Martes 16 DE Julio DE 2019
Investigación

IGSS avala comprar pruebas de sangre innecesarias

La Junta Directiva del Seguro Social giró instrucciones para programar la adquisición de pruebas de sangre a nivel nacional. Las mismas detectarían chikungunya y dengue en los donantes de sangre, expertos consultados aseguran que no son necesarias.

Fecha de publicación: 02-07-17
Fuentes internas que conocen los bancos de Sangre del IGSS estiman que, mensualmente, se realizan 1,200 donaciones. La decisión de usar las pruebas en cada donación quedaría a criterio del entrevistador.
Por: Investigación investigacion@elperiodico.com.gt

En un documento de comunicación interna al que tuvo acceso elPeriódico, el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), por medio de la Jefatura de Sección de Laboratorios Clínicos, giró instrucciones a seis delegaciones del Seguro Social. Según se lee en el oficio fechado el 29 de mayo de 2017, esa jefatura “fue designada para presentar información acerca de la necesidad de implementar pruebas confirmatorias, que permitan prevenir posibles contaminaciones por virus causantes de Enfermedades Metaxénicas en los Bancos de Sangre del Instituto”.

La resolución se basa en un informe acerca de las medidas de control para prevenir el avance de distintas enfermedades. Por esta razón, se lee, las jefaturas de los Bancos de Sangre del IGSS deben incluir dentro de su programación anual las pruebas para detectar anticuerpos del virus Zika, chikungunya y dengue, todas por biología molecular.

El cálculo de cuántas pruebas deben comprarse, ordena el comunicado interno, se debe basar considerando la totalidad de donadores que asisten a cada Banco de Sangre. Fuentes internas al IGSS, que prefirieron omitir su nombre, aseguraron que, en promedio, se realizan 1,200 donaciones de sangre al mes. El oficio girado indica que debe realizarse una entrevista al donante antes de realizar la prueba para maximizar “el recurso institucional por el costo asignado a dicha metodología”.

Aunque este plan no ha empezado a ser implementado oficialmente, el Hospital General de Enfermedades del IGSS ya realizó las primeras compras. El 16 de enero y 11 de mayo, esta unidad del Seguro Social adquirió un total de 92 pruebas biomoleculares para la detección de chikungunya, ambas adquisiciones las hizo por compra directa a un precio de Q705.25 y previstos por Productos Roche S.A., la cual en lo que va de este año ha proveído Q31.1 millones al Estado.

Al mes se realizan un promedio de 1,200 donaciones de sangre, si se aplicara una prueba a cada una de ellas, el precio anual solamente para detectar estos dos virus representaría un costo de hasta Q22.3 millones, este monto no toma en cuenta el costo de la prueba de dengue. La misiva agrega que se debe realizar una entrevista previa al paciente para así maximizar la existencia del producto.

Poco efectivo

Leticia Castillo, coordinadora en el Laboratorio Nacional de Salud (LNS), dependencia del Ministerio de Salud, asegura que de entre las tres pruebas que menciona el oficio del IGSS, la utilizada para detectar el zika sí sería necesaria pues, a diferencia de los otros dos virus, es asintomática. Esto haría que el entrevistador no detecte algo anómalo en el donante y se haga la extracción sin ningún problema. Si una mujer en periodo de gestación llegara a recibir esta sangre, el virus del Zika podría llegar a producir microcefalia al bebé.

En cuanto a las pruebas para detectar dengue y chikungunya, Castillo duda respecto a si son necesarias. Para explicar su razonamiento la especialista pone en contexto en el que se inició la adquisición de pruebas moleculares. Desde hace 20 años el LNS ha supervisado el esparcimiento del virus del dengue, el problema que la metodología para detectarla era muy engorrosa, se realizaba un cultivo de células vivas y el proceso demoraba una semana en dar resultados.

Tras la aparición de virus como el H1N1 y chikungunya, los laboratorios nacionales de Centroamérica y la región actualizaron sus métodos, fue entonces que se implementó la prueba de biología molecular. A diferencia de su predecesora, esta prueba busca directamente el ADN del virus y muestra resultados en 24 horas o menos.

“Se necesita un mosquito”

Las razones que hacen dudar a Castillo de esta compra son varias. Primero, para que un virus como el dengue o chikungunya se transmita es necesario que exista un mosquito que pique primero al infectado. Esto quiere decir que es poco probable que el virus, durante el periodo de incubación o posterior a ella, se transmita mediante la transfusión de sangre a la cual el IGSS pretende aplicarle las pruebas.

Por otra parte, para que la prueba biomolecular detecte el virus, el donante tendría que estar en la etapa llamada viremia, la cual es la máxima expresión de los síntomas. Si se siguen las directrices que el oficio del IGSS giró, la entrevista previa a la donación descartaría inmediatamente a la persona por presentar fiebre, ojos rojos, dolor de cabeza o similares.

“Hemos vivido con dengue desde hace 20 años, para eso está el cuestionario exhaustivo que se le hace a un donante. Si el donante está enfermo no se le extrae sangre”, agrega Castillo

La profesional considera que si bien es cierto, que no es imposible que algún donante pueda ser asintomático y transmitir la enfermedad, pero por el momento cada país debe considerar el costo beneficio, de acuerdo a sus prioridades y presupuesto. “Por el momento ningún país en la región de América lo tiene, solo Estados Unidos”, indica.

Expertos consultados aseguraron que en la región latinoamericana no se utilizan este tipo de pruebas para los bancos de sangre, en buena parte porque el costo es muy elevado en relación al beneficio.

Fuentes internas al Seguro Social aseguraron que desconfían de la necesidad de esta prueba y que el personal tiene miedo de implementarlo, pues podría traer implicaciones legales a futuro. Marvin Flores, de Acción Ciudadana, considera que el Seguro Social debe demostrar que estas pruebas son realmente necesarias para así evitar señalamientos, reparos de la Contraloría General de Cuentas u otras sanciones mayores.

Se intentó obtener la versión del presidente de la Junta Directiva del IGSS, Carlos Contreras, pero evitó comentar al respecto. Mediante su Departamento de Comunicación, el Seguro Social aseguró que lo que se busca con esta política es la prevención de enferme-dades. Explicó que las compras de las pruebas de zika y chikungunya que se han hecho este año son adquisiciones por fuera de este nuevo plan. Respecto al precio, aseguraron que es el mejor del mercado.

Bancos de sangre

Los hospitales del IGSS que, según el nuevo plan, deben empezar a solicitar esta prueba son:

Hospital General de Enfermedades

-Hospital General Doctor Juan José Arévalo Bermejo

-Hospital de Gineco-Obstetricia

-Hospital General de Accidentes Ceibal

-Hospital General Mazatenango

-Hospital Departamental Escuintla

Q705.2

Costó cada prueba de chikungunya, las cuales expertos consideran no necesarias.

 

Estimaciones

El oficio fue girado con la instrucción de que cada uno de los seis hospitales empiece a realizar un estimado de cuántas pruebas debe adquirir, esto con base en el número de pacientes que atiendan durante lo que resta de este año. La codificación necesaria para ingresar las pruebas al sistema de contabilidad del IGSS, continúa el documento, “se encuentra en trámite para autorización de Gerencia y ya fue incluida en el Catálogo de Reactivos, Productos y Materiales de Laboratorio Clínico, Banco de Sangre y Patología”.