Lunes 19 DE Noviembre DE 2018
Investigación

Consultper, la máquina de dividendos de Otto Pérez

Copiando la estrategia de Roxana Baldetti con Proinver, Otto Pérez empezó a hacer lo propio con Consultper, S.A.; el ex Presidente compró acciones de una empresa que mediante simulación de facturación le generaría suficientes dividendos para justificar sus crecientes ingresos producto de sobornos y comisiones obtenidos en los negocios estatales. Ambas empresas fueron creadas y administradas por Julio Aldana Franco y Samuel Aceituno Juárez.

Fecha de publicación: 25-04-16
Otto Pérez enfrenta por el momento dos procesos legales y no se descarta que pueda enfrentar otros más relacionados con lavado y cohecho pasivo. Por: Investigación investigacion@elperiodico.com.gt
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El 18 de febrero de 2014, el entonces presidente Otto Pérez Molina recibió un préstamo de Q3.5 millones otorgado por el Banco de Desarrollo Rural (Banrural); como garantía hipotecó una finca en Santa Rosa y una vivienda ubicada en Residenciales Altamira II, Zona 7.

La finalidad del crédito era la “cancelación de pasivos bancarios”; sin embargo, Pérez Molina no pasaba  problemas financieros: el 30 de noviembre de 2013 recibió una comisión de US$3  millones 631 mil por facilitar el usufructo de un terreno en Puerto Quetzal para que la empresa española Terminal de Contenedores de Barcelona (TCB) edificara y operara un nuevo puerto, según los reportes decomisados a Jonathan Harry Chévez, un conocido lavador de dinero.

 El verdadero objetivo del crédito habría sido simular una transacción legal para la compra de acciones de Consultoría de Outsourcing y Reclutamiento de Personal, Sociedad Anónima (Consultper), una empresa fundada por Julio Aldana Franco y administrada por Samuel Aceituno Juárez, quienes también crearon Proyectos Rentables de Inversión, S.A. (Proinver), que le servía de fachada a la ex vicepresidenta Roxana Baldetti para generarle “dividendos”.

El origen de Consultper

Consultper fue una empresa que, tal como Proinver, fue creada por Julio Aldana Franco. La sociedad inició el 17 de noviembre de 2006, y como representante legal figuran el mismo Aldana Franco y el socio de este, Samuel Aceituno, a su vez representante legal de Proinver y Construcciones y Caminos S.A.

Pérez y Baldetti buscaban por medio de Juan Carlos Monzón tener empresas creadas antes de que asumieran el mandato, para justificar que eran socios desde antes de estar en el poder.

Consultper no figuró en la primera declaración patrimonial de Pérez Molina sino hasta 2014, cuando Aldana Franco gestionó un préstamo por Q3.5 millones en Banrural para el Presidente.

El objetivo de esta hipoteca, por la que Pérez Molina dejó en garantía una propiedad que heredó de sus padres y su finca ganadera en Santa Rosa, era justificar el capital con el que compró al menos el 25 por ciento de las acciones de Consultper.

Es decir, Aldana Franco creó una ruta legal para que quien quisiera investigar al ex Presidente no pudiera encontrar inyecciones de capital sin respaldo lícito. No obstante, su estrategia tenía un error que incomodó a Baldetti porque lo haría pagar más “impuesto de lavado” de lo necesario.

Una llamada delatora

Durante las investigaciones de la red de defraudación aduanera conocida como La Línea, los investigadores del Ministerio Público (MP) interceptaron una llamada en la que Salvador Estuardo González (alias Eco) se comunicaba con la entonces vicepresidenta Roxana Baldetti.

La llamada realizada el 27 de marzo de 2015 decía lo siguiente:

Roxana Baldetti: Estuardo…

Estuardo González: ¿Qué manda?

Roxana Baldetti: Estaba platicando con el jefe (Otto Pérez Molina) de la reunión de anoche, me estaba contando de los números que hicieron.

Estuardo González: Ajá.…

Roxana Baldetti: Yo personalmente sabe que a Julio (Aldana Franco) yo ya le tengo desconfianza. Entonces yo no creo que el Presi…, que el señor ehh… señor ehh.. el presidente de la empresa tenga que pagar eso (tasa del Impuesto Sobre la Renta), yo creo que deberíamos de hablar con Mario (Contreras, auditor de las empresas vinculadas a la Vicepresidenta).

Estuardo González: No, ya se modificó hoy, pero no le he querido avisar nada hasta que no tenga en mis manos un documento que varía hacia bastante bajo lo que está mal.

