domingo 5 marzo 2017
Investigación

El creciente patrimonio de Armando Paniagua

La fortuna de uno de los fundadores del Partido Patriota creció notablemente desde que fue electo como diputado en 2004. En ese entonces presentaba un patrimonio por Q650 mil, actualmente su familia es propietaria de un colegio, oficinas, casas, lotes y un centro de ecoturismo próximo a inaugurarse.

La Alameda Ecoaventura, propiedad de Paniagua, es un turicentro construido en las afueras de Quetzaltenango. Posee un salón mayor rústico y cabañas. Por: Investigación [email protected]

Benjamín Armando Paniagua Rodríguez es un hombre que encontró un estilo de vida en la política. Se inició como diputado en 2004 y finalizó como director del Fondo Nacional para la Paz (Fonapaz) cuando, por orden presidencial, fue cerrada la institución. En la primera semana de enero de 2013, Otto Fernando Pérez Molina –hoy detenido por distintos casos de corrupción– aseguró que la mejor opción era cerrar esta entidad pues estaba “penetrada y viciada por la corrupción”. Sus palabras señalaban, indirectamente, a quien fue uno de sus hombres de confianza.

En 2004 fue elegido diputado de Quetzaltenango por la Gran Alianza Nacional, coalición de la cual formó parte el Partito Patriota (PP), para entonces sus finanzas no lucían ostentosas. Documentos a los que tuvo acceso elPeriódico demuestran que el 18 de febrero de ese año declaró que su patrimonio total ascendía, entre vehículos, inmuebles y depósitos bancarios un total de Q650 mil y, un mes después de haber asumido el cargo, solicitó un préstamo de Q250 mil el cual pagaría con su sueldo de diputado. La fiadora de esta deuda fue su entonces colega Ingrid Roxana Baldetti Elías, quien reportaba entonces un patrimonio menor al de Paniagua.

La deuda se canceló, pero en 2008 cuando fue reelecto, Paniagua repitió la operación. En agosto de ese año solicitó un préstamo por Q300 mil el cual cancelaría de la misma forma. Aunque durante los cuatro años anteriores el primer préstamo absorbió el 20 por ciento de su sueldo, para entonces Paniagua reportaba un patrimonio total que ascendió a Q3 millones 690 mil. En esta ocasión, la ex vicepresidenta fue de nuevo su deudora ante el banco que otorgó el préstamo.

El último reporte patrimonial que presentó Paniagua en 2008 muestra que, en cuatro años, sus activos se incrementaron en un 567 por ciento.

Ecoturismo

En la salida de Quetzaltenango hacia Almolonga existe un camino empedrado y de tierra que lleva hacia las aguas termales “Los Vahos”. Pocos metros antes de llegar a los baños se observa, desde hace un año, una nueva construcción en el área. Un letrero anuncia el nuevo proyecto turístico “La Alameda Eco aventura”.

El complejo vacacional está compuesto de un salón mayor, edificado de tal forma que las ventanas tienen una vista privilegiada a la ciudad altense. La decoración tiene un estilo rústico que incluye pisos de madera, detalles campestres y una chimenea grande. Metros arriba hay cinco cabañas y una extra que alberga la maquinaria. El centro turístico está diseñado para albergar hasta 150 personas, según comentaron personas que se han hospedado en el lugar.

Las señales que indican que esta propiedad pertenece a Paniagua son varias. Las hay desde las más evidentes, como el cartón que cubre la bodega de materiales. En realidad es una valla publicitaria en la que se lee “Yo me apunto”, eslogan que utilizó durante su campaña para alcalde en 2015. Estudios locales mostraron que en su candidatura gastó al menos Q10 millones en publicidad electoral, el día de las elecciones obtuvo el tercer lugar con el diez por ciento de los votos quetzaltecos.

En 2008 Paniagua adquirió una oficina en Torre Pradera Xela. El lugar era utilizado como reunión para planificar su campaña.

Los vecinos también están enterados del propietario del terreno que también incluye dos canchas de papi fútbol. Cuando se les pregunta si conocen el lugar donde se construyeron unas cabañas, inmediatamente responden “¿Las de Paniagua? Sí, es para allá” mientras apuntan la carretera que lleva a Los Vahos. Por último, el contador de luz eléctrica, según datos de la Empresa Eléctrica Municipal de Quetzaltenango (EEMQ), está registrado a nombre de Benjamín Armando Paniagua Rodríguez y fue instalado hace pocos meses. Los mismos vecinos refieren que la construcción inició hace un año aproximadamente.

Las oficinas

El incremento del patrimonio inmobiliario de Paniagua empezó después de ser reelecto como diputado en 2008. Anteriormente ya reportaba propiedades como algunos lotes o su empresa de estructuras metálicas Talleres Paniagua, compañía con la que ha justificado sus ingresos.

En febrero de ese año, Paniagua adquirió la oficina 708 de 65.62 metros cuadrados más otro espacio de 14.25 metros en el edificio Torre Pradera Xela. Este inmueble, aseguran fuentes cercanas al PP, fue utilizado como centro de reuniones para planificar su estrategia de campaña.

Según la Dirección de Catastro y Avalúos de Bienes Inmuebles (Dicabi), la oficina y el parqueo fueron declarados en Q280 mil 897.15. Actualmente una oficina en este edificio es arrendada en promedio por Q5 mil y vendida en Q800 mil aproximadamente.

La familia también creció

Paniagua dejó el Congreso en 2011 pero no se alejó de él. En 2012 Delia Karina Rivera, su esposa, fue electa como diputada por Quetzaltenango. Tres meses después, el hijo de Paniagua, Cristian Stuardo, fue contratado en el Ministerio de Gobernación como asesor. Su sueldo fue de Q8 mil 300.

Cristian Stuardo Paniagua, según sus propios informes de labores, acudía a distintas reuniones en representación de la Gobernadora Departamental de Quetzaltenango. En enero de 2013, el alcalde de Cajolá, Mario Mencho Huinil, lo denunció por cobrar comisiones del 20 por ciento para agilizar la aprobación de obras para el municipio; por su parte, Cristian Paniagua lo denunció por difamación. Esta última acusación sí prosperó y motivó que el alcalde perdiera su inmunidad para ser juzgado. El proceso no continuó debido a que el Ministerio Público desistió al aducir que se trataba de causas personales.

Según el Dicabi, el hijo de Paniagua se hizo de dos propiedades en los cuatro años que fungió como asesor de Gobernación. La primera propiedad la adquirió en noviembre de 2012, es el lote 41, manzana C en el Condominio los Alisos, La Esperanza, Quetzaltenango. El inmueble de 128 metros cuadrados fue declarado en Q150 mil.

Dos de sus hijas pidieron en 2008 un préstamo por el que pagarían Q33 mil mensuales.

En su último año de gestión, el asesor adquirió otra propiedad en el Condominio San Joaquín. El lote mide 103.97 metros cuadrados e incluye un área de parqueo, el costo total declarado fue de Q188 mil 705.10.

Las otras dos hijas de Paniagua también incrementaron su patrimonio en el tiempo que su padre fue diputado. El 28 de febrero de 2008, Marhoriee Misheel Paniagua Sosa y Leslie Paola Paniagua Sosa de Colomo acudieron al Crédito Hipotecario Nacional (CHN) a solicitar un préstamo de Q2 millones 900 mil.

Los garantes del préstamo fueron el mismo Paniagua y Francisco Rolando Colomo, ambos autorizaron la hipoteca de bienes propios como respaldo. El crédito se autorizó por un plazo de 180 meses, tiempo en el que deberían pagar una cuota mensual de Q32 mil 961.31.

Las hermanas Paniagua son propietarias del colegio Beehive School de Quetzaltenango, el cual también creció notablemente en los últimos años.

Distintas fuentes distanciadas entre sí aseguraron que el patrimonio de Armando Paniagua incluye por lo menos dos mansiones más, ambas construidas en Quetzaltenango después que fungió como director de Fonapaz.

Las sobrevaloraciones

Durante su breve gestión en Fonapaz, elPeriódico publicó distintos artículos que evidenciaron las anomalías de su gestión. El reportaje Fonapaz compró liebre y aceptó gato reveló que la institución compró láminas sobrevaloradas en Q3 millones. De la misma forma se documentó cómo adquirió pilas con un sobreprecio del 40 por ciento y 32 mil 500 pupitres con el mismo sobrecosto.

Propiedades

La propiedad tiene una vista privilegiada hacia la ciudad.

 

Cinco cabañas fueron construidas para albergar a los visitantes.

 

La valla de la campaña de Paniagua cubre la bodega.