martes 15 agosto 2017
Investigación

Así construyó su fortuna el diputado Armando Escribá

El Legislador, quien en su época de estudiante pasó dificultades económicas para costear su transporte diario, hoy es un prominente político-empresario-constructor que hizo crecer aceleradamente su patrimonio tras su paso por la Unidad de Conservación Vial (Covial) y el Fondo Social de la Solidaridad (FSS) durante la administración de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).

Por: Equipo de Investigación [email protected]

 

En los pasillos del Congreso le llaman el Panterita, la razón, aseguran quienes lo conocen es “porque a ese tigre no le cabe una mancha más”. Armando Escribá Morales, electo diputado por la bancada Libertad Democrática Renovada (Lider) en las elecciones pasadas, ha hecho méritos para merecer la comparación: A paso silencioso y discreto supo capturar al Estado para obtener millonarias ganancias.

Fue electo por el distrito de Jutiapa, pero tras la desintegración de Lider se fugó junto con sus compañeros para integrar un nuevo bloque legislativo: Alianza Ciudadana (AC), el cual es apadrinado por Edwin Escobar Hill. Al Alcalde de Villa Nueva –con aspiraciones presidenciales– y a Escribá los une una amistad que se fortaleció a base de compañerismo y negocios con el Estado.

Escribá Morales cuenta con un considerable patrimonio que incluye fincas, ganado, chalés, apartamentos en zonas exclusivas de la capital, turicentros, restaurantes, empresas de cable, gasolineras, litografías, constructoras y empresas de señalamiento vial.

La opulencia con la que vive hoy el legislador es producto de cuestionados negocios que este tuvo con el Estado durante las administraciones gubernamentales de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) y Partido Patriota (PP), así como en las administraciones municipales de Villa Nueva y San Miguel Petapa.

Los orígenes

Óscar Armando, es hijo de Silvia de María Morales García y Armando Escribá Cordón, quien fue un trabajador bananero. Sus hermanos son Alfredo, Brenda, Ileana y Estuardo. Los Escribá Morales son oriundos de Morales, Izabal, y crecieron en las colonias que la Empresa Bananera de Guatemala (Bandegua) construía para sus empleados.

Está casado con Rosa Odilia Sandoval Girón, pero su pareja actual es la exdiputada Julia Marinee Maldonado Echeverría. El hoy parlamentario estudió y se graduó de Ingeniero Industrial de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac).

Durante sus años de estudiante se enroló en los movimientos estudiantiles de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) y llegó a ser representante de los estudiantes de la Facultad de Ingeniería en el Consejo Superior Universitario. En esa época el actual vicepresidente, Jafeth Cabrera, fue rector de esa casa de estudios. Fuentes cercanas a Escribá aseguran que el vínculo con Cabrera nunca se perdió y que se incrementó a partir que este fue electo junto con Jimmy Morales.

Escribá trabajó en el Fondo Nacional para la Paz (Fonapaz) en tiempos en el que Edgar Ajcip, era director de esa dependencia.

 

Armando Escribá, vive en el Edificio Vista Real, en la zona 14, dicho apartamento está a nombre de Inmobiliaria Japa, sociedad que fue fundada por Jaime Aparicio y Edwin Escobar. Escribá, antes de ser funcionario residía en Residenciales Petapa.

El consentido de los jefes de la UNE

Armando Escribá llegó al partido de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) durante la campaña electoral de 2007 como enlace de financiamiento del empresario Jaime Ramón Aparicio Mejía, también conocido como Japa y hoy prófugo de la justicia por el caso Construcción y Corrupción, que involucra a constructores y exfuncionarios del Ministerio de Comunicaciones.

El legislador se ganó rápidamente la confianza de los jerarcas de la UNE y el 1 de abril de 2008 fue premiado con el puesto de director de la Unidad de Conservación Vial (Covial).

Rápidamente Armando Escribá se hizo de la fama de cobrar comisiones por cada obra adjudicada en Covial, eso le llevó a ganarse el mote de Panterita entre los funcionarios de la UNE. El entonces funcionario fue destituido el 1 de junio de 2009.

