Domingo 21 DE Julio DE 2019
Inversión

Guatemala concentra gasto social en la educación primaria

El BID recomienda aumentar y mejorar el gasto público  en educación para cerrar la brecha con el promedio de la región.

Fecha de publicación: 31-08-17
Por: Braulio Palacios bpalacios@elperiodico.com.gt

Guatemala destina cerca de un tres por ciento del PIB a programas de educación y capacitación técnica, pero la cifra está por debajo del gasto promedio de Latinoamérica y el Caribe, que se sitúa en 5.1 por ciento, según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El país invierte el 2.8 por ciento de su PIB a la educación, que lo coloca como el segundo más bajo de 20 países de la región analizados por el BID. El gasto social se concentra en el nivel de primaria (1.7 por ciento), logrando cierta cobertura en la secundaria y el menor en la educación superior.

Diana Hincapié, asociada “senior” de Educación del BID, indicó que Guatemala presenta uno de los gastos más bajos de la región –solo República Dominicana tiene una cifra menor– por lo que tiene un espacio para aumentar el gasto, ya que necesita alcanzar el promedio de América Latina y el Caribe.

“Guatemala debería aumentar el gasto para alcanzar a los otros países, pero no se trata de sumar recursos, sino de aumentar el gasto de forma más efectiva”, señaló la economista, quien recordó que hay países que gastan el doble en educación, pero presentan, al igual que Guatemala, brechas en habilidades técnicas.

En el estudio “Aprender mejor: Políticas públicas para el desarrollo de habilidades”, presentado ayer por el BID, indica que en América Latina y el Caribe, el problema ya no son los presupuestos, sino la forma en que lo invierten, por lo que propone mejores políticas públicas para el desarrollo de habilidades.

La región invierte en educación tanto como los países más desarrollados (cerca del cinco por ciento del PIB) pero los resultados obtenidos son inferiores a EE. UU. y países de la OCDE, lo que hace que su población carezca de habilidades para progresar, afectando la productividad y crecimiento económico del país.

Según Hincapié, Guatemala, al igual que sus pares en la región, pueden aumentar su competitividad si invierten en educación, aunque la ecuación no solo incluye aumentar el gasto sino que las políticas se basen en evidencia empírica y que la inversión se haga en todos los momentos de la vida. “Es la única manera que Guatemala podrá disminuir el rezago que tiene respecto a los otros países de la región”, señala.

Invertir en habilidades

Ana Morato, especialista en la identificación de tendencias y tecnologías de futuro, señaló que las universidades están entre las instituciones que más lento evolucionan, por lo que aún se forman a profesionales del siglo XX. “Es clave identificar los perfiles y diseñar programas de formación que se adecúen a lo que demandan las empresas del siglo XXI”, indica.

Morato indica que con la cuarta revolución industrial los trabajos poco cualificados son los más vulnerables y debe existir un plan para cerrar la brecha, tal como lo hizo Vietnam queapostó por una “auténtica transformación” en su economía con tecnología.

Para la economista del BID, si bien las nuevas tecnologías son un riesgo para muchos trabajadores porque pueden ser de fácil reemplazo, el cambio tecnológico puede ser una oportunidad.

Caso contrario, agrega, no podrán enfrentar el desafío de la cuarta revolución industrial, se quedarán sin trabajo, y si lo tienen, no podrían cambiar a otro. .

Gabriel Biguria, de Empresarios por la Educación, comentó Guatemala debe empezar a alinear su modelo educativo en todos los niveles y adaptarlo a las capacidades que demandan los cambios tecnológicos. No hacerlo, llevará al país a seguir graduando a estudiantes que no cumplen con las competencias.

“No solo es aumentar el gasto, es hacerlo y de forma efectiva”.

Diana Hincapié, asociada senior de Educación del BID.

Q13.9

Millardos  se asignaron al Ministerio de Educación en 2017.