Martes 19 DE Marzo DE 2019
Investigación

Los alfiles de César Medina en la Portuaria Quetzal

Este viejo conocido de la política guatemalteca fue uno de los creadores del usufructo TCQ, pero la ex Vicepresidenta decidió dejarlo fuera de la repartición del millonario soborno. César Medina Farfán, sin embargo, nunca se alejó. El operador del negocio William Schwank, el exinterventor Allan Marroquín, a quien cedió un apartamento en zona 10, e incluso el sustituto de este, Carlos Lainfiesta, fueron personal clave para cerrar negocios en la Portuaria, los tres llegaron ahí por su influencia.

Fecha de publicación: 09-05-16
Detenido por el caso Redes, Medina ha estado vinculado a los negocios de la Portuaria desde tiempos del FRG. Ahora sirve como testigo en el caso TCQ. Por: Investigación investigacion@elperiodico.com.gt
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Para César Medina Farfán la Portuaria Quetzal ha sido, desde hace años, un tablero de ajedrez donde los interventores, y otras figuras clave, eran sus alfiles.

El usufructo otorgado a Terminal de Contenedores Quetzal (TCQ), por el que la empresa española pagó US$24.5 millones en sobornos a Otto Pérez Molina, Roxana Baldetti y sus operadores, pareció ser el entierro de Medina Farfán en los negocios de la Portuaria.

Aunque Medina Farfán fue uno de los gestores del usufructo, la ex Vicepresidenta solicitó expresamente que este no participara en la repartición del soborno. Él, físicamente, se alejó de las operaciones, no obstante sus operadores continuaron dentro.

El primer candidato a interventor de la Portuaria, William Schwank, es su socio en una empresa inmobiliaria. El segundo candidato, Allan Marroquín, quien sí fue nombrado por el entonces presidente Pérez Molina, ha sido su abogado desde años atrás y recibió de Medina un apartamento en zona 10.

A ellos se suma Carlos Lainfiesta, el último interventor de la Portuaria y hermano de la exministra y después asesora de la Secretaría Privada de la Presidencia (Gustavo Martínez).

Según el testimonio de un empleado de Medina, obtenido por el Ministerio Público (MP), este narró que durante la campaña electoral de 2011, el financiamiento que Medina Farfán dio para el Partido Patriota se utilizó expresamente para costear los viajes de Lucy Lainfiesta, exministra de Desarrollo Social ,y de Gustavo Martínez.

Carlos Lainfiesta hermano de la exministra de Desarrollo, fue el último interventor de la Empresa Portuaria.

Carlos Lainfiesta hermano de la exministra de Desarrollo, fue el último interventor de la Empresa Portuaria.

El origen del estratega

Medina Farfán saltó a la fama con el caso conocido como Conexión Panamá. En marzo de 2002 se descubrió su participación en varios viajes y la apertura de empresas y cuentas bancarias en aquel país, las cuales estaban vinculadas al entonces presidente Alfonso Portillo, el vicepresidente Juan Francisco Reyes López y su hijo Juan Francisco Reyes Wyld.

Portillo reconoció que Medina Farfán era su amigo y que incluso había usado el avión presidencial, pero negó la existencia de las cuentas bancarias y declaró entonces que todo era un montaje creado por empresarios para desacreditarlo.

Fuentes cercanas al gobierno del Frente Republicano Guatemalteco (FRG) cuentan que Portillo dividió los negocios de la Portuaria Quetzal en dos: Las grúas se las dejó a su secretario privado, Julio Girón; y a Medina Farfán le dio la libertad de operar desde la Portuaria. Operó, administró y gestionó diferentes negocios de infraestructura a la sombra durante el gobierno eferregista.

En este mismo periodo, además, Medina Farfán se hizo amigo de Gustavo Alejos a quien conoció durante la campaña eferregista, y dio su visto bueno para incrementar las ventas de J.I Cohen, la empresa farmacéutica para la cual laboraba Alejos, al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS).

Durante este periodo Medina y Alejos compartieron el mismo edificio, en la zona 10, mientras Medina ocupaba un nivel completo. Alejos adquirió su primer apartamento, un nivel abajo de él.

Con el gobierno de Óscar Berger, la persecución en contra de los exeferregistas tomó auge, lo que obligó a Medina Farfán a bajar su perfil.

Medina volvió discretamente a la escena durante el gobierno de Álvaro Colom. Con el nombramiento de Alejos como secretario privado de la Presidencia, al operador de los puertos se le abrió de nuevo las puertas: con él llegó William Schwank el operador a la sombra de Medina.

Testigos que han declarado por el caso TCQ aseguraron al MP que fueron ellos dos los primeros gestores de este negocio.

Durante todo este tiempo Medina Farfán se dedicó paralelamente al negocio inmobiliario. Fuentes que compartieron con el expresidente Portillo aseguran que varios de los bienes que administra Medina Farfán son en realidad, parte del patrimonio que Portillo acumuló ilícitamente durante su mandato. César Medina Farfán a través del Total Bank y Luis Aguilar del desaparecido Banco La República, también ayudaron a “lavar” el dinero que Portillo y Girón obtuvieron de la corrupción a gran escala de su gestión de gobierno.

Uno de los tantos inmuebles que adquirió Medina Farfán desde entonces pasó, una década después, a manos del exinterventor Allan Marroquín.

Allan Marroquín fue el primer interventor de la Portuaria en el gobierno de Otto Pérez, su bufete trabajó para Medina Farfán.

