Jueves 20 DE Septiembre DE 2018
Investigación

El negocio que sedujo a Otto Pérez Molina

El exmandatario percibió que Una rampa de inspección de contenedores en Puerto Quetzal podría ser un buen negocio. El proyecto valorado en Q16 millones, y el cual era desarrollado por una Empresa Privada, quedó suspendido. habría pasado desapercibido de no ser por una factura de la compra de su yate que delató a uno de sus socios.

Fecha de publicación: 27-06-16
La rampa de inspección tendría una ganancia por cada contenedor examinado. El servicio incluiría un área para cafetería, duchas y espacio para una agencia bancaria. Por: Investigación investigacion@elperiodico.com.gt
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Pocas fueron las veces que el expresidente Otto Pérez Molina operó solo para hacer negocios dentro del Estado. Durante su mandato, su papel fue limitarse a dar las autorizaciones necesarias para que todo marchara bien; si la Prensa tenía dudas al respecto, ofrecía una conferencia para asegurar la legitimidad del proceso. De la operación de los negocios y la recepción de las comisiones se ocupaban la ex vicepresidenta Roxana Baldetti y más específicamente su secretario privado Juan Carlos Monzón.

Pero en este proyecto, una rampa de inspección de contenedores que se instalaría dentro de la Empresa Portuaria Quetzal (EPQ), la cual sería construida sobre un terreno cedido en usufructo a la empresa Inversiones en Tecnología y Construcción, S. A. (Construtec), Pérez Molina operó solo.

Cuando el pasado 15 de abril el Ministerio Público (MP) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad (CICIG) realizaron las capturas por el caso TCQ, usufructo por el cual el exbinomio presidencial recibió US$8.4 millones por concepto de sobornos, el comisionado Iván Velásquez hizo referencia a la manera cómo fue adquirido el yate de Pérez Molina y dejó entrever, de manera inconsciente o no, una pista que conducía al negocio de la rampa.

Según la investigación, Jonathan Chévez, hoy detenido acusado de lavado de dinero, recibió el dinero de los sobornos de TCQ para comprar bienes para el ex Presidente. Entre las adquisiciones pagó Q2 millones 88 mil por un yate que compró a la empresa Marinas de Guatemala.

Después de las capturas del 16 de abril de 2015 por el caso la Línea, el MP y la CICIG refieren que la nuera de Pérez Molina, Luisa de Pérez, acudió a la tienda Marinas de Guatemala para solicitar que se cambiaran los datos de la factura emitida por la compra de la lancha. El nuevo nombre que dio para facturar fue el de William Rafael Alvarado Cárdenas, uno de los socios de Construtec, empresa poseedora de un terreno en usufructo en EPQ y sobre el cual construiría una rampa privada de inspección de contenedores.

La solución a sus problemas

Construtec fue fundada por William Alvarado y Otto René Flores Negreros, quien figura como representante legal de la empresa especializada en la fabricación de ventanas PVC y la instalación de otros materiales para la construcción.

Este proyecto empezó, cuenta Flores Negreros, en junio de 2013 cuando firmaron el contrato de usufructo con la portuaria. La idea nació, asegura, porque los trámites para ingresar materiales por las aduanas portuarias era excesivamente engorrosos, en especial el área de inspección de contenedores.

El libro de visitas de Casa Presidencial registró el ingreso de Flores Negreros. Su entrada fue autorizada por el exsecretario privado Juan Carlos Monzón.

El libro de visitas de Casa Presidencial registró el ingreso de Flores Negreros. Su entrada fue autorizada por el exsecretario privado Juan Carlos Monzón.

El plan incluía una bodega techada con ingresos para atender varios contenedores al mismo tiempo. Para agilizar la movilización, instalarían un semáforo similar al de los estacionamientos de los centros comerciales para indicar que un espacio está disponible. Agregarían además cafetería, duchas para el personal a cargo de traer la mercadería y un espacio para una agencia bancaria que facilitara el pago de impuestos o multas, entre otros servicios.

Negreros Flores responde firmemente que este proyecto lo consiguieron únicamente tocando puertas y se desvincula de cualquier posible tráfico de influencias. Niega además conocer al expresidente Pérez Molina, así como a Juan Carlos Monzón u otro personaje vinculado a ellos. Sin embargo, el libro de visitas a la Casa Presidencial, al que tuvo acceso elPeriódico, cuenta otra historia.

El amigo del General

Fuentes cercanas al Partido Patriota confirman que sí existe una relación entre Flores Negreros y Pérez Molina. El intermediario entre ellos dos fue Rodrigo Lainfiesta Rímola, señalado en 2010 de lavado de dinero por la estafa en el remozamiento de la cárcel Fraijanes II, y financista de campaña del Partido Patriota, quien pagaba los viajes que Pérez Molina realizaba por medio de la empresa Aerocentro.

