Miércoles 14 DE Noviembre DE 2018
Inversión

Los riesgos que se arrastran aún de la crisis financiera de 2008

Una década después todavía existe el temor a los excesos financieros que llevaron a la quiebra a los bancos más grandes del mundo.

Fecha de publicación: 10-09-18
Los índices bursátiles operaron con pérdidas el siguiente día al anuncio de la quiebra de Lehman Brothers. Por: Lorena Alvarez elPeriodico
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“Lehman Brothers sucumbió, y con su colapso convirtió el 14 de septiembre en el día en el que el sistema bancario de Estados Unidos cambió su forma de funcionar. Su bancarrota, con un pasivo de US$613 millardos y activos teóricamente valorados en US$639 millardos (pero cuyo valor de liquidación puede resultar mucho menor) se convierte en la mayor de la historia, seis veces superior a la de Worldcom en 2002 y 10 veces mayor que la de Enron en 2001”.

Esa fue la reseña en el diario El País el día siguiente al anuncio de la caída del hasta entonces cuarto banco de inversión de Wall Street. Ha transcurrido una década del estallido de la crisis que se evidenció con los problemas de las hipotecas subprime que se habían iniciado en 2007.

En una semana el Wall Street que todos conocían había muerto, sentenció The Wall Street Journal. Para Europa la crisis financiera a partir de 2010 se agudizó con una crisis de deuda que obligó a Irlanda, Grecia y Portugal pedir sendos rescates a la Unión Europea (UE), mientras que España se enfrentó a una crisis inmobiliaria.

Todo sumó para que se convirtiera en la peor crisis desde la Gran Depresión de 1929 y hasta hoy persisten los temores de no haber aprendido las lecciones de los excesos financieros que llevaron a una caída de la economía mundial de 1.7 por ciento.

La semana pasada, Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó que el décimo aniversario del colapso de Lehman Brothers “nos ofrece la oportunidad de evaluar la respuesta a la crisis a lo largo de la última década”.

En total 24 países fueron víctimas de crisis bancarias. En las economías avanzadas, la deuda pública aumentó más de 30 puntos porcentuales del PIB, entre otros factores por la debilidad económica, los esfuerzos por estimular la economía y el rescate de los bancos en problemas, reseñó Lagarde.

Los efectos

Para 2008 y 2009 la economía guatemalteca recibió el impacto de la crisis financiera internacional en las exportaciones, las remesas, la inversión y el turismo.

El crecimiento del Producto Interno Bruto en 2008 fue de 3.3 por ciento, y en 2009 un leve 0.5 por ciento. La construcción, la industria manufacturera y el comercio registraron caídas.

Otro de los impactos fue en la recaudación fiscal. La carga tributaria pasó de 11.3 por ciento del PIB en 2008 a 10.3 por ciento durante 2009.

Esos canales de transmisión fueron los afectados, recuerda Erick Coyoy, exviceministro de Finanzas durante esa época. El primer impacto se empezó a observar en el volumen de comercio exterior desde finales de 2008 y eso afectó la recaudación tributaria y la ejecución del gasto, por lo que se planteó una amplicación de bonos del Tesoro para cubrir los ingresos tributarios, lo que repercutió en el aumento del déficit fiscal, dijo.

Aunque EE. UU. y Europa reforzaron sus controles financieros, el mundo convive aún con los fantasmas que llevaron a esa crisis.

En el caso de Guatemala se dieron las presiones para adaptar normativa a los acuerdos de Basilea para mejorar los niveles de endeudamiento y capitalización de los bancos, indicó Coyoy al mencionar que desde 2006 con la quiebra de Bancafé, Guatemala ya trabajaba en esa agenda.

Es un error considerar que la crisis la detonaron las hipotecas subprime, Pablo Urrutia, consultor de la Asociación de Investigaciones Económicas y Sociales (Asíes).

El detonante fue la deuda, que se dio con una política monetaria que incentivó a pensar en que el riesgo era bajo, agregó.

“Al tener el precio del dinero muy barato, las personas son propensas a asumir riesgos y eso provoca a que cuando surgen cambios puedan perder su casa, vehículos o cerrar operaciones”, dijo Urrutia.

Para Miguel Gutiérrez, exjefe de la Superintendencia de Administración Tributaria una de las lecciones aprendidas es que operar con altos niveles de endeudamiento conduce a la quiebra en momentos recesivos. “Cuando un sector crece demasiado como en este caso, el inmobiliario, hay que poner las alertas para descartar la tesis de una burbuja, porque una burbuja solo tiene un camino: reventarse” comentó.

Según Urrutia, se continúan viendo los riesgos de burbujas en los mercados internacionales, porque los modelos de medición de riesgo aún tienen deficiencias.

riesgos para guatemala

Al país le afectaría una nueva crisis debido a que se acentúan las condiciones monetarias y cambiarias adversas.

 

Se tiene una recaudación endeble y depende mucho del comercio exterior de donde vendría uno de los impactos.

Conviviendo con fantasmas

Gutiérrez consideró que no se hizo la reforma financiera apropiada y ahora Europa se ve comprometida ya que no se ha terminado de recuperar de esa crisis porque no hizo las reformas y cambios importantes en el sistema financiero. El proteccionismo comercial de Estados Unidos, los índices bursátiles de Alemania, y España, la crisis de Turquía y la situación complicada de los países emergentes como Argentina y Brasil son los riesgos que en el corto plazo se observan, dijo.

“En la salida de la crisis se debe resaltar la importancia de la política monetaria para afrontar momentos recesivos o de crisis”.

Miguel Gutiérrez, exjefe de la SAT.

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