagar por el expediente, pero debido a que no era el único involucrado, citó a algunos miembros de su corporación para hacer una cooperacha.

Todas las partes estuvieron de acuerdo,pero antes de cerrar el trato, el intermediación dejó de lado lo pactado y cambió la tarifa. “Son Q400 mil” dijo. Barrientos aceptó.

Los miembros de la corporación a los que Barrientos pidió ayuda fueron Maximiliano De León Argueta –concejal y hermano del exfiscal general Carlos de León Argueta–; Carlos Prado, concejal primero; y René Morales, yerno del alcalde.

Los pagos llegaron poco a poco. El pago inicial fue de Q200 mil y fue hecho de inmediato después de cerrar el trato. Por alguna razón que las fuentes no pudieron confirmar, este dinero tenía olor a húmedo.

Del primer pago René Villavicencio se apropió de Q50 mil, trasladó Q150 mil a sus contactos y al momento de la entrega les cobró Q20 mil por su participación. Es decir, ganó Q70 mil.

El segundo pago fue hecho por De León Argueta en efectivo, en dos partes entregó Q175 mil. La última y más pequeña parte la entregó el yerno de Barrientos en dos cuotas, la primera de Q15 mil y la segunda de Q10 mil.

El pasado 1 de septiembre, la Fiscalía Especial Contra la Corrupción y la CICIG realizaron allanamientos en la comuna quetzalteca por una investigación relacionada a la manera cómo se ejecutó el préstamo de Q81.5 millones.

René Villavicencio, el vendedor de información quien creyó que todo le había funcionado bien hasta el día de su captura, entendió que su modelo de negocio no podía funcionar desde la cárcel y actualmente busca ser colaborador eficaz. Si el juez acepta darle este beneficio, sus declaraciones podrían ayudar a que más funcionarios y
constructores sean vinculados.

Paniagua y Barrientos, las dos figuras de occidente con más señalamientos por corrupción, lejos de desvanecer las futuras acusaciones, sumaron una más en su contra.

Alianza con Juan Carlos Monzón

Fuentes cercanas a la investigación aseguran que René Villavicencio podría haber realizado negocios durante su gestión en Fonapaz. Los mismos se habrían hecho con el consentimiento de Armando Paniagua y Juan Carlos aMonzón, entonces secretario privado de la Vicepresidencia.