Sábado 28 DE Marzo DE 2020
Inversión

¿Cómo viven en Venezuela quienes no tienen dólares?

La economía venezolana se comenzó a dolarizar tras la migración. 

Fecha de publicación: 24-02-20
Venezuela es una economía que enfrenta un bloqueo económico y que se dolarizó por la migración.
Por: Sputnik

Cada vez se habla más de cómo circulan dólares en determinadas zonas de Caracas. Pero, ¿qué sucede con aquellos que no acceden a la moneda estadounidense o solo lo hacen de forma esporádica? ¿Cómo enfrentan el día a día?

Es de noche y el torneo de fútbol avanza equipo tras equipo en la cancha que se encuentra en las alturas del barrio, entre casas humildes, edificios, y una neblina instalada sobre el cerro El Ávila. Cada inscripción costó US$10 en efectivo, el premio para el ganador también será en dólares: el 60 por ciento de lo que se recoja.

No sorprende, así como tampoco que los precios de una tienda de electrodomésticos estén directamente marcados en dólares, así como los alquileres, los vehículos o que en los supermercados o puestos de perros calientes se pueda pagar en dólares y, casi siempre, haya vuelto.

Aumento del uso del dólar en Venezuela afecta a quienes solo perciben moneda local

“Chamo, están todos fiebrúos con el dólar”, dice a Sputnik –en español venezolano– una vendedora de repuestos de moto en la avenida Baralt, en el popular oeste caraqueño.

El proceso se extendió durante 2019. Si antes era centralmente de clases medias altas –una entrada a una discoteca en las zonas adineradas caraqueñas se pagaba en dólares–, los últimos meses transversalizaron la presencia y necesidad de la moneda norteamericana.

El cambio central no fue tener al dólar como moneda de referencia y de ahorro, algo que, como en otros países de América Latina, por ejemplo, Argentina, es costumbre. La transformación fue que comenzaran a circular dólares para gastos de cada día: los billetes comenzaron a multiplicarse en las calles, en particular los de US$1, US$5, US$10 y US$20.

La sociedad, la economía de cada día, se vio así atravesada por una línea divisoria: el acceso a dólares y, junto con eso, en qué cantidad. Quienes dolarizaron sus ingresos, cálculos y cuentas bancarias quedaron a salvo de las dificultades económicas. ¿Qué sucede, en cambio, con quienes quedaron por fuera, o en los bordes, de ese proceso?

Bolívares venezolanos

La economía venezolana ha atravesado en los últimos cinco años situaciones tan complejas como el desabastecimiento de productos de primera necesidad, la inflación e hiperinflación, o la ausencia y reventa de dinero en efectivo. La llamada dolarización es uno de los nuevos fenómenos dentro del cuadro prolongado de diferentes dificultades.

Ante estos escenarios han surgido numerosas formas de resistencia y recomposición. Mariana García y Hernán Vargas, investigadores venezolanos, han estudiado durante los últimos tres años cómo han sido esas mutaciones, particularmente en los sectores populares, pero también en las clases medias.

Se trata de una línea de investigación sobre lo que llaman “reproducción social y economías populares”, en un contexto donde, como explica Vargas, “en tres años ha venido cambiando tremendamente”. La dinámica venezolana, tanto económica como política –dimensiones inseparables– es vertiginosa.

A pesar de los cambios, algunos elementos centrales de la mutación, tanto en áreas urbanas como rurales, se han conservado. 

Migraciones laborales

En primer lugar, “la reconfiguración del trabajo que hace que te muevas del trabajo formal al informal, por cuenta propia, que puede ser dentro o fuera del país, porque la búsqueda es la de mayor cantidad de divisas”.

En segundo lugar, García explica que una de las cosas “determinantes en la materialidad cotidiana son las políticas de transferencia monetaria directa, o de subsidio al consumo”.

En tercer lugar, los investigadores señalan la dimensión de la reconfiguración del consumo, donde bajó el consumo en comparación con el modo de vida que se había instalado en los años anteriores del chavismo.