domingo 12 febrero 2017
Investigación

La condena de Mauro Salomón

Quien fuera socio de “Juan Chamalé” y uno de los mayores capos del narcotráfico en Centroamérica, fue condenado a 18 años de prisión en una corte de Florida.

El narcotraficante aceptó en 2016 proporcionar información a las autoridades estadounidenses. Por: Investigación elPeriódico

 El 17 de enero pasado, Mauro Salomón Ramírez Barrios, alias “León Marino”, compareció ante la jueza Susan Bucklew, de la Corte del Distrito de Florida, quien lo condenó a 216 meses de prisión y 60 meses de libertad condicional por haber ayudado a transportar miles de kilos de cocaína hacia los Estados Unidos.

La justicia estadounidense acepta que familiares y conocidos del sindicado envíen cartas a juzgador para apelar a su conciencia, lo interesante en este caso fue quiénes las redactaron. Dos de ellas fueron escritas por Mario López y Edwin Antolín Ramírez Toc, Alcaide interino y Director del Centro de Detención Preventiva Fraijanes Pavoncito. La familia del narcotraficante también envió sus misivas, una de ellas para dar a conocer la grave enfermedad que padece el hijo menor de “León Marino” (leucemia).

Ramírez Barrios, un pescador originario de Champerico, Retalhuleu, llegó a convertirse en uno de los mayores transportistas de droga de Centroamérica. Tras aceptar su culpabilidad de los cargos de tráfico internacional de narcóticos, pasará los próximos 18 años de su vida en una cárcel estadounidense.

El emerger del “León Marino”

De acuerdo con fuentes policiales, Mauro Salomón nació en 1969, se inició en el mundo del narcotráfico a inicios de los noventa de la mano de su amigo Juan Alberto Ortiz López, alias “Juan Chamalé” o “hermanito Juan”, originario de Ayutla, San Marcos.

Se iniciaron con la compra de amapola y marihuana a los pequeños agricultores de Tajumulco, Ixchiguán y Sibinal, municipios de San Marcos que conforman el Triángulo Dorado de la Amapola, y que proveen a los laboratorios ubicados en el lado mexicano.

Para 1998, “Chamale” y “León Marino” ya eran conocidos compradores de cocaína de los carteles de Colombia y Ecuador; la droga la recogían mar adentro mediante lanchas pesqueras que zarpaban del pueblo de Ocos, San Marcos, donde ambos aprendices de capo compraron grandes fincas que cultivaban plátano y banano como fachadas. La droga era trasladada por tierra hacia Tecún Umán (Ayutla) y vendida a los carteles mexicanos como el de Oaxaca o el de Sinaloa que lideraba Joaquín “el Chapo” Guzmán.

Sorprendido por la guardia costera

La primera vez que las autoridades antinarcóticas de Estados Unidos escucharon el nombre de Mauro Salomón fue el 30 de noviembre de 2007, cuando agentes de la guardia costera interceptaron dos lanchas pesqueras frente a las costas de Guatemala.

Al percatarse del guardacostas, las lanchas intentaron escapar y arrojaron al mar tres fardos. La guardia costera recuperó los fardos que contenían 151 kilos de cocaína. Los tripulantes fueron interrogados y confesaron que transportaban la droga para Mauro Salomón y su organización. Luego fueron trasladados a Tampa, Florida, donde fueron acusados ante una corte federal según el expediente número 8:07-cr-504-T-17MAP.

Para entonces, Mauro Salomón ya se había separado de “Chamalé” y montado su propia organización de recepción y trasiego de drogas, de acuerdo con fuentes policiales.

El “León Marino” adquirió viviendas, fincas y hoteles en San Marcos, Quetzaltenango y Suchitepéquez. Las fincas de plátano en Ocós, San Marcos, le servían de fachada para recibir los cargamentos. Las casas de seguridad en Quetzaltenango le permitían ocultarse; también se hizo dueño del auto hotel Tuscany Villas Resort en Tecún Umán, San Marcos. Fundó otras tres empresas: Comercializadora Avícola La Granja, Autoventas R&G y Transportes Ramírez, todas en Tecún Umán, San Marcos.

