Martes 25 DE Septiembre DE 2018
Investigación

El frustrado sueño inmobiliario de Baldetti y el “Guacalito” de los sobornos

Un edificio de apartamentos era el plan más ambicioso que tuvo la ex vicepresidenta en la ciudad capital. El terreno sobre el que sería construido mide más de 6 mil metros cuadrados, está ubicado al inicio de carretera a El Salvador y le fue vendido en su mayoría por César Medina Farfán, un viejo conocido de la corrupción gubernamental en Guatemala.

Fecha de publicación: 02-05-16
El terreno baldío está ubicado sobre el kilómetro 6.7 de la carretera a El Salvador. Durante los allanamientos por el caso “La Línea“ fueron incautados los planos del edificio que ahí construiría. Por: Investigación investigacion@elperiodico.com.gt
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Hasta antes de ser capturada, Ingrid Roxana Baldetti Elías tenía en sus propiedades inmobiliarias asegurado su retiro. La finca de Tecpán la habría usado para descansar en sus últimos días, o si quería clima cálido, habría podido ir a su chalé en Marina del Sur, Escuintla. Mientras tanto sus cuatro casas, cuatro apartamentos, dos oficinas y hotel en La Antigua Guatemala le hubieran generado una renta segura, ya sea por venta o arrendamiento. Su vejez estaba libre de carencias económicas pero para ella no era suficiente, quería más.

El más ambicioso de sus negocios personales fue un complejo habitacional de varios niveles. Hubiera sido construido sobre dos terrenos que sumaban más de 6 mil metros cuadrados ubicado en el kilómetro 6.7 carretera a El Salvador. Las ilusiones de Baldetti por ser propietaria de ese amplio espacio de tierra empezaron, al menos, desde agosto de 2011.

Faltaba un mes para las elecciones y las encuestas le aseguraban la victoria. La ex vicepresidenta se acercó al lugar pero, en ese entonces, solo compró el terreno trasero donde construyó su casa de Los Eucaliptos, zona 14.

Tan confiada se sentía de los próximos resultados que, un mes antes de las votaciones, aceleró los trabajos para demoler las tres casas que ahí existían y construir una mansión. Adquirirla antes de asumir el cargo le serviría para justificar que la misma no fue producto de enriquecimiento ilícito. La casa le fue entregada unos días antes de terminar el año.

El origen de los fondos con que compró el inmueble se desconocen con exactitud aunque al comparar la fecha cuando fue adquirida por medio de Víctor Hugo Hernández, testaferro del exsecretario vicepresidencial, Juan Carlos Monzón, y se contrasta con los indicios que han dado las investigaciones del Ministerio Público (MP) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), se puede deducir que fue pagada con fondos recaudados durante la campaña del Partido Patriota.

Baldetti presumía de su nuevo hogar, la piscina, el jacuzzi y la sala de cine que más tarde equiparía con la pantalla de televisión más grande del mundo en ese entonces. Pero su proyecto inmobiliario apenas empezaba.

En 2013 usó parte del soborno que recibió de la empresa Terminal de Contenedores de Barcelona (TCB) para comprar la primera parte del terreno donde construiría su edificio.

Tuvo que esperar hasta 2015 para adquirir los restantes 4 mil 787.61 metros cuadrados. El intermediario de este último terreno fue César Medina Farfán, uno de los primeros gestores del negocio con TCB y operador dentro de la Portuaria Quetzal.

El rey nunca pierde

Medina Farfán, de 63 años, volvió a la atención de los medios después que en 2002, durante el gobierno de Alfonso Portillo, su socio y amigo, se le señalara de ayudar al entonces mandatario para trasladar maletas cargadas de dinero hacia Panamá. Para sacar el efectivo del país utilizaron el avión presidencial.

En ese entonces los señalamientos no encontraron respaldo en las investigaciones del MP y el caso fue olvidado. Mientras tanto, Medina Farfán se dedicó a la compra y venta de inmuebles, en específico apartamentos en prestigiosas zonas de la ciudad. Sus mejores clientes eran funcionarios y operadores de empresarios que lucraban con el Estado, como el exinterventor de la Portuaria, Allan Marroquín, el expresidente del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), Juan de Dios Rodríguez, la ex vicepresidenta, y otros.

Desde 2004 hasta 2015, Medina Farfán mantuvo un perfil bajo a la luz pública, aunque dentro de su círculo permaneció activo, en especial desde el inicio del gobierno del Partido Patriota.

Se hizo visible hasta hace unos meses por el caso “Redes”, donde el MP y la CICIG lo señalaron de utilizar sus influencias para beneficiar a las empresas Zeta Gas que deseaba construir un depósito aduanero en Puerto Quetzal; acercar a la empresa Jaguar Energy con el presidente Otto Pérez Molina y así obtener beneficios para la misma; y ayudar al superintendente de Administración Tributaria (SAT) para desestimar una denuncia en su contra por medio del juez José Luis Patán.

La mansión de Los Eucaliptos, zona 14, fue comprada en 2011. Contaba con jacuzzi, sala de cine, áreas independientes para los hijos de la ex Vicepresidenta.

La mansión de Los Eucaliptos, zona 14, fue comprada en 2011. Contaba con jacuzzi, sala de cine, áreas independientes para los hijos de la ex Vicepresidenta.

Fuentes cercanas a la investigación lo describen como “el rey de la Portuaria” por la alta influencia que maneja en la zona. Las mismas fuentes indican que en 2011, cuando apenas habían transcurrido unos días que Pérez Molina y Baldetti Elías habían sido electos como binomio presidencial, Medina Farfán viajó a España para negociar con los altos mandos de la Terminal de Contenedores de Barcelona (TCB), empresa que más tarde sería beneficiada con el usufructo TCQ por el que pagaría, al menos US$24.5 millones por sobornos.