Allan Marroquín fue el primer interventor de la Portuaria en el gobierno de Otto Pérez, su bufete trabajó para Medina Farfán.

El apartamento de Marroquín

En el año 2004, cuando Portillo ya había dejado el cargo presidencial, la empresa Inversiones El Refugio S.A. adquirió un apartamento ubicado en el décimo piso del edificio Real de La Villa, zona 10. El inmueble mide 258 metros cuadrados e incluye tres parqueos más tres bodegas. Tiene un valor comercial registrado de Q1 millón 369 mil.

La empresa está vinculada a Medina Farfán. Como representante legal de la sociedad figura Gustavo Adolfo Cancinos Sazo, quien salió a luz este año por su participación en el caso Redes. Cancinos, a través de su hija, fue el intermediario para recibir sobornos mensuales de US$20 mil que la empresa Jaguar Energy pagaba a Medina Farfán y el exsecretario presidencial, Gustavo Martínez.

En el año 2013, el apartamento cambió de propietario legal aunque pasa, de nuevo, a otra empresa propiedad de Medina.

Esta vez es Il Fiorentino S.A. el nuevo propietario. Su representante legal es Mario Alejandro Iturbide Wohlers, otro testaferro del estratega que figura también en la offshore en Panamá Basilea Group S.A., en la que figura en el directorio junto a Ana Fabiola Monzón de León, otra empleada de Medina.

En el año 2015, Il Fiorentino S.A. hizo su último cambio en el Registro Mercantil. En el mes de marzo, se inscribió como representante legal y administrador único a Allan Herbert Marroquín Castillo, el exinterventor de la Portuaria Quetzal.

Marroquín, fue nombrado en 2015 como administrador de la empresa de Medina Farfán, dueña del apartamento en zona 10.

Marroquín, fue nombrado en 2015 como administrador de la empresa de Medina Farfán, dueña del apartamento en zona 10.

Otro apartamento  para otro aliado

Gustavo Martínez, el exsecretario presidencial, también fue un supuesto cliente de Medina Farfán. El 9 de diciembre de 2013, el yerno del Presidente compró un apartamento en el mismo edificio y a la misma empresa que Allan Marroquín.

El ex Interventor y el ex Secretario llegaron a compartir el piso 10 del Edificio Real de La Villa, aunque se sabe que ninguno de los dos lo habitó como residencia permanente.

El precio que Martínez pactó fue de Q1 millón 334 mil 712.05 que el ex Secretario de la Presidencia canceló mediante 18 cuotas de Q75 mil y un último pago de Q59 mil 712.05, según la escritura número 467 faccionada por la notaria Mónica Ilena Rosales, exsocia del bufete de Martínez Luna.

La operación aparentaba ser legal, sin embargo, la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y el Ministerio Público (MP) acusaron a Martínez Luna y al empresario César Medina Farfán de participar en el caso Redes para proteger, mediante el Presidente, a la empresa Jaguar Energy.

Un político que mantuvo relación durante un tiempo con Medina Farfán y que pidió omitir su nombre para este reportaje al cuestionarle por los negocios de este en la Portuaria manifestó: “Medina ve: Agefinsa, Z Gas, los que generan la luz en el Puerto, Jaguar Energy, rampas y vistas de aduanas”.

Además del caso Redes, que involucra a empresas instaladas en la Portuaria, Medina es amigo desde tiempos del FRG de Fernando Jarquín, propietario de Agefinsa, y a quien también le vendió un apartamento vecino al de Marroquín y Martínez en la zona 10.

Nada pasa por casualidad

Según las investigaciones del MP, William Schwank fue al inicio la primera opción para ser el Interventor de la Portuaria Quetzal, sin embargo, los testimonios recabados señalan que Alejos dio malas referencias de él al Presidente y este pidió otra opción.

Schwank es representante legal de Los Guacalitos S.A., la empresa con la que Medina vendió a Baldetti el terreno sobre el que ella pretendía construir un edificio de apartamentos. Aunque fue vetado por Pérez Molina, fue contratado como asesor del interventor en la Portuaria. Durante 2013, ganó Q255 mil 360.

En la audiencia unilateral ante el juez Miguel Ángel Gálvez para solicitar las capturas por el caso TCQ, el fiscal Juan Francisco Sandoval manifestó que Sergio Estuardo Reyes Calderón, empleado de Medina Farfán, patrocinó la campaña de Otto Pérez, en específico, subsidiando los gastos de Gustavo Martínez, Lucy Lainfiesta y su hermano Carlos Lainfiesta, quien el 20 de junio de 2014 llegó a reemplazar a Marroquín en el cargo de interventor de la Empresa Portuaria Quetzal.

El que paga las cuentas

Durante la pasada campaña electoral, Alfonso Portillo intentó participar como candidato a diputado por el partido Todos. El ex Presidente manifestó durante su primera aparición pública con la agrupación que Medina era su amigo al igual que Julio Girón y negó que estos fueran a financiar su participación política.

Sin embargo, fuentes que compartieron con él durante la campaña electoral confirmaron que las cuentas tanto de él como de su exesposa Evelyn Morataya fueron pagadas por Medina durante el tiempo que estuvo en el país.

Morataya incluso se mostraba preocupada, manifestaron las fuentes, luego de que se destapara el caso Redes en donde estuvo involucrado Medina y sobre quien existía intervención telefónica por parte del Ministerio Público. Morataya se inquietaba por las conversaciones que habrían cruzado.

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