Lunes 23 DE Octubre DE 2017
Investigación

“El Rey de las portuarias” sigue prófugo y ganando millones

Las empresas del Grupo Interport, propiedad del suizo Jurg Widmer Probst, acusado de pagar sobornos millonarios a Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, continúan prestando sus servicios en Puerto Quetzal y Santo Tomás de Castilla.

Fecha de publicación: 02-04-17
Por: Investigación elPeriódico
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Aunque varios proveedores de las portuarias fueron acusados de pagar sobornos millonarios al expresidente Otto Pérez Molina y la ex vicepresidenta Roxana Baldetti, en Puerto Quetzal y Santo Tomás de Castilla, todo continúa igual, al menos para Jurg Widmer Probst.

Las empresas del Grupo Interport fueron fundadas por el ciudadano suizo-guatemalteco, Jurg Widmer. En el caso Cooptación del Estado, el empresario fue acusado de cohecho activo por dar sobornos a cambio de recibir contratos en las portuarias, estos negocios serían tan rentables que generarían ganancias por 25 años para Baldetti, Pérez Molina y el exsecretario vicepresidencial Juan Carlos Mozón. Tras la acusación no volvió más a Guatemala por lo que fue declarado prófugo, sin embargo, sus empresas han recibido a la fecha Q2 mil 743 millones sin contar 2017.

Los libros de ingreso de personas a la Casa Presidencial delatan cómo Jurg Widmer ingresaba para reunirse con Juan Carlos Monzón para acordar los sobornos, esto a cambio de mantener intactos sus negocios portuarios o por obtener nuevos contratos.

Las investigaciones del Ministerio Público (MP) y de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) dejan entrever que Jurg le entregaba a Monzón Q250 mil mensuales por los negocios de grúas, y otros Q9 millones de comisión por obtener un contrato de Q92 millones para el dragado de la dársena de maniobras del Puerto Santo Tomás, entre otros.

Empresas y negocios del Grupo Interport

Caribe Gru, obtuvo la concesión para prestar el servicio de grúa en Santo Tomás de Castilla en 1999. La compañía continúa descargando los contenedores que arriban a diario a dicho puerto y recibe un pago por cada uno de ellos.

De la misma forma ocurre en Puerto Quetzal, donde operan las grúas de Servicios Bayside, que obtuvo el contrato en el 2000 mediante una negociación con el gobierno de Alfonso Portillo. Esta empresa es la encargada de descargar la mercadería de los barcos que atracan en dicho muelle mediante sus cinco grúas instaladas.

Arrendadora Continental, también parte del Grupo Interport, es la encargada de remolcar a los buques que atracan en Puerto Quetzal desde hace una década, actividad por la cual percibe alrededor de Q13 millones anuales.

Swisstec es otra de las empresas del grupo, se encarga de alquilar las máquinas que apilan los contenedores dentro del recinto de Puerto Quetzal.

Por otra parte, Novacom, la empresa más antigua fundada en 1976, es la encargada de proveerles repuestos y maquinaria a las portuarias, además del Instituto Nacional de Electrificación (INDE), que son sus principales clientes. Sus actuales administradores afirman que no es parte del Grupo Interpor -opera en una dirección distinta a la de Grupo Interport.

Dragados Marinos (Dragamar) es otra empresa que si bien no figura dentro del organigrama del Grupo Interport, fue utilizada por Jurg y Juan Carlos Monzón en septiembre de 2014 para ganar un contrato por Q92 millones con la Empresa Portuaria Nacional Santo Tomás de Castilla (Empornac), para realizar el dragado y ampliación de la dársena de maniobras del puerto.

Comercializadora Pahamé es otra empresa de Jurg que sirvió para obtener un contrato con la Empornac, para la prestación del servicio de carga y descarga de buques con granel sólido (carbón, niquel y otros minerales) por 10 años renovables. El objetivo de este contrato era crear un puerto flotante al lado del muelle de Santo Tomás, en una propiedad de Jurg Widmer, a fin de funcionar como un puerto especializado para las empresas mineras que operan en el país.

Por este contrato, Jurg acordó pagarle a Pérez Molina y Baldetti una renta de US$0.25 por cada tonelada métrica que movilizaría el puerto; mientras que Monzón se quedaría por una renta de US$0.04 por tonelada.

