Viernes 24 DE Enero DE 2020
Inversión

CEPAL: Desaceleración económica se mantiene y PIB de la región crecerá a 0.5 por ciento en el 2019

Al presentar su “Estudio Económico de América Latina y el Caribe” recalca importancia de ampliar el espacio fiscal y reorientar políticas de inversión, productividad y monetarias para dinamizarlas. Este es el comunicado oficial:

Fecha de publicación: 31-07-19
Secretaria ejecutiva de las Naciones Unidas, Alicia Bárcena.
Por: Redacción

Santiago de Chile La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) espera que durante 2019 el crecimiento económico de la región mantenga una trayectoria descendente, debido a un contexto internacional con mayores incertidumbres y complejidades, y a un débil comportamiento de la inversión, las exportaciones y el consumo.

Así lo señala el informe anual dado a conocer hoy en conferencia de prensa por la secretaria ejecutiva de ese organismo de las Naciones Unidas, Alicia Bárcena. Según el reporte, la región crecerá este año solo un 0.5 por ciento, cifra inferior al 0.9 por ciento anotado en 2018.

Este desempeño es atribuido a los efectos de un debilitamiento sincronizado de la economía global, lo que ha implicado un escenario internacional desfavorable para la zona. Asimismo, en el ámbito interno, el bajo crecimiento se debe al poco dinamismo exhibido por la inversión, las exportaciones y a una caída del gasto público y del consumo privado.

A diferencia de años anteriores, en 2019 la desaceleración será generalizada y afectará a 21 de los 33 países de América Latina y el Caribe. En promedio, se espera que América del Sur crezca 0.2 por ciento, América Central 2.9 por ciento y el Caribe 2.1 por ciento.

Incertidumbres y complejidades

“La región enfrenta un contexto externo con mayores incertidumbres y complejidades crecientes: menor dinamismo de la actividad económica mundial y del comercio global; mayor volatilidad y fragilidad financiera; cuestionamientos al sistema multilateral y un aumento en las tensiones geopolíticas”, señaló Bárcena.

Según este Estudio Económico 2019 dado a conocer en la capital chilena por la CEPAL, el espacio fiscal se ha visto restringido por niveles de ingresos insuficientes para cubrir el gasto, lo que deriva en déficits y en un incremento en el endeudamiento en los últimos años.

Además, los efectos de la creciente volatilidad cambiaria y de las mayores depreciaciones limitarían la posibilidad de los bancos centrales de la región para profundizar políticas de estímulo a la demanda agregada, a lo que se suma el hecho de que los condicionantes estructurales acentúan la vulnerabilidad externa y no ayudan a dinamizar el crecimiento (estructura exportadora centrada mayormente en bienes primarios y caída tendencial de la productividad).

Según la Comisión, se requiere expandir el espacio de políticas para hacer frente a la desaceleración y contribuir al crecimiento económico, con medidas tanto en el área fiscal, la monetaria y relacionadas con inversión y productividad.

En materia fiscal se necesita reducir la evasión tributaria y los flujos financieros ilícitos, impulsar la adopción de impuestos a la economía digital, medioambientales relacionados a la salud pública, y reevaluar los gastos tributarios para alinearlos hacia la inversión productiva.

En el área monetaria, promover el crecimiento económico sin comprometer la estabilidad cambiaria y de precios; en inversión y productividad cree imprescindible elevar la participación de los sectores intensivos en conocimientos en la estructura productiva, por medio de un papel más activo de la inversión pública y privada.

También reorientar las inversiones hacia sectores de mayor dinamismo, y adoptar políticas de estímulo que tengan impactos en términos de innovación, aprendizaje y empleos de calidad.

La segunda parte del informe analiza los cambios estructurales ocurridos en el sistema financiero internacional en los instrumentos y agentes con posterioridad a la crisis global de 2007-2008, desde la perspectiva de la región.

Plantea que el mercado de bonos ha ganado importancia relativa respecto al sistema bancario. Muestra que se han intensificado los niveles de concentración, interconectividad y prociclicidad. El nivel de endeudamiento global se generaliza y registra niveles récord (320 por ciento del PIB), en un contexto de bajo crecimiento.

Con el fin de hacer frente a estos desafíos la CEPAL plantea, por una parte, ampliar y estandarizar el espectro de los indicadores de vulnerabilidad. Por otra parte, se trata de avanzar hacia una regulación macroprudencial más amplia y homogénea que abarque no solo al sector bancario formal sino a todos los agentes financieros –incluyendo el sector bancario en la sombra– así como a los distintos instrumentos.