Lunes 24 DE Junio DE 2019
Inversión

La crónica de una debacle: finanzas públicas 2016 – 2019

Fecha de publicación: 17-09-18

Por FEDes — La administración de gobierno del período 2016-2019 estaba llamada a corregir los profundos estragos que en las finanzas del Estado y en los servicios públicos e infraestructura vial ocasionó el gobierno del Partido Patriota, no solo por la red de defraudación aduanera “la línea”, sino por el continuo saqueo a las arcas públicas desde los distintos ministerios y entidades, como lo confirma el testimonio de la exasistente del exministro de Comunicaciones, ahora prófugo de la justicia. De hecho el presidente electo en 2015 se presentó como el candidato ni corrupto ni ladrón que ofrecía combatir las redes de corrupción que fueron puestas al descubierto por el Ministerio Público y la CICIG.

No obstante, la situación prevalece, y parece que el deterioro se ha profundizado. Según señala el Dr. Erick Coyoy: “Los ingresos provenientes de la recaudación de impuestos presentan desde 2015 una tendencia decreciente que se ha prolongado hasta 2017, y posiblemente pueda continuar en 2018, conforme lo indican los resultados al mes de julio”.

 

El impuesto que más aporta a los ingresos totales es el IVA (48 por ciento del total en 2012), pero su desempeño ha sido el más afectado por la defraudación aduanera y el contrabando. De esa cuenta, el IVA que se cobra a las importaciones redujo su participación de 3.2 por ciento del PIB en 2012, a 2.4 por ciento en 2017.

 

El macroeconomista Miguel Gutiérrez afirma que “la calificadora internacional de riesgo Fitch Ratings emitió en estos días un comunicado respecto al deterioro en los ingresos fiscales de Guatemala y señala que este bajo nivel es resultado en gran medida de los retos institucionales que enfrenta la autoridad tributaria, niveles altos de evasión fiscal y un control débil de la corrupción”. Agrega la entidad que “Los recursos limitados del gobierno para financiar inversión en infraestructura y gasto de capital humano continuarán dificultando el desarrollo económico”.

Aun así, el Banco de Guatemala, en sus últimas proyecciones, considera que el crecimiento en el año 2019 será de 3.6 por ciento, un crecimiento que va más allá del optimismo, pareciese basarse en realismo mágico. El problema de las fallas consistente en proyecciones del Banguat, es que desorientan las proyecciones de presupuesto y de metas de recaudación, dejando usualmente estos números en un mero deseo, más que una proyección seria.

En lo relativo al uso de los recursos, no se han registrado avances sustantivos en materia de transparencia y calidad del gasto que permita obtener mejores resultados en los servicios públicos. El principal destino del gasto es el sector educación, pero cuyo principal rubro son las remuneraciones de los maestros, las cuales se negocian en el marco del pacto colectivo con la dirigencia sindical.

Derivado de los continuos aumentos salariales negociados en los años recientes, principalmente para obtener apoyo del gremio a la gestión gubernamental, el gasto en educación ha alcanzado la cuarta parte del gasto total del gobierno, pero sin que esto se haya traducido en mayor cobertura y calidad educativa.  Se pueda afirmar sin temor a equivocación, que la administración de Julio Estrada en el Ministerio de Finanzas, no demostró interés de transparentar el gasto, más bien solo abultarlo, sin propósito específico.

Al mismo tiempo, se ha registrado desde 2015 una tendencia decreciente en el gasto público en infraestructura vial, por lo cual prevalece el deterioro de la mayor parte de la red vial del país. El pago de la deuda pública es el segundo principal destino del gasto del gobierno, y ha mostrado un aumento desde 2015, por lo que no hay mucho margen de maniobra para buscar el aumento del presupuesto estatal por medio de un mayor endeudamiento.

 

Los retos fiscales

Según el especialista Maynor Cabrera, ‘el reto para la próxima administración de gobierno en materia fiscal es múltiple: revertir el deterioro de los ingresos fiscales y tratar de que vuelvan al menos a los niveles previos a 2015. Esto tiene que ver principalmente con combatir el creciente contrabando y defraudación aduanera’. En materia de gastos, es indispensable detener las negociaciones de  pactos colectivos y aumentos salariales, sin que haya de por medio mecanismos para mejorar el desempeño de los trabajadores. Al mismo tiempo es indispensable recuperar las inversiones públicas para el mantenimiento y recuperación de la red vial, lo cual tiene que ver no solo con aumentar el presupuesto en esta cartera, sino la transparencia en las adjudicaciones de los contratos. Debe asegurarse que no se repitan casos como Odebrecht.