Si bien Medina fue uno de los primeros gestores del negocio con la empresa española, la ex vicepresidenta decidió dejarlo fuera de la repartición de coimas desde el inicio. En su lugar fue designado Guillermo Lozano, piloto del binomio presidencial durante el tiempo de campaña, y después reemplazado por el exsecretario de la Vicepresidencia, Juan Carlos Monzón.

Medina quedó fuera, pero no perdió del todo. Entre sus propiedades guardaba una que le hacía mucha ilusión a Baldetti. El contrato iba camino de concretarse, incluso hubo dos pagos, pero las primeras investigaciones del MP y CICIG los alertaron y el negocio quedó tumbado.

El “Guacalito” de los sobornos

La empresa propietaria del amplio terreno se llama Los Guacalitos, S.A. y como domicilio fiscal del último de sus representantes muestra la 5a. avenida 15-45, zona 10, edificio Centro Empresarial Torre 1 502, lugar donde se encuentra la oficina de Medina Farfán.

Esta empresa ya había sido identificada en las investigaciones. Durante los operativos del caso “Redes”, en específico el que involucró a la empresa Jaguar Energy, Los Guacalitos, S.A. fue la sociedad que recibió parte del soborno que la compañía energética pagaba a Medina Farfán y al secretario Privado de la Presidencia, Gustavo Martínez.

Jaguar Energy disfrazaba la coima para los funcionarios a través de una supuesta asesoría a Karen Cancinos. Cada mes le emitían un cheque por US$20 mil, ella al recibirlos daba los fondos a su padre, Gustavo Adolfo Cancinos Sazo y este, a su vez, lo depositaba parcialmente a Los Guacalitos, S.A.

Aunque como se dijo, Medina Farfán no recibió un porcentaje de la coima dada por la empresa TCB, él sí tenía dentro de la estructura a gente de su confianza. Uno de los representantes legales de Los Guacalitos, S.A. fue William Anthony Shwank López, miembro del equipo de trabajo del exinterventor de la Portuaria, Allan Marroquín.

Shwank fue uno de los primeros candidatos para ocupar el puesto de Interventor pero, por consejo de Gustavo Alejos (también uno de los gestores del proyecto TCQ) al presidente, este fue relegado a un puesto menor.

La empresa Los Guacalitos,  S.A. nombraría más tarde como representante a Ana Fabiola Monzón, quien es directora en la offshore de Panamá Basilea Corp., S.A. En esta misma sociedad también es parte del directorio Nicolás Miguel Ángel Calderón Gutiérrez, quien entre 2012 y 2014 recibió Q333 mil 200 por su asesoría en seguridad para la Empresa Portuaria Quetzal. Medina Farfán nunca se alejó de TCQ ni de Baldetti.

Una investigación de elPeriódico reveló cómo Baldetti adquirió la vivienda por medio de testaferros.

Una investigación de elPeriódico reveló cómo Baldetti adquirió la vivienda por medio de testaferros.

La transacción incompleta

Fuentes cercanas a la investigación confirmaron que la ex vicepresidenta hizo dos pagos para comprar el terreno. El primero fue por US$245 mil y el segundo por US$650 mil, para el resto acordaron pagarle con un contrato en la Portuaria Quetzal aunque, según afirmaron, ya no se llevó a cabo.

Durante allanamientos a las oficinas de Monzón, el exsecretario vicepresidencial, fueron hallados un paquete de planos que contenían los trazos del futuro edificio de Baldetti.

Las negociaciones quedaron en el aire después que a inicios de 2015, personal del MP fuera visto cerca de la oficina de Medina Farfán. Tiempo después los integrantes de la estructura de defraudación fiscal “La Línea” fueron capturados y el sueño inmobiliario de Baldetti pasó a segundo plano.

Mientras la ex vicepresidenta cumplía cinco meses de guardar prisión, y Medina Farfán, también detenido, se convertía en testigo para el caso TCQ, la empresa Los Guacalitos, S.A. registró un último movimiento mercantil el 22 de enero de este año. Ese día fue inscrito como nuevo representante legal Javier Alejandro Álvarez González, quien al menos hasta 2013 fue asistente administrativo financiero en el Registro de Información Catastral (RIC), una de las entidades de Gobierno sobre las que mayor control ejercía Juan Carlos Monzón.

El terreno que amplió TCQ

La vivienda de Los Eucaliptos, zona 14,  fue adquirida por medio de la empresa Sistemas Avanzados en Informática Aguilar Alvarado, S.A., cuyo representante legal era Víctor Hugo Hernández, empleado de Monzón Rojas.

Durante los allanamientos por el caso de defraudación aduanera “La Línea”, el MP y CICIG hallaron un documento elaborado por Jonathan Chévez, el hombre al que Baldetti delegó la responsabilidad de “blanquear” los US$4.2 millones que recibieron ella y el Presidente como soborno que por otorgar el usufructo a TCQ.

El dinero de Baldetti que manejó Chévez sirvió para comprar el terrreno vecino a la mansión. Este lote mide más de mil metros cuadrados y sería uno de los dos sobre los que ella pretendía construir su edificio.

Según el documento, el publicista Leonel Rivas recibió de Chévez US$ 871 mil 442 por la propiedad.

US$945


Mil fueron pagados a César Medina por el terreno. El pago pendiente sería cancelado con un contrato en la Portuaria Quetzal.

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