Viernes 18 DE Septiembre DE 2020
Inversión

Cartera crediticia se dinamizó con préstamos para el consumo

El año pasado el sistema bancario alcanzó un crecimiento de 5.2 por ciento en la colocación de créditos al sector privado. 

Fecha de publicación: 20-01-20
La inyección de capital anunciada por EE. UU. podría reactivar la demanda de financiamiento.
Por: Lorena Álvarez  elPeriódico

Los préstamos para el consumo y el crédito hipotecario son los que empujaron la cartera crediticia del sistema bancario durante el año pasado. 

El crédito bancario al sector privado en 2019 creció 5.2 por ciento, por debajo de la estimación inicial del Banco de Guatemala (Banguat) de un corredor entre siete y 10 por ciento. Los préstamos en moneda nacional tuvieron un mejor desempeño el año pasado, mientras que los créditos en dólares cerraron con una caída de 1.5 por ciento. 

Cifras preliminares publicadas por el Banguat colocan el monto de los créditos otorgados durante 2019 en Q212.8 millardos, levemente por arriba del cierre de 2018 de Q202.2 millardos. 

El monto de préstamos en quetzales sumó Q141.7 millardos, un crecimiento del nueve por ciento con respecto al cierre de 2018, y el crédito en moneda extranjera cerró en números rojos con un monto equivalente a Q71 millardos.

El mal desempeño del crédito en dólares también se observó en los préstamos otorgados por la banca fuera de plaza (offshore) que tuvo una caída de 5.1 por ciento y cerró en Q12.8 millardos. 

Demanda crediticia

Los préstamos hipotecarios y para el consumo, así como el microcrédito son los que empujaron los datos del sistema bancario. Mientras que la cartera de préstamos empresariales mayores (arriba de US$650 mil o su equivalente en moneda nacional) hasta la segunda semana de noviembre mostraban un crecimiento del 5.1 por ciento, comportamiento por debajo del 9.3 por ciento que logró en 2018.

De acuerdo con el presidente de la Cámara de Finanzas, José Porras, el principal actor en la cartera de créditos fue la banca de consumo, que principalmente se coloca en quetzales, lo que explicaría el comportamiento dinámico que tuvo el crédito en moneda nacional. 

Hasta noviembre el crecimiento de la cartera de crédito para el consumo era de 6.6 por ciento y los préstamos hipotecarios tenían un crecimiento de 16 por ciento. 

Para Erick Coyoy, consultor de la Asociación de Investigaciones Económicas y Sociales (Asíes), uno de los problemas con la cartera de consumo e hipotecaria es que se frenan de acuerdo a la capacidad de los ingresos de las personas. “No son carteras que ofrecen crecimientos altos en el largo plazo”, agregó. 

El crecimiento en el crédito de consumo se observó en todos los segmentos: en tarjeta de crédito, autos y en banca personal, indicó Porras. “La banca ha madurado en la administración de riesgos, se cuenta con un modelo más técnico”, agregó. 

Sin embargo, Coyoy considera que la recomendación es que la Superintendencia de Bancos (SIB) cumpla con supervisar que la banca no asuma mayores riesgos con el fin de aumentar su cartera. 

Reactivación

Para este año la expectativa de crecimiento de la economía está en un rango entre 3.1 y 4.1 por ciento y en el caso del crédito bancario al sector privado se espera que aumente entre el seis y nueve por ciento. 

Porras explicó que la banca corporativa, que es la que mayor demanda tiene de créditos en dólares, no ha tenido la misma reactivación que la banca de consumo debido a que está ligada al crecimiento de la actividad económica. Además dijo que en el último año una de las características ha sido la reducción del spreed en las tasas de interés entre el crédito en dólares y en moneda nacional, principalmente en la banca corporativa.

Las tasas activas promedio ponderado al cierre de 2019 se situaron en quetzales en 12.64 por ciento y en dólares en 6.41 por ciento. La tasa pasiva (para depósitos) fue de 4.91 en moneda nacional y 3.20 por ciento en dólares, según la información de la banca central.

Recientemente la Corporación Financiera de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional anunció el financiamiento por US$1 millardo para estimular la inversión.