Según las fuentes que aseguran haber presenciado el proceso de negociación, Flores Negreros recibió directamente de Pérez Molina la cantidad de Q2 millones específicamente para este proyecto, el resto de la inversión correría por parte de Construtec. El usufructo del terreno para esta empresa fue otorgado bajo la administración del exinterventor Allan Marroquín, operador del negocio TCQ que favoreció al ex Presidente y hoy prófugo por el mismo caso.

Para financiar el proyecto, Flores Negreros asegura que acudieron al Crédito Hipotecario Nacional (CHN) pues encontraron con esta entidad “una mayor simpatía”, algo que facilitó los trámites para la autorización del crédito.

El CHN no es una entidad famosa precisamente por ofrecer las tasas de interés más cómodas o dar facilidades de créditos. La verdadera razón de por qué Flores Negreros se acercó a este banco, aseguran las fuentes, es porque contó con la ayuda de Gustavo Díaz, gerente general del CHN.

Díaz es hijo del coronel Gustavo Díaz López, un militar con el que Pérez Molina está muy agradecido, pues le ayudó a desvanecer la acusación contra él cuando se le inculpó por el asesinato de Efraín Bámaca.

Una llamada y el silencio

En abril de 2014, el proyecto de la rampa de Construtec tuvo un revés, pues la EPQ rescindió el usufructo debido a que incumplieron con algunos requisitos como estudios de impacto ambiental y cronogramas. La razón habría sido que Pérez Molina intentaba comprar el proyecto y para ello le habría ordenado al interventor de la Portuaria que detuviera el proyecto para forzar a sus socios a venderle.

Flores Negreros cuenta que estos requisitos fueron presentados y, tras llevar el caso a un juzgado, lograron un amparo que les permitía continuar con los trámites de autorización ante la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) y poder operar así como una rampa aduanera.

Personal del Partido Patriota asegura que Flores Negreros y su socio intentaron vender el proyecto a Pérez Molina por un total de Q16 millones. Sin embargo, el ex Presidente consideró la oferta demasiado alta y ofreció Q14 millones, descontando los Q2 millones que había aportado ya al proyecto.

Roxana Baldetti también se mostró interesada en el negocio aunque solo ofreció Q10 millones. A partir de este momento, la rampa de Construtec quedó estancada.

El libro de visitas de Casa Presidencial muestra que el día 26 de enero de 2015 a las 12:34 horas, Flores Negreros ingresó a la misma con autorización de Juan Carlos Monzón. Minutos después ingresó Edgar Ranferí Recinos alias el Piti, operador de negocios para Monzón en la Portuaria. El motivo de la reunión se ignora, sin embargo, Flores Negreros estaba intentando rescatar el proyecto.

Esta no habría sido la única reunión entre Flores Negreros y Monzón. Fuentes cercanas a la investigación afirman que el empresario visitó la oficina de Monzón en el edificio Sixtino II, zona 10, esta vez acompañado de Rodrigo Lainfiesta, para intermediar por la reactivación del proyecto. Esta información podría ser confirmada con los videos de las cámaras de seguridad de la empresa Canchas Deportivas de Monzón.

Flores Negreros cuenta que a finales de mayo de 2015 presentaron la papelería completa ante la SAT para lograr la autorización final. Sin embargo, la Intendencia de Aduanas, dirigida en ese entonces por Claudia Méndez (capturada por el caso La Línea), les envío un documento en el que les pedía resolver algunas dudas, Construtec respondió a todas las inquietudes de la SAT, pero no tuvieron respuesta.

Entre los audios presentados por el MP y la CICIG por el caso de La Línea, se escucha una conversación entre Monzón y la intendente Claudia Méndez. En el audio el ex Secretario Vicepresidencial le pide a Méndez de favor que detenga el proceso “de una rampa”. Una fuente cercana a la investigación confirma que Monzón se refería a la rampa de Construtec.

En una declaración ante el MP a la que tuvo acceso elPeriódico, Flores Negreros admitió que  en junio de 2015 junto con un socio, adquirieron por Q3 millones la casa de descanso Monterrico de Pérez Molina, la misma que fue adquirida con fondos de la coperacha. El intermediario de esta compra fue el testaferro de la ex Vicepresidenta y el expresidente, Samuel Aceituno, hoy capturado por lavado de dinero. Flores Negreros  aseguró reiteradamente que desconocía al propietario real del inmueble.

Flores Negreros, con la voz quebrada, indicó que este proyecto ha afectado seriamente sus finanzas pues la deuda con el CHN por Q10 millones aún persiste. Su siguiente estrategia es demandar a la Portuaria por los daños y perjuicios que le han provocado por los retrasos. El otro socio de la empresa, William Álvarado, accedió inicialmente a una entrevista, posteriormente se limitó a enviar a elPeriódico una denuncia en la que se limitó a asegurar que su nombre fue usurpado en la factura de la lancha.

Investigación abierta

>El pasado 8 de junio, el titular de la Contraloría General de Cuentas, Carlos Mencos, presentó una denuncia penal contra este y otros 18 usufructos entregados en la Portuaria Quetzal desde 2008.

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