Tras su salida de Covial, Escribá Morales fue ubicado como director del Fondo Social de Solidaridad (FSS), un puesto más discreto, pero igualmente jugoso donde pudo seguir actuando sin estar bajo el ojo público. Asumió ese cargo el 20 de diciembre de 2010 y fue removido el 19 de enero de 2012.

Durante el gobierno de la UNE también consiguió empleo para sus hermanos. Por ejemplo, su hermana Brenda Izela Escribá Morales laboró como asesora en la Unidad de Control y Supervisión de Cable (Uncosu), ente adscrito al Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda.

Por su parte, su hermano Alfredo Escribá Morales laboró como subdirector del Programa de Combate a la Pobreza Urbana, en la Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia (SCEP).

 

El restaurante La Plazuelita, de la zona 9, también forma parte del patrimonio de Armando Escribá. El negocio es administrado por su abogado, Edgar Leonel Polanco Mejía.

“Panterita”, el constructor

Escribá llegó al gobierno con la idea de hacer crecer su patrimonio. El mismo día que juró al cargo de director de Covial, su cuñado Luis Alberto Beltetón Carías y su socio y abogado de confianza, Edgar Leonel Polanco Mejía, conformaron la sociedad Montañas Nacionales, ante los oficios de la abogada Imara Esmeralda Herrera Arreaga.

Antes de empezar a proveer al Estado, Montañas Nacionales tuvo una ampliación de capital el 20 de enero de 2009. De acuerdo con la escritura 21 del protocolo del abogado Ricardo Alfredo Grijalva Rodríguez, se acordó ampliar en Q20 millones el capital social de la entidad. De esa cantidad, Jaime Ramón Aparicio Mejía aportó maquinaria que sumaba Q10 millones y Luis Alberto Beltetón Carías también aportó maquinaria por Q10 millones.

Montañas Nacionales es una sociedad que de 2011 a la fecha ha facturado con el Estado Q230 millones 392 mil 189.24.

El 5 de marzo de 2011, Montañas Nacionales obtuvo a dedo su primer contrato público de Q147 millones 991 mil 007.34 de mejoramiento vial del tramo El Rancho-Jícaro-Cabañas, que fue adjudicado por la Dirección General de Caminos (DGC).

La DGC entregó ese contrato a dedo debido a que en esas fechas se encontraba vigente un Estado de Calamidad Pública que promovió el entonces gobierno de la UNE por los efectos que la tormenta Agatha había tenido sobre el territorio nacional.

19 días después de recibir el contrato con Caminos, el 24 de marzo de 2011, Montañas Nacionales ganó una licitación en el Fondo Social de Solidaridad (FSS), que en ese entonces era dirigido por el mismo Escribá. La nueva adjudicación fue por Q16 millones 981 mil 073 y consistió en pavimentar el tramo Finca San Antonio- aldea Los Platanares en San José Pinula, Guatemala.

Finalizado el gobierno de la UNE, Montañas Nacionales se dedicó a proveerle servicios viales a las municipalidades de Villa Nueva y San Miguel Petapa, comunas con las que Escribá tenía cercanía.

Brenda Izela Escribá Morales, hermana de Óscar Armando y esposa de Luis Alberto Beltetón Carías, fue concejal cuarto de la corporación municipal de San Miguel Petapa en el periodo 2012-2015. Fue precisamente en 2013 cuando las autoridades de dicho municipio concedieron un contrato a Montañas Nacionales por un monto de Q14 millones 835 mil 702.26.

De 2013 a 2015, el Fideicomiso para la Planificación y Desarrollo del Municipio de Villa Nueva firmó cinco contratos con Montañas Nacionales que suman en total Q50 millones 581 mil 171.6.