Roxana Baldetti: Si usted, porque yo ya poco a poco me voy separando (de Julio Aldana Franco) y quiero que también el Presidente se separe.

La llamada hacía referencia a una reunión sostenida un día antes por González, quien acudió a la zona 10, estacionó su vehículo en la Boutique Emilio (base de operaciones de La Línea) y caminó a la oficina donde Pérez Molina atendía sus reuniones privadas y del Partido Patriota.

Tres personas participaron en aquella reunión. Eco, el economista contratado para poner en orden las empresas de Baldetti; Mario Contreras, el auditor especializado en limpiar y reacomodar el pasado financiero de las sociedades que así lo necesitaran; y Julio Aldana Franco, el asesor financiero, gestor de préstamos millonarios, y socio de la ex Vicepresidenta en el centro comercial Megaplaza, ubicado en Estanzuela, Zacapa, entre otros proyectos.

El impuesto de “lavandería”

Esa noche discutieron un nuevo proyecto, esta vez, para ayudar a las finanzas de Otto Pérez Molina. La empresa sobre la que se enfocarían era Consultper y la idea era aplicar la misma estrategia que utilizó Baldetti con Proinver para que así, cuando ella dejara el cargo, tuviera una empresa que generara suficientes dividendos (ganancias) para justificar su nueva fortuna. Si Pérez Molina quería retirarse de la Presidencia tranquilo, tenía que cambiar sus métodos.

“Ellos (Pérez Molina y familia) creían que entre menos facturaran mejor, porque así no tenían que pagar impuestos. Yo les dije que era todo lo contrario”, cuenta Eco mientras explica la estrategia creada originalmente por Julio Aldana Franco y que intentarían aplicar a Consultper.

Eco administró Proinver junto con las otras seis empresas de Baldetti conocidas como Grupo Estrella. González preguntaba a su clienta cuánto quería que le generara de dividendos anuales su compañía. Si ella decía, por ejemplo, Q1 millón, Eco tomaba esta cantidad como dividendo neto, sumaba el 12 por ciento de IVA y el siete por ciento de ISR, lo dividía entre 12 y el resultado era el estimado mínimo que debía facturar mes a mes. El 19 por ciento en tributos era, explica González, “algo así como pagar el impuesto por lavar dinero”.

Si un día Baldetti era cuestionada sobre el monto de su patrimonio, ella sin ningún problema habría podido desplegar las constancias de pagos a la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT). Si todos los impuestos estaban al día, sus ingresos habrían tenido un sustento. La estrategia de sus asesores financieros se perfilaba como la coartada ideal, a no ser porque se descubrió la estructura de defraudación de La Línea, lo que hizo que el fraude se develara.

“El Presi, el señor eeeh… el presidente de la empresa”

Al final de aquella reunión, el economista (González), el asesor financiero (Julio Aldana Franco) y el auditor (Mario Contreras), junto con Pérez Molina acordaron un plan para Consultper y su accionista: el Presidente. Los montos para el lavado (pago de impuestos) que dieron en esa ocasión para Pérez, fueron superiores (12 por ciento de IVA y 25 por ciento de ISR) a lo que pagaba Baldetti. El exmandatario se quedó intranquilo y lo comentó con la ex vicepresidenta.

Baldetti se preocupaba por las finanzas de Pérez Molina así que, un tanto molesta y sabida de que este no era un tema que debía discutir por teléfono, llamó de inmediato a González.

Aldana Franco tenía registrada a Consultper en el régimen del 25 por ciento de ISR. Para él resultaba ventajoso pues, con las otras actividades comerciales que realizaba, podía generar suficientes gastos para reducir sus ganancias y pagar la menor cantidad de impuesto posible.

Para el ex Presidente esto era una desventaja, estar inscrito en este régimen implicaba más control, presentar estados financieros auditados y realizar auditorías a su empresa, pero sobre todo pagar más por el lavado, lo cual le molestaba y se lo habría manifestado a Baldetti.

El único ganador era Aldana Franco, pues, aunque eran socios en Consultper, había acordado que Pérez Molina pagaría el total de los impuestos de lo que lavaba con dicha empresa.

Finalmente, Consultper se cambió a un régimen único del siete por ciento de ISR. Lo que proseguía era la limpieza del pasado de la sociedad, de eso se encargaría el auditor Mario Contreras.

El escudo financiero con que se defendería Pérez Molina al salir de su mandato empezaba a forjarse, incluso hizo los pagos para financiar la operación. Si la estrategia no concluyó, fue porque dos semanas después, el 16 de abril de 2015, González y los mandos medios de La Línea fueron capturados por la Policía Nacional Civil, el Ministerio Público y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) tras una investigación.

