Miércoles 20 DE Febrero DE 2019
Inversión

Se prevé menor intensidad de sequía en 2019

El país ha sido impactado por falta de lluvia en los últimos años, que además de provocar pérdida de cultivos, genera inseguridad alimentaria y migración.

 

Fecha de publicación: 21-01-19
Por: GELDI MUÑOZ PALALA elPeriódico
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Las probabilidades de que se forme el fenómeno de El Niño para este año es de 65 por ciento, por ahora, lo cual implicaría condiciones similares a los últimos años.

Según Saturnino Ordóñez, jefe del Departamento de Investigación y Servicios Climáticos del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), se debe considerar que en el país no es necesario que se dé una declaratoria del fenómeno de El Niño para tener impactos.

“Con estos niveles de anomalía podemos llegar a tener algún efecto, que, por lo general, lo que representa es un falso inicio de lluvia y que se nos presente alguna canícula o disminución de la lluvia”, dijo.

IMPACTO

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) reportó que la sequía en 2018 causó serios daños en cultivos de 185 municipios e impactó a 300 mil familias. En total se perdieron 186 mil 262 hectáreas de cultivos.

Según un reporte de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), en los últimos tres años el país ha sido impactado por El Niño. En 2015, unas 248 mil familias requirieron asistencia humanitaria. Las pérdidas económicas en la producción de maíz fueron US$239 mil.

En 2018, OCHA, que recopila datos de instituciones de gobierno y organismos internacionales, indica que 16 departamentos fueron más afectados por inseguridad alimentaria, en especial del Corredor Seco. Las pérdidas en producción de maíz se calculan en US$44 millones. Aunque el MAGA aún no confirma ese dato.

La Red de Sistemas de Alerta Temprana contra la Hambruna (FEWS NET), creada por USAID, señala que los hogares pobres ubicados en el Corredor Seco continuarán dependiendo de la compra de granos básicos para alimentarse, lo cual adelanta la época de escasez de alimentos que iniciará en enero, en vez de marzo o abril.

EFECTOS

Datos preliminares de un estudio del Programa Mundial de Alimentos (PMA), sobre el impacto de la canícula en la seguridad alimentaria en el Corredor Seco, indicaron que un ocho por ciento de las personas de la muestra entrevistada migraron en 2018.

La representante del PMA en Guatemala, Laura Melo, dijo que en este porcentaje, hay migración interna y al extranjero. “El movimiento migratorio está muy vinculado a temas de inseguridad alimentaria, a presiones que las comunidades sienten cuando hay situación de sequía”, dijo.

Esto concuerda con el informe Canícula prolongada, hambre prolongada y extendida para el Corredor Seco de Guatemala de Oxfam, desarrollado entre agosto y septiembre de 2018, que indica que el 86.8 por ciento de los hogares padecen algún grado de inseguridad alimentaria.

En este se indica que el 7.4 por ciento (635) de los hogares evaluados tienen algún miembro que migró —más de la mitad es de Huehuetenango (324), seguido por Chiquimula (112) y Baja Verapaz (76)—. La mayoría de migración fue a otro departamento, a otro municipio, luego hacia México y Estados Unidos.

CRISIS FAMILIAR

La directora del Instituto de Investigación y Proyección sobre Dinámicas Globales y Territoriales de la URL, Úrsula Roldán, agregó que quien logra migrar, envía recursos a su familia. Cuando el migrante no tiene éxito, significa deudas, más empobrecimiento de las familias.

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