El 8 de julio de 2009, la guardia costera estadounidense persiguió a varias lanchas pesqueras en aguas internacionales del Pacífico, logrando capturar a dos de los botes. Los capturados confesaron que estaban recuperando 3 mil 200 kilos de cocaína, de los cuales la guardia costera logró recuperar 20 kilos que habían sido arrojados al mar. El destinatario de la cocaína era la organización de Mauro Salomón. La tripulación fue trasladada a Tampa, Florida, donde fueron acusados ante una corte federal, de acuerdo con los expedientes números 8.09-cr-336-T-33EAJ y 8:09-cr-344-T-17TGW.

Persecución

El 15 de octubre de 2009, la Fiscalía de Florida presentó una demanda ante la Corte del Distrito de Tampa, acusando a Mauro Salomón Ramírez Barrios de conspirar para enviar más de 3 mil kilos de cocaína a EE. UU., según el expediente número 8:09-cr-00570-SCB-EAJ. En la acusación se lee que las autoridades antinarcóticas estadounidenses tuvieron conocimiento de las actividades de Ramírez desde el 30 de noviembre de 2007, pero se estima que “León Marino” venía operando por su cuenta al menos desde el 2003.

El gobierno estadounidense le puso marca a su cabeza al incluirlo en su lista de narcotraficantes más buscados de Centroamérica; y el 15 de diciembre de 2009, la Corte del Distrito de Tampa, Florida, giró una orden de captura internacional en su contra.

En febrero de 2010, el Ministerio de Gobernación y agentes de la DEA allanaron cinco viviendas en Quetzaltenango y su empresa avícola La Granja, en el caserío Madronales, Ocós, San Marcos, pero Mauro Salomón escapó a tiempo. El 3 de marzo de ese año, las autoridades allanaron la vivienda de su exesposa en Ayutla, San Marcos, donde decomisaron un kilo de cocaína, joyas y dinero, pero no encontraron rastro de Ramírez.

El 15 de septiembre de 2010 mientras Guatemala celebraba las fiestas de Independencia, un grupo de agentes encubiertos intentó capturar a “León Marino” cuando se encontraba de compras con su esposa e hijos en el centro comercial Tikal Futura, sin embargo, el operativo terminó mal. El capo y su seguridad al percatarse del operativo iniciaron un tiroteo dentro del centro comercial en el que fallecieron un pastor evangélico que retornaba de Estados Unidos y un policía encubierto. Aunque la Policía capturó a cuatro guardaespaldas y a la esposa de Mauro Salomón, este logró escapar.

El Ministerio de Gobernación inició una persecución y el 2 de octubre de ese año fue capturado en el interior de una vivienda en Las Marías, San Bernardino, Suchitepéquez, donde estaba escondido dentro de un pozo. En todos los allanamientos realizados las autoridades le decomisaron US$2.3 millones y Q1 millón en efectivo.

El 8 de diciembre de 2015, fue extraditado a los Estados Unidos, para ser juzgado por conspiración para enviar miles de kilos de cocaína a ese país.

El 20 de junio de 2016 aceptó su culpabilidad y firmó un acuerdo donde se comprometió a colaborar con las autoridades estadounidenses proporcionando “información sustancial” de sus operaciones y contactos, el cual fue aceptado por la jueza Bucklew el 8 de julio de 2016.

 El 17 de enero pasado, la carrera de Mauro Salomón llegó a su fin; la juez Susan Buclew resolvió que pasará los próximos 18 años de su vida en una prisión federal en EE.UU. Posteriormente deberá cumplir 60 meses de libertad supervisada.

Los disparos en Tikal Futura

Mauro Salomón tenía un perfil bajo hasta que, en 2010 mientras la ciudad celebraba el Día de la Independencia, el narcotraficante paseaba con su familia en el centro comercial Tikal Futura. Agentes del Departamento Antinarcóticos de Estados Unidos (DEA) y fuerzas de la PNC intentaron capturarlo. El operativo se tornó confuso Mauro Salomón logró huir.