Julio Aldana Franco, el asesor

Julio Aldana Franco es un empresario zacapaneco que ha tenido relación con los últimos dos gobernantes.  Trabajaba como captador de fondos y colocador de préstamos.  En 2012 conoció a la vicepresidenta Roxana Baldetti, por medio de su hermano Mario, y se ofreció a asesorarla financieramente.  Baldetti invirtió varios millones de quetzales y se convirtió en accionista de varias empresas de Aldana Franco, como Megaplaza y Proinver (donde compró el 40 por ciento de las acciones), las cuales desarrollaron proyectos inmobiliarios como el centro comercial Megaplaza en Estazuela, Zacapa, y el residencial las Gardenias en Coatepeque, Quetzaltenango.  Proinver le servía de fachada para obtener millonarios dividendos y justificar sus crecientes ingresos.  Proinver pagaba los millonarios gastos que Baldetti realizaba con sus tarjetas de crédito.  Además, le ayudó a obtener créditos millonarios para justificar operaciones como la compra del hotel Mansión de la Luz en La Antigua Guatemala mediante la empresa Inversiones Galu, S. A. o la compra de oficinas mediante la empresa Grupo Agroindustrial 2011.

Un alquiler con el Estado

En febrero de 2014, Samuel Aceituno Juárez –en representación de la empresa Consultper– suscribió un contrato con el Ministerio de Trabajo para el alquiler de una propiedad en el municipio de Zacapa, en donde se ubicaría la sede regional de la institución. En total, la empresa de la cual es accionista Otto Pérez recibió Q97 mil 500 por el alquiler durante 2014.

Primera captura

El viernes pasado, la Policía Nacional Civil (PNC) anunció por medio de sus perfiles en Twitter, y Facebook, la aprehensión del señor Samuel Aceituno Juárez, en cumplimiento a una orden de captura emitida por el Juzgado B de Mayor Riesgo, el mismo que sigue los procesos en contra de La Línea y la adjudicación previo pago de sobornos del usufructo de un terreno en Puerto Quetzal a la Terminal de Contenedores Quetzal (TCQ).

Aceituno es, junto a Julio Aldana Franco, el representante legal de Consultper.

Antes de su captura, Aceituno aceptó, por medio de su abogado, hablar con elPeriódico para este reportaje. Sin embargo, la entrevista ya no se logró concretar.

La anécdota de los Q200

“Mi trabajo era hacer cálculos, nunca toqué dinero, pero le hacía cálculos para justificar cuánto debía facturar (Consultper) para poder recibir determinado monto de dividendos.

Fue lo que se empezó a hacer en marzo de 2015. En mi computadora está la fórmula y Julio Aldana se encargaba de sacar esos recursos de la empresa”, revela Estuardo González, alias Eco.

Aceituno es representante legal de la empresa Construcciones y Caminos, S.A. a nombre de la cual fue adquirido el chalet en Monterrico, un regalo de cumpleaños para Pérez.

Aceituno es representante legal de la empresa Construcciones y Caminos, S.A. a nombre de la cual fue adquirido el chalet en Monterrico, un regalo de cumpleaños para Pérez.

“Dicha estrategia se empezó a hacer con Otto Pérez Molina hasta después de la reunión de marzo. Antes de eso hubo otras reuniones, pero hasta entonces aceptó que se hiciera la misma operación que se hacía con Roxana Baldetti y que Julio Aldana concretaba con las empresas.

“A finales de marzo de 2015, llegó Luisa de Pérez (esposa de Otto Pérez Leal) a la oficina de Julio Aldana Franco (en el Edificio Paseo Plaza, Zona 10) y le llevó el dinero para el pago de los impuestos a Claudia Orellana, su asistente.  Como Luisa no la conocía, me llamó para que la acompañara y se la presentara; llevaba un maletín en donde iba el dinero y se lo entregó, nunca me enteré cuánto dinero iba, pero Claudia me escribió después para decirme que hacían falta Q200 y que por favor le avisara a Luisa sobre lo que faltaba. A través de un chat le avisé a Luisa que hacían falta Q200, pero que no se preocupara porque ya los había puesto yo. Me contestó alterada que cómo iban a hacer falta Q200 mil, y le dije que eran Q200; no puedo imaginar cuánto dinero era lo que le habían llevado a Aldana para que ella pensara que eran 200 mil lo que hacía falta”, relató González.

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