Jueves 14 DE Noviembre DE 2019
Inversión

Shell ofrece combustibles con tecnología Dynaflex

Fecha de publicación: 18-10-19
Sarina Arnold nació en Venezuela y desde hace 27 años trabaja con Shell en su sede de Houston, Texas, en investigación y desarrollo de producto.
Por: Isela Espinoza

“La nueva formulación atrae la suciedad que se disuelve en el combustible y se quema en la cámara de combustión con el fin de ayudar al vehículo a hacer su trabajo”, aseguró Sarina Arnold, líder en implementación de Combustibles y Servicios Técnicos para las Américas de Shell al presentar la nueva gama de combustibles con la tecnología Dynaflex.

Las 300 estaciones de servicio que suministra Shell en el país cuentan a partir de ayer con el producto catalogado como “la evolución de los combustibles a nivel mundial”. La tecnología Dynaflex está presente en el diésel y las gasolinas que distribuye la marca, para satisfacer la demanda de motos y vehículos tanto de pasajeros como de carga. Para su desarrollo los científicos tomaron en cuenta el crecimiento tecnológico de la industria automotriz, la evolución que han tenido los motores de los vehículos y un estudio de mercado sobre lo que buscan los usuarios.

“Reconocemos la fidelidad y preferencia de nuestros clientes y queremos que conduzcan con confianza y control”, dijo Rafael Majano, gerente de Ventas Retail.

Aunque la tecnología está presente en el diésel, súper y regular, la única que mantendrá limpio el motor es la Shell V-Power.

V-Power se consolida

Con la nueva tecnología Shell V-Power se consolida como combustible Premium, ya que ahora posee tres veces más moléculas reductoras de fricción y limpieza para proteger el motor. S
La científica agregó que utilizar combustibles de baja calidad y que no contengan aditivos que previenen que se depositen esos residuos en los componentes del vehículo hacen que disminuya su desempeño.

Desarrollo de la nueva fórmula

La investigación y desarrollo de una nueva tecnología en un combustible antes de que se implemente toma aproximadamente de cinco a diez años. Tras un estudio de mercado, la información se traduce a pruebas de laboratorio en motores sobre mesas y después con vehículos que están rodando un dinamómetro donde se controla la humedad ambiental y la temperatura externa.