Lunes 24 DE Septiembre DE 2018
Inversión

El freno al contrabando dio un respiro a los combustibles

Los importadores locales de productos refinados indicaron que desapareció el incentivo de contrabandear gasolina desde México.

 

Fecha de publicación: 15-12-17
Los combustibles se trasegaban principalmente de México. Ahora es casi nula la razón del contrabando. Por:  Braulio Palacios elPeriódico
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El gobierno mexicano dejó de fijar el precio de los combustibles como parte de una apertura a capitales privados en el sector energético, tras casi 80 años de monopolio estatal. La decisión del vecino país hizo que desapareciera la motivación de ingresar a Guatemala gasolina y diésel de contrabando para su venta.

La Gremial de Empresas Importadoras de Hidrocarburos (GEH), adscrita a la Cámara de Comercio de Guatemala, indicó que la principal razón que provocó el contrabando se esfumó, y con ello la diferencia de los precios por galón que en su momento llegó a situarse de US$1 a US$1.50.

Entre 2008 y 2012, los importadores del sector de combustibles “pasaron penas” por el ingreso de productos de gasolina y diésel ilícito desde México. Así lo describió Rodolfo Sierra, gerente de ventas de Puma Energy Guatemala.

Según Sierra, mientras la economía nacional crecía a un ritmo del cuatro por ciento por aquellos años, el sector de combustibles decrecía, ya que de cada diez galones que se consumían en Guatemala, dos eran producto del contrabando.

“El contrabando llegó a Jutiapa saliendo desde México”,  recordó Sierra, al indicar que por ese periodo el problema del contrabando anidaba en su participación en el consumo nacional de combustibles, entre el 15 y 20 por ciento. “Desde 2008 el sector percibió que la demanda total de combustible importado venía decreciendo y era sustituido por el contrabando”, dijo.

La suerte cambió para los importadores nacionales el año en que se conoció que el Gobierno mexicano liberaría el precio de los combustibles y rompería con un monopolio estatal que se dio desde 1938.

Sierra indicó que desde 2013 hubo un cambio en la dinámica que permitió un emparejamiento de precios, que se hizo más perceptible en 2014. El ilícito se fue reduciendo y para 2015, era casi nulo en Guatemala.

Al desaparecer el incentivo, el tema del contrabando dejó de ser un problema para aquellos empresarios que se dedican a importar productos refinados del petróleo. “Ya no tiene sentido para los contrabandistas traer al país combustible, traen otros productos, pero combustible ya no”, señaló el gerente de ventas de Uno Guatemala, Fausto Velásquez.

Reabren estaciones

En su momento más álgido, el contrabando provocó que estaciones de gasolina en el occidente del país cerraran. Lo único a la vista de los clientes eran unas mantas con los mensajes: “No puedo abrir por el contrabando”.

La GEH indicó que hubo pérdidas de empleo formal -no hay una cifra oficial- y al menos entre 50 y 60 estaciones de servicio de gasolina cerraron en Huehuetenango y San Marcos. Pero con el cambio de situación, el contrabando se ha vuelto casi imperceptible para el sector. Su participación actual en el mercado de los combustibles es alrededor del uno por ciento.

Velásquez indicó que estaciones de gasolinera volvieron abrir operaciones y  despachar combustible, así como a contratar personal. “Empieza a recuperarse lo perdido”.

Incluso, con el contrabando fuera del  radar de preocupaciones para los importadores de combustible, se dio un crecimiento “atípico” en los picos de crecimiento de la demanda de combustible, entre el seis y ocho por ciento.

Aunque para Velásquez, lo que se dio en las cifras oficiales de la industria del petróleo (gasolina y diésel) en los últimos años “no es real”, sino una distorsión en el mercado.


“Era dramático, el contrabando casi era el 20 por ciento de la industria de combustibles”.
Rodolfo Sierra, gerente de ventas de Puma Energy Guatemala.

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