Domingo 20 DE Mayo DE 2018
Inversión

Las empresas son las que deben liderar el proceso de transparencia

La corrupción es un fenómeno que requiere que el sector privado se una.

Fecha de publicación: 14-02-18
La doctora en Economía, Reyes Calderón, ofreció la lección inaugural del ciclo académico en la Universidad del Istmo. Por: Geldi Muñoz Palala elPeriódico
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Reyes Calderón Cuadrado, escritora y doctora en Economía, afirmó que la corrupción es un sistema complejo que requiere de actuar, en el caso de las empresas, son las que deben liderar el proceso de transparencia.

La profesora de la Universidad de Navarra, España, participó en la lección inaugural del ciclo académico de la Universidad del Istmo (Unis), en donde disertó sobre La experiencia de transparencia. El rol de las empresas y la industria en la lucha contra la corrupción.

Explicó que la corrupción es una plaga que afecta tanto a países desarrollados como en desarrollo, pero que los escenarios de transparencia que existen hoy dan un nuevo camino de esperanza, de que es posible que las empresas den un paso adelante para avanzar utilizando incluso el mismo sistema que utilizan la corrupción, es decir, prosperar en red.

La experta dijo, tanto a los estudiantes universitarios como personal académico de la UNIS, que la corrupción es un fenómeno extremadamente complejo y que un país con una corrupción sistémica puede compararse a un paciente con un fallo multiorgánico.

Características

“En un acto de corrupción deben concurrir simultáneamente tres elementos: un poder discrecional capaz de ser mal usado, es decir la oportunidad; unas suculentas rentas, de las que se hace mal uso, es decir el beneficio; y una baja probabilidad de ser detectado o en su caso castigarlo, es decir un bajo riesgo”, dijo.

Según un estudio del Banco Mundial en 2014, el total de sobornos que se había pagado en el mundo equivalían al tres por ciento de la producción mundial.

Para la experta no hay otro actor que pueda apoyar más esta lucha que el sector privado, las empresas y corporaciones. “Si la comunidad empresarial no recoge el guante, las ventanas de oportunidad desaparecerán”, dijo.

Refirió que si los empresarios dicen no a quienes les están cobrando, se reduce drásticamente, por ello tiene la capacidad de cambiar las estructuras, e igual los ciudadanos pueden elevar ese ambiente anticorrupción.

Percepción

La académica indicó que el combate a la corrupción no es fácil, y en Guatemala se percibe que hay voluntad. “Ahora hay que centrar el camino, y lo tiene que encontrar la sociedad guatemalteca, un camino prudente, esto no es una revolución que tengamos que echar los cimientos, hay que hacerlo paso a paso”, dijo.

Al consultarle si es necesario alguna reforma legal, respondió que el Derecho Penal no está pensado para tratar los temas de corrupción y de blanqueo. “Se está aplicando un Derecho Penal de delitos de sangre, con mucha prisión preventiva; no obstante, la presunción de inocencia se desprecia. Yo creo que eso no es bueno para un trabajo que hay que hacer todos los días”, dijo.

Añadió que hace falta adecuar la legislación porque tampoco hay un delito de corrupción, sino una mezcla de apropiación indebida, falsedad documental y muchos delitos que configuran en uno.

“Si varios empresarios van al sector público a decir no vamos a pasar por aquí, seguro que la cosa cambia”.

“En España ya se ha hecho últimamente, repensar nuestra regulación desde la corrupción, desde el ámbito privado, que hasta ahora no lo teníamos o el delito de persona jurídica”.

“Muchas veces el sector público no paga sus obras o se retrasa mucho, en esos casos les están avocando a hacer cosas que no quieren hacer”.