Domingo 5 DE Abril DE 2020
Inversión

Teletrabajo aplica para una minoría en el país

La informalidad, las principales actividades económicas y el difícil acceso a herramientas tecnológicas limitan laborar desde la casa en Guatemala.

Fecha de publicación: 23-03-20
Sin opción Con la pandemia del coronavirus se dice que los mayores de 70 años se queden en la casa, pero si ese hombre o mujer tiene una carnicería, labora en un taller, muy difí cilmente va a tener esa opción, dijo Linares.
Por: GELDI MUÑOZ PALALA elPeriódico

Algunas empresas e instituciones públicas han adoptado el teletrabajo como una medida para contener la propagación del coronavirus o COVID-19. Sin embargo, para países como Guatemala es un reto por las características de la población económicamente activa (PEA) y la actividad productiva.

“Soy consultor, entonces puedo hacer teletrabajo, probablemente podría pasar aquí trabajando desde la casa porque solo necesito una computadora, y lo que necesito de la oficina me lo pueden enviar por correo electrónico”, comenta Luis Linares, coordinador de área laboral de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes).

Agregó que tal vez en los países desarrollados es más alto el porcentaje de personas que trabajan de esta forma, pero en Guatemala es una minoría. “Alguien hablaba del 30 por ciento, yo dudo que sea eso, es menor”, dijo.

Esto porque, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos (ENEI 1-2019), la PEA es 7.1 millones de personas, de los cuales 6.9 millones se encuentran ocupados. La tasa de desempleo abierto es de 2.5 por ciento y siete de cada 10 guatemaltecos ocupados están en la informalidad.

Linares considera que el porcentaje de teletrabajo para Guatemala es mínimo, por el tamaño de la informalidad, donde un 26.9 por ciento de la PEA está en el comercio, formal o informal, pero la mayor parte son informales que trabajan en mercados, centros de expendios, gasolineras, y otros negocios.

De la población ocupada, el 31.9 por ciento se dedica a la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, el 11.5 por ciento a industrias manufactureras, el 9.2 por ciento a la administración pública, el 7.8 por ciento a servicios y el 7.5 por ciento a construcción. Apenas 0.6 por ciento se desempeña en información y comunicación.

De las actividades que más concentran trabajadores informales son la agricultura y comercio, con 40.9 y 28.3 por ciento del total, respectivamente.

LIMITADO ACCESO

Vivian Guzmán, experta en temas de mercado laboral, comentó que para hacer teletrabajo se requiere computadora y conectividad y ambas aplican solo a un tipo de trabajo. “Si usted es una persona que trabaja con atención al público, no aplica. Es, además, un segmento pequeño que también, de alguna manera, ya cuenta con privilegios, dentro de eso me incluyo yo que soy consultora económica, que trabajo en mi casa, pero somos una minoría”, enfatizó.

Guzmán resaltó que para el teletrabajo no toda la población tiene acceso a computadora e internet. Según el Censo Nacional de Población y VII de Vivienda, el 62 por ciento de la población censada de siete años en adelante utiliza un teléfono móvil, eso significa 7.75 millones de personas.

El acceso a una computadora es menor, son 2.62 millones de personas (un 21 por ciento) y 3.67 millones a Internet (29 por ciento).

Sin opción

Con la pandemia del coronavirus se dice que los mayores de 70 años se queden en la casa, pero si ese hombre o mujer tiene una carnicería, labora en un taller, muy difí cilmente va a tener esa opción, dijo Linares.