domingo 19 febrero 2017
Investigación

Las confesiones de Odebrecht en Nueva York

La constructora brasileña firmó un acuerdo de culpabilidad con la Fiscalía estadounidense donde reconoció que pagó US$11.5 millones en sobornos a empresas designadas por un alto funcionario del gobierno pasado a cambio de obtener el contrato para la ampliación y rehabilitación de la ruta CA-2 Occidente del cual obtuvo beneficios por más de US$34 millones.

Marcelo Odebrecht fue condenado a 19 años de prisión, en la actualidad coopera con la justicia brasileña. Por: [email protected]

Odebrecht ha reconocido ante las autoridades estadounidenses cómo operó su “departamento internacional de corrupción”, el cual hace temblar a decenas de políticos y expresidentes de 10 países de América Latina, incluida Guatemala, donde la constructora brasileña distribuyó US$18 millones en sobornos, según el Acuerdo de Culpabilidad presentado ante la Corte del Distrito Este de Nueva York, el 21 de diciembre pasado.

Los documentos liberados por la justicia estadounidense son un bosquejo del complejo y entramado sistema de corrupción que estructuró la constructora brasileña para obtener millonarios contratos alrededor del mundo como parte de su plan de expansión internacional.

Para ello, la empresa creó una estructura paralela conocida como Sector de Finanzas Estructuradas, que se encargaba de convenir los sobornos que se entregarían, gestionados en primera instancia a través del “director de proyecto”, que era regularmente quien se encargaba de firmar y acordar los contratos en los países para después trasladar los requerimientos de pago al “director superintendente”, este al líder empresarial, hasta llegar  a Marcelo Odebrecht, presidente de la compañía, quien decidía si los sobornos procedían o no.

Según el pliego de cargos aceptado ante la Corte de Nueva York, Odebrecht utilizaba dos complejos sistemas informáticos para llevar una contabilidad paralela en donde registraban cada uno de los sobornos acordados y daban el visto bueno a las comisiones ilegales acordadas tanto por los gobiernos como por los partidos políticos extranjeros que sobornaban.

Los intereses de Odebrecht en Guatemala

Desde 2008, los directivos de Odebrecht tenían la vista puesta en Guatemala. A través de los correos obtenidos por la justicia brasileña, se pudo constatar que el presidente de la compañía, Marcelo Bahía Odebrecht, giró instrucciones el 10 de enero de ese año a sus subalternos para que a través del entonces presidente de Brasil, Luis Ignacio Lula Da Silva intercediera con el presidente electo Álvaro Colom, para lograr “entender y apoyar los intereses de Odebrecht”.

Lula visitó Guatemala para la toma de posesión de Colom, el 14 de enero de 2008.

“Guatemala fue identificada recientemente como un nuevo país de actuación de Odebrecht en América Central, entendemos, contribuirá al fortalecimiento de las relaciones bilaterales, y la viabilidad de importantes proyectos de infraestructura, incluida la financiación de la exportación de bienes y servicios a través de BNDES (Banco de Desarrollo de Brasil)” se lee en el correo obtenido por las autoridades brasileñas.

Según el documento, los brasileños estaban interesados en el proyecto hidroeléctrico Xalalá, la construcción del Corredor Interoceánico, el Anillo Regional Metropolitano así como la ampliación y modernización de Puerto Quetzal y Puerto Barrios.

La llegada de Odebrecht a Guatemala se concretó el 11 de octubre de 2012, cuando el Congreso de la República aprobó dos préstamos por US$280 millones y US$119.4 millones con el Banco Nacional de Desenvolvimiento Económico e Social de Brasil (BNDES) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) para financiar la rehabilitación y ampliación de dos a cuatro carriles de la ruta CA2 Occidente del tramo que va de Cocales a Tecún Umán, el cual fue  adjudicado en el mismo decreto a Constructora Norberto Odebrecht, S. A.

Este decreto (número 29-2012) fue sancionado por el presidente Otto Pérez Molina, el ministro de Finanzas, Pavel Centeno, y el secretario general de la Presidencia, Gustavo Martínez Luna, el 6 de noviembre de 2012.

El empleado que negoció los sobornos en Guatemala

Según los documentos hechos públicos por la Corte de Nueva York, el “empleado 6”  fue el encargado de negociar los sobornos a varios países de Latinoamérica, entre ellos Guatemala.