Este acuerdo fue descubierto en una de las computadoras incautadas a Monzón denominado “Cuadro de Jubilación”, un grupo de negocios con el cual la pareja presidencial planificaba mantener su oneroso estilo de vida cuando abandonaran el gobierno. Por este negocio, Jurg a través de uno de sus cuñados, entregó Q4 millones en efectivo a Monzón al recibir la adjudicación del contrato.

El testimonio de Monzón

“Conocí a Jurg al momento de ser nombrado enlace entre las portuarias y la Vicepresidencia a inicios del 2013, ya que es uno de los contratistas con el mayor número de adquisiciones en ambas portuarias. Tiene adjudicado el servicio de grúas en ambas portuarias desde hace mucho tiempo. Específicamente me buscó porque me explicó que a la persona encargada de los puertos, él le otorgaba el 10 por ciento del contrato como comisión. Así que me ofreció el pago en el despacho de Casa Presidencial, indicándome que vendía todo tipo de productos específicos marítimos. Está comisión no bajaba de Q250 mil mensuales que entregaba en efectivo, ya sea por medio de los recaudadores en ambas portuarias, que eran Alex Girón en Puerto Santo Tomás y Bill Schwank en Puerto Quetzal”, relata Monzón en una de sus declaraciones ante el MP y la CICIG.

“…Este dinero se repartía de la siguiente forma: 60 por ciento para Otto Pérez y Roxana Baldetti y el 40 por ciento se dividía en las autoridades portuarias, incluyendo a los recaudadores”, agregó.

Según Monzón, “Todas las empresas de Jurg y de su grupo vendían desde llantas, montacargas, baterías, generadores, boyas, vitas, cabos, lanchas, remolcadores y de todos esos contratos él daba el 10 por ciento como comisión siempre en efectivo, repartiéndose entre las mismas personas”.

Agrega que: “el contrato más grande que tuvo fue el dragado del Puerto de Santo Tomás con la empresa Dragados por un monto de Q91 millones, de los cuales también dio comisión, que era más o menos Q9 millones. Otras empresas que recuerdo son Novacom, Caribe Gru e Interport, entre otras. Desde que tomé los puertos, Jurg nunca dejó de entregar. La última vez que me dio fue el reporte de febrero del 2015, quedando tal información registrada en los cuadros que se le entregaban a Roxana Baldetti donde se le identificaba a Jurg como el Canchón”.

Prófugo de la justicia

El 2 de junio de 2016, el MP y la CICIG sacaron a luz el caso Cooptación del Estado en donde revelaron un entramado de personas y empresas que financiaron la campaña electoral del Partido Patriota, y beneficiaron específicamente a Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, con el fin de obtener negocios durante su gobierno. Por el caso están acusadas 57 personas de pertenecer a la red, entre las que figura Jurg Widmer Probst, quien permanece prófugo de la justicia desde entonces.

A principios de enero pasado  circuló en la redes sociales un video en donde se podía observar a Jurg bailando y disfrutando de las pasadas fiestas de fin de año.

Personas allegadas al Rey de las portuarias indicaron que dicho video fue grabado por su nuera durante un viaje realizado a Suiza, país de origen del empresario y donde las autoridades sospechan que se refugió para evitar la orden de captura por su participación en el caso Cooptación del Estado.

Las visitas a Casa Presidencial

Jurg Widmer Probst era uno de los contratistas privilegiados que tenían acceso a Casa Presidencial para cerrar los negocios. Según los libros de ingreso de Casa Presidencial, el Canchón, como Baldetti le apodó al suizo-guatemalteco, asistió en por lo menos dos oportunidades a sostener reuniones con Juan Carlos Monzón.

Widmer llegó el 25 de abril de 2014 a las 8:51 e ingresó, según los registros, por la puerta de Vicepresidencia y se retiró una hora y tres minutos después por la misma puerta. “…me buscó y me explicó que él era la persona encargada de los puertos, él le otorgaba el diez por ciento del contrato como comisión. Así que me ofreció el pago en el despacho de Casa Presidencial”, señaló Monzón en su declaración ante el MP.

El 21 de enero de 2015, Widmer Probst llegó a las 11:10 y se retiró a las 15:18, más de tres horas después de sostener una reunión con Monzón.

Q2.7

Millardos han recibido las empresas vinculadas a Widmer Probst.