Contratos para los amigos y socios

De acuerdo con el nombramiento 55852 inscrito en 2010 en el Registro Mercantil, Escribá fue mandatario y representante legal de la sociedad Inmobiliaria Japa, de la que son socios fundadores Jaime Ramón Aparicio Cóbar y Edwin Felipe Escobar Hill, en su calidad de gerente general de Moticsa.

El paso de Armando Escribá por Covial y el FSS también tuvo réditos para su socio Jaime Ramón Aparicio Mejía, quien a través de sus empresas Servicios Calificados de la Construcción (Serdelco) y Constructora Jireh, captó más de Q685 millones en contratos con esas dos entidades mientras eran dirigidas por el actual diputado.

Edwin Escobar Hill, actual alcalde de Villa Nueva y presidente de la Asociacion Nacional de Municipalidades (Anam), fue el otro socio que se vio beneficiado con el paso de Escribá Morales en Covial. En agosto de 2008, Moticsa recibió tres contratos por más de Q87 millones. Moticsa, es una sociedad que fue gerenciada en el pasado por Edwin Escobar Hill y que actualmente se encuentra inhabilitada en Guatecompras por tener adeudos tributarios.

Como exdirector de Covial,  Escribá concedió contratos por más de Q38 millones a Constructora Big. Dicha sociedad es administrada por la familia de Rodrigo Lainfiesta Rímola con la cual los Escribá Morales tienen fuertes lazos de amistad y comparten propiedades.

Antes de tomar posesión como diputado, Escribá adquirió un inmueble en Cumbres de la Arboleda, en dicha propiedad vive su actual pareja la exdiputada Julia Maldonado.

Vida de sibarita

Del gran patrimonio que hoy ostenta Óscar Armando Escribá Morales, poco se encuentra a su nombre. Antes de formar parte del gobierno de la UNE poseía una librería, papelería y fotocopiadora en el edificio T3, segundo nivel, en la Universidad de San Carlos. También tenía registrada la empresa individual Agua Blanca, dedicada a trabajo de ingeniería civil.

Después de su paso por la UNE su patrimonio creció aceleradamente. Actualmente vive en el apartamento 302 del edificio Vista Real en la zona 14, el valor de un apartamento en dicho inmueble está entre US$375 mil y US$400 mil. La renta podría rondar los US$1,300 mensuales. Este inmueble contrasta con el estilo de vida de Escribá Morales hasta antes de entrar en el gobierno de la UNE, quien para entonces habitaba en Residenciales Petapa I, San Miguel Petapa, Guatemala.

Aunque el apartamento 302 en el edificio Vista Real, es de la Inmobiliaria Japa, una sociedad que fue fundada por Jaime Ramón Aparicio Mejía y Edwin Escobar Hill y de la que Óscar Armando Escribá Morales fue mandatario, los servicios del mismo se encuentran a nombre del legislador.

El apartamento originalmente pertenecía a la sociedad Moticsa, de Escobar Hill y fue aportada a Inmobiliaria Japa el 22 de agosto de 2008. Para esa fecha Escribá ya era director de Covial y ya había empezado a conceder adjudicaciones de esa dependencia a sus amigos y socios.

Es copropietario,  junto a su esposa Rosa Odilia Sandoval Girón, de una fracción de 90 metros cuadrados en la Finca San Agustín, Guatemala.

A nombre de Sandoval Girón también se encuentra el Turicentro Agua Blanca, ubicado en el kilómetro 159.5 en Agua Blanca, Jutiapa. En la misma dirección donde se encuentra el turicentro también funciona la empresa Agua Blanca, empresa individual del diputado Escribá.

Julia Marinee Maldonado Echeverría, actual pareja del legislador, vive en el Residencial Cumbres de la Arboleda, situada en el kilómetro 21.5 Carretera a El Salvador. La vivienda se encuentra a nombre de Escribá Morales y fue adquirida el 17 de diciembre de 2015, días antes que asumiera la curul.

Escribá Morales  también posee una casa de playa. El chalé está situado en Monterrico, Santa Rosa. La propiedad está registrada a nombre de Inversiones Guerrero Lainfiesta y Castañeda, S.A. De acuerdo con datos proporcionados en el Registro Mercantil, dicha sociedad es administrada por la familia de Rodrigo Lainfiesta Rímola.

elPeriódico visitó dicha propiedad y pudo constatar que adentro del inmueble se encontraba una camioneta Land Cruiser, placas P815FXJ y un picop Toyota Hilux, placas P743FLH. De acuerdo con el Registro de Vehículos de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), la camioneta está a nombre de la sociedad Inmobiliaria Biena, mientras que el picop se encuentra a nombre de Brenda Izela Escribá Morales, hermana del legislador.

Armando Escribá posee una casa de playa, la cual se encuentra en Monterrico, Santa Rosa, a pocos metros del hotel Caymán Suites, de la familia de Rodrigo Lainfiesta Rímola.

Armando Escribá también fue dueño de un helicóptero Bell 206, el cual sufrió un accidente en Santa Catarina Ixtahuacán, Sololá, durante la última campaña electoral. También posee una avioneta King Air en copropiedad con su socio Jaime Ramón Aparicio Mejía.

El restaurante La Plazuelita de la zona 9, también tiene relación con el diputado Escribá. El negocio está a nombre de su socio y abogado de confianza, Edgar Leonel Polanco Mejía. De acuerdo con el portal Guatecompras, este restaurante de carne asada, es frecuentado por funcionarios de gobierno y diputados, quienes piden las facturas a nombre de las entidades gubernamentales para luego cobrarlas como caja chica. El negocio fue fundado por ambos, aunque el diputado prefirió no figurar legalmente, como es su costumbre.

Escribá Morales también posee una finca en Poptún, Petén, donde tiene más de mil cabezas de ganado. Además es presidente del Consejo de Administración de la sociedad Turbocom, la cual reporta una gasolinera ubicada en el kilómetro 169 en la entrada principal a Chiquimula.

Su cuñado Luis Alberto Beltetón Carías le administra una empresa de cable llamada GEGG TV Cable, la cual se encuentra en Jutiapa. Beltetón Carías asimismo figura como administrador único de la sociedad Explotadora de Productos Minerales de Guatemala, entidad que tiene a su cargo una cantera de materiales para la construcción, situada en Bárcenas, Villa Nueva.

Los cuadros de Escribá en el sector justicia

Según sus allegados, si algo aprendió el diputado Escribá del juicio contra su pareja Julia Maldonado por malversación de fondos, fue que debía tener cuadros en todo el sistema de justicia para utilizarlos en momentos claves.

Maldonado Echeverría fue directora del Consejo Nacional para la Juventud (Conjuve) en 2009 y el Ministerio Público la acusó de malversar Q2 millones 972 mil 214.79 provenientes de una donación realizada por la Unión Europea.

Un diputado de la anterior legislatura comentó que durante la elección de las pasadas cortes, Escribá Morales fue uno de los operadores más activos del partido Libertad Democrática Renovada (Lider) al momento de negociar la elección de magistrados.

Tal y como informó el medio alternativo Nómada hace unas semanas, su hermana Iliana Escribá Morales trabaja para el magistrado Nery Medina, en contraparte el hijo del actual presidente del Organismo Judicial, Nery Medina Ricco, fue asistente de Escribá y ahora labora para la Secretaría Nacional de Extinción de Dominio (Senabed), entidad que es controlada por el vicepresidente Jafeth Cabrera.

Iliana Escribá Morales se desempeña como asesora de la Vocalía II de la Corte Suprema de Justicia donde devenga mensualmente Q16 mil 900.

La esposa de Armando Escribá, Rosa Odilia Sandoval Girón, también fue contratada en la Corte Suprema de Justicia (CSJ), donde tiene una asesoría en la Secretaría del OJ y cobra un salario de Q16 mil 900 mensuales.

Por su parte, su hermano Alfredo Escribá Morales es el gerente administrativo del Instituto de la Defensa Pública Penal (IDPP), entidad a cargo de Nydia Lissette Arévalo Flores de Corzantes.