Lunes 20 DE Noviembre DE 2017
Investigación

Así pactaron las grandes farmacéuticas la venta de medicamentos en el IGSS

Testigo clave relata cómo los Cohen, los Jarquín, Juan Pablo Muralles y Roberto Fonseca realizaron negocios con Juan de Dios Rodríguez López y su junta directiva.

Fecha de publicación: 16-07-17
Por: Redacción redacció[email protected]
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Los investigadores del MP y la Cicig documentaron reuniones entre los integrantes de la estructura criminal Negociantes de la Salud.

 

En 2014, la Junta Directiva del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), aprobó la inclusión de nuevos productos a su Lista Básica de Medicamentos, que benefició directamente a J.I. Cohen, a la Agencia Farmacéutica Internacional (Agefinsa) de Fernando Jarquín Pira; Profonsa propiedad de Roberto Fonseca Espósito y las empresas de Juan Pablo Muralles Morán (Prizm, Meproser y Mederi).

La forma en que se dio esa inclusión de los nuevos medicamentos es parte del caso Negociantes de la Salud a cargo de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) y el Ministerio Público (MP).

A criterio de los investigadores y en base a los indicios encontrados en diferentes allanamientos y declaraciones por parte de testigos, dicha modificación a la Lista Básica de Medicamentos fue ilegal y sirvió solamente a los intereses de los grandes proveedores de medicamentos en Guatemala y no de los afiliados.

El modo de operar de los Negociantes de la Salud funcionaba así: Según los procedimientos legales, la Lista Básica de Medicamentos del IGSS es elaborada por la Comisión Terapéutica Central, que está integrada por médicos y licenciados en Farmacia. Esta entidad centralizadora basa la decisión de incluir o excluir un medicamento según los listados enviados por los Comités Terapéuticos Locales, que a su vez reciben las peticiones de los médicos que examinan a los pacientes. En este modelo ideal, la demanda de medicamento se basa en las necesidades de los afiliados.

Sin embargo, con la llegada de Juan de Dios Rodríguez López a la presidencia del IGSS en 2013, la función de la Comisión Terapéutica Central fue limitada, porque las inclusiones de nuevos medicamentos o modificaciones, pasaron a ser impuestas por el mismo Rodríguez López a través de Byron Humberto Arana González, en ese entonces subgerente de Prestaciones en Salud.

elPeriódico tuvo acceso a la declaración que prestó Ana Beatriz Mena Fontán ante la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI). Mena Fontán fue asistente de la Comisión Terapéutica Central y detalló a los investigadores cómo Juan de Dios Rodríguez fue dando forma al proceso para realizar las modificaciones a la Lista Básica de Medicamentos.

La extrabajadora del IGSS relata que posterior al cambio de presidencia en el IGSS, Juan de Dios Rodríguez gira instrucciones a Byron Arana para que cambien a todo el personal de la Comisión Terapéutica Central, incluida ella, sin embargo, a última hora le fue notificada por el mismo Arana que permanecería como asistente de la Comisión.

La nueva comisión pasó a ser coordinada por el doctor Erick Noé Estrada García, quien según Mena Fontán era cercano a Fernando Jarquín y Hugo de León, ambos de la empresa Agefinsa; de Otto Melchor y Alberto Cohen de J.I. Cohen; Ronald Gaytán de Solmédica; Mateo Ramazzini de Marpelpharma; y los farmaceúticos Gustavo Alejos, Carlos Gil y Rony Leiva.

Además pasan a integrar la comisión el doctor Luis Barahona Estrada, amigo de Byron Arana y Juan Pablo Muralles; y también se integra la doctora Karla María González Álvarez, cercana de Arana y el directivo Raúl Castañeda.

Inician las presiones

Mena Fontán cuenta en sus testimonios que recibió constantes presiones por parte de empresarios farmacéuticos. “En octubre, estando en la Comisión Terapéutica Central me busca el señor Hugo de León, quien era el representante legal de Agefinsa, para llevarme el teléfono porque su jefe quería hablar conmigo, al recibir la llamada pregunté quién era y él me contesta que era Fernando Jarquín. Me indica que por qué era tan necia en seguir insistiendo en dejar su medicamento en nivel cuatro”.

Jarquín estaba presionando en ese entonces por el medicamento Cetuximab, que en ese entonces era para pacientes con cáncer de células escamosa de cabeza y cabello y cáncer de colon. La intención del farmacéutico era catalogarlo como nivel tres, pues en la categoría en que se encontraba, solo podía ser prescrita por orden de un médico especializado, algo que a consideración de Jarquín era un trámite muy engorroso y reducía sus ventas.

En noviembre de 2013, continúa la testigo, Byron Arana entra oficialmente en escena. Arana, es un médico que en ese tiempo fue subgerente de Prestaciones Médicas, y que actualmente se encuentra detenido por las autoridades. En 2009 reconoció en una citación en el Congreso que tenía vínculos con la empresa Agefinsa y su representante Jarquín Pira.

La testigo narra que Arana le solicitó el listado de medicamentos, pues necesitaba hacer algunas modificaciones por órdenes superiores. “Al salir de ahí me cita Juan De Dios en el cafetal del Camino Real para rectificarme la instrucción que me estaba dando Byron Arana”, se lee. A partir de ese momento, el entonces Subgerente empezó a girar oficios a los comités locales –los que en teoría deberían pedir o anular únicamente los productos que los médicos les solicitan– para indicarles cuáles medicamentos quería él que fueran excluidos.

 

 

Mediante métodos de informática forense el MP y la Cicig, rescataron chats en los que se evidencian pagos ilegales a las autoridades del IGSS:

 

El falso asesor

El 6 de enero de 2014 fue el día que, según recuerda la testigo, conoció a una persona que todo el tiempo se hizo pasar como asesor del IGSS, cuando en realidad estaba ahí para cuidar su negocio como proveedor. Su nombre es Juan Pablo Muralles, un empresario que se inició en este negocio como visitador médico. Con el tiempo fundó las empresas Mederi y Meproser, creadas específicamente para proveer al Seguro Social.

Muralles llegó junto con Edgar Méndez –integrante de la Comisión Terapéutica Central–. Juan de Dios Rodríguez indica que ellos asesorarán “un contrato de suministros”. En realidad, ambos llegaron para supervisar la adquisición de medicamentos de forma directa hacia el IGSS sin que estuviera regido a contrato abierto. “Esto me llamó la atención porque el contrato abierto está relacionado con la Ley de Contrataciones del Estado y la adquisición de medicamentos”, recuerda. Los asesores falsos buscaban incluir sus productos de manera anómala.

De la misma forma como lo hizo Arana, Muralles haciéndose pasar por asesor, pidió tener acceso a documentos relacionados a la compra de medicamentos. Muralles se centró en los medicamentos Molgramostim, Rituximab, Dutasteride, Mastansulosing, la testigo cuenta que le llamó la atención pues él insistía que estaban incluidos dentro del listado. Ella le hizo saber que no y desde entonces su presencia empezó a ser más insistente con la revisión de documentos.

Tiempo después el interés de Muralles empezó a centrarse en otros productos. Empezó de nuevo con su insistencia “para que le dijera las posibilidades de ingresar al listado de medicamentos un medicamento que tuviera un componente natural” un extracto de aguacate y soya. Por regulaciones de la FDA (Agencia Federal de Administración de Alimentos y Medicamentos, por sus siglas en inglés) no se puede incluir productos de origen natural. A Muralles le hizo gracia la observación.

De la misma forma, Juan de Dios Rodríguez introdujo al IGSS a más personajes. Alejandro Toledo, exdirector del Hospital Roosevelt y quien actualmente está detenido. Toledo, es un ginecólogo quien se presentaba como hematólogo, título que decía tener para influir en la compra de vacunas.

Toledo llegó al Seguro Social a raíz de la modificación del código 2035, Molgramostim. Cuando supo que no se estaba distribuyendo se encargó personalmente que se acelerara su consumo.

Alteración total

En febrero de 2014, las acciones de Juan de Dios Rodríguez dejaron de ser discretas. La testigo narra cómo el presidente del IGSS la instruyó, sin mayor detalle, que atendiera a dos personas por un tema relacionado a vacunas.

Al asistir al lugar indicado se encuentra con los proveedores Luis Jarquín y Juan Pablo Muralles. Ambos iniciaron a realizar reclamos por la falta de venta de sus vacunas. Ambos basaban sus acusaciones en documentos internos del IGSS, todos proporcionados por el abogado de confianza de Juan de Dios Rodríguez, Ricardo Alfredo Grijalva Rodríguez..

En marzo Juan de Dios Rodríguez entrega una pesada caja con expedientes a la testigo, le da la orden que los examine y converse con Byron Arana. En adelante el presidente del IGSS le enviaría repetidamente más expedientes, todos con el fin de ser incluidos en el listado de medicamentos.

“Yo le pregunto a Juan de Dios que por qué era que estaban dando los expedientes de esa forma. Me dice que me quede tranquila y que las únicas personas que conocemos de ese procedimiento era José Donis (entonces gerente financiero, hoy preso), Óscar García (exgerente general, también detenido) y Byron Arana”, aseguró en la declaración.

Juan de Dios Rodríguez hizo énfasis en que esa información no se podía filtrar, pues días antes le habían preguntado por el tema en una citación en el Congreso. La testigo intentó oponerse a las instrucciones, pero su superior reiteró sus indicaciones con estilo militar “¡Las órdenes no se discuten, se acatan!”.

La negativa de la testigo continuó por los siguientes días, según su narración, en distintas ocasiones fue seguida por una motocicleta, incluso cuando se metía por calles no habituales. Arana tomó el control de las presiones e inició a llamar a los miembros de las comisiones terapéuticas locales, buscaba que ellos iniciaran la solicitud de los medicamentos que él necesitaba mover. Una doctora que se opuso a sus órdenes fue agredida verbalmente por Arana y posteriormente trasladada de unidad.

Para protegerse, Mena Fontán inició a llevar un control de los medicamentos que se estaban sumando de manera anómala. Al saber de este documento, Juan de Dios Rodríguez le dijo de forma irónica que la primer caja de expedientes que recibió eran órdenes de la farmacéutica Cohen, y que su control no tenía sentido.

Días después, la testigo asegura que presentó su renuncia. Juan de Dios Rodríguez intentó convencerla de no hacerlo, incluso le ofreció acciones en la farmacéutica Mederi –propiedad de Muralles– para “que no quedara sin nada y que pudiera trabajar en algo”, narró. Ante la negativa, la testigo fue sustituida por personal que Arana envió.

La declaración forma parte de la acusación utilizada por la Comisión Internacional Contra la Impunidad (CICIG) y el Ministerio Público en el caso Negociantes de la salud.

 

“elPeriódico” denunció en su edición del 18 de julio de 2014 que J.I. Cohen, Agefinsa, Profonsa y Meproser, se habían beneficiado ilegalmente con inclusiones a la Lista Básica de Medicamentos