El “empleado 6”, era un alto ejecutivo del área internacional de Ingeniería de la firma Odebrecht y era el encargado de informar de las actuaciones sus superiores. Según la documentación, el “empleado 6” era el encargado de dirigir a los representantes locales de Angola y la mayoría de países de Latinoamérica. Como parte de su trabajo este fue el responsable de aprobar muchos de los pagos corruptos a funcionarios y partidos políticos fuera de Brasil.

Un correo enviado por Odebrecht a sus subalternos hablaba del interés de la empresa por hacer negocios en Guatemala.

Un correo enviado por Odebrecht a sus subalternos hablaba del interés de la empresa por hacer negocios en Guatemala.

La orden de borrar evidencia

Los acusados aceptaron ante la Corte estadounidense que después de iniciarse la investigación en Brasil del caso conocido como Lava Jato, los directores de la empresa constructora fueron instruidos para borrar y eliminar cualquier registro que pudiera comprometerlos en los pagos de sobornos que estaban bajo investigación.

En los sistemas informáticos los directores y presidente de la compañía tenían apodos y servían para comunicarse de forma privada para evitar ser detectados por las autoridades. Sin embargo, al final en las declaraciones ante la justicia estadounidense y con la finalidad de librarse de una sentencia mayor, los responsables de la empresa han revelado cada una de las prácticas corruptas a cambio de un beneficio en la condena.

Pesquisas en Guatemala

Las investigaciones del Ministerio Público (MP) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) por el caso Odebrecht se encuentran avanzadas y se espera que en los próximos meses se soliciten las primeras capturas en contra de los involucrados en la red de corrupción vinculada a la empresa brasileña.

Las pesquisas se centran en la anterior cúpula del Ministerio de Comunicaciones, así como en Jorge Rogelio Gálvez Cruz, exdirector general de Caminos, que firmó la modificación del contrato 085-2013 con Odebrecht, el cual fue refrendado por Carlos Eduardo Marques Soca y Ronaldo Cavenaghi como representantes de la compañía brasileña ante el notario David Fernando Font Verdugo.

También se investiga, a manos de quién, fueron a parar los millonarios sobornos y la razón por la que se desembolsaron los US$275.7 millones de los US$384.3 millones del contrato firmado con Odebrecht (un 71 por ciento del presupuesto) pese a que la constructora solo trabajó 46 de los 140 kilómetros del total de la ruta (un 32 por ciento de avance).

La constructora brasileña suspendió los trabajos el 4 de junio de 2016, sin embargo, desde mediados de 2015 se encontraban prácticamente paralizados debido a que el BNDES suspendió los desembolsos a Odebrecht debido al escándalo de corrupción.

Entre las anomalías que saltan a la vista del proyecto está que se modificó el costo  del kilómetro de US$3 millones a US$7.6 millones sin razón aparente; el presupuesto del primer tramo varió de los US$127.5 millones originales pactados en el contrato hasta los US$222.5 millones. Desde ese momento las autoridades de Caminos ya sabían que el dinero de los préstamos no alcanzaría para concluir ni siquiera la mitad de la carretera.

Además se desembolsaron más de US$10 millones por montaje de campamentos, vigilancia y otros gastos similares cuando estos pagos no se le reconocen a las constructoras nacionales.  También se pagaron decenas de millones de dólares en planos y diseños de puentes pese a que nunca se aprobaron los planos y diseños finales; además de que la constructora reportó que desembolsó más de US$50 millones en la compra de acero para construcción de los puentes que nunca se terminaron y  se ignora dónde está almacenado dicho material.

La confesión

Dentro de la aceptación de culpabilidad en EE. UU., la empresa aceptó haber sobornado a funcionarios en Guatemala.

Dentro de la aceptación de culpabilidad en EE. UU., la empresa aceptó haber sobornado a funcionarios en Guatemala.

F. Guatemala

58.Entre 2013 y 2015, Odebrecht realizó y provocó pagos por aproximadamente US$18 millones en sobornos a funcionarios gubernamentales en Guatemala para asegurar contratos de obras públicas. Odebrecht obtuvo beneficios de más de US$34 millones como resultado de estos pagos corruptos.

59.Por ejemplo, en relación con un proyecto de infraestructura adjudicado a Odebrecht, la compañía acordó pagar a un alto funcionario guatemalteco un porcentaje del valor del contrato durante el tiempo que durara la obra, a cambio, ayudaría a Odebrecht con la obtención de los pagos bajo el contrato. Odebrecht realizó aproximadamente $ 11.5 millones en pagos corruptos, a través de la División de Operaciones Estructuradas y con la aprobación del “empleado 6” de Odebrecht, a empresas designadas por el funcionario guatemalteco.

(